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Guerra Israel-Gaza (2023-presente)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Guerra Israel-Gaza
Parte de conflicto israelí-palestino

Situación al 24 de julio de 2024 (UTC±0)

     Territorio ocupado por el ejército israelí      Zonas evacuadas      Áreas de la Franja de Gaza controladas por los palestinos                      Máximo avance de las milicias palestinas                     Área de la Franja de Gaza donde Israel ha exigido su evacuación.


Fecha Desde el 7 de octubre de 2023 (9 meses y 17 días)
Lugar Israel, Palestina, Siria, Irak, Yemen y sur del Líbano
Casus belli Operación Inundación de Al-Aqsa
Estado

En curso

Consecuencias
Beligerantes
Bandera de Israel Israel

Apoyado por:


Otros frentes
Frente de la Franja de Gaza

Apoyado por:


Figuras políticas
Bandera de Israel Benjamín Netanyahu
Bandera de Israel Isaac Herzog
Bandera de Israel Aryeh Deri
Bandera de Israel Ron Dermer
Ismail Haniya
Saleh al-Arouri  
Yahya Sinwar
Ziyad al-Nakhalah
Nayef Hawatmeh
Hasan Nasrallah
Abdul-Malik al-Houthi
Comandantes
Bandera de Israel Yoav Galant
Bandera de Israel Benny Gantz
Bandera de Israel Herzi Halevi
Bandera de Israel Kobi Shabtai
Bandera de Israel Alim Abdallah  
Mohammed Al-Daif
Marwan Issa  
Abu Obaida
Murad Abu Murad  
Abu Hamza
Naim Qassem
Wissam al-Tawil  
Ali Hussein Barji  
Unidades militares
Sala de operaciones conjuntas palestinas
Fuerzas en combate
Fuerzas de Defensa de Israel:
Hamás:
  • 40 000 combatientes[7]

Hezbolá:

100 000 combatientes[8]
Bajas
  • 1428 muertos [n. 4]
  • 14 341 heridos[11]
  • 251 secuestrados[10]​ (de los cuales 3 rescatados por los israelíes y 111 liberados por los palestinos)
  • 5 desaparecidos[12]
  • 200 000 evacuados[n. 5]
En la Franja de Gaza:
  • 37 953 muertos confirmados [n. 6]​; 186 000 muertos estimados
  • 87 266 heridos [n. 7]
  • 10 000 desaparecidos[15]
  • 1 900 000 desplazados[15]
En Cisjordania:
  • 561 muertos[15]
  • 5300 heridos[15]
  • 7585 detenidos[17]
En Líbano
  • 66 muertos[18]
  • 76 018 desplazados[19]

En Siria:

  • 220 milicianos muertos [n. 8]
  • 47 milicianos heridos[20]
  • 10 civiles muertos[20]

  • 498 personal sanitario muertos[21]
  • 254 trabajadores humanitarios muertos, entre ellos 188 de la UNRWA[22]
  • 108 periodistas muertos[23]
crisis israelí-palestina de 2023 Guerra Israel-Gaza
Suma acumulada del número de víctimas del conflicto palestino-israelí desde el 7 de octubre de 2023 al 17 de mayo de 2024. Fuente: OCHA

La guerra Israel-Gaza, también llamada guerra de Gaza, o guerra Israel-Hamás, es un conflicto armado en curso que comenzó el 7 de octubre de 2023, mientras los israelíes festejaban la fiesta de Simjat Torá y los judíos que viven en el extranjero celebraban el último día de la fiesta de Sucot. Ese día, grupos armados de militantes palestinos, principalmente de Hamás y de la Yihad Islámica Palestina, lanzaron un ataque contra Israel desde la Franja de Gaza con una andanada de cohetes y un ataque de comandos en camiones, motocicletas y parapentes motorizados.[24]​ El ataque, denominado «Operación Inundación de Al-Aqsa», tomó a Israel por sorpresa pese a ocurrir al día siguiente al 50.º aniversario de la guerra de Yom Kipur.[25]​ Israel respondió poco después con una represalia denominada «Operación Espadas de Hierro», con bombardeos e incursiones militares en la Franja de Gaza.[26]

Los militantes armados de Hamás capturaron rehenes tras sucesivas razias en el sur de Israel,[27]​ lo que llevó al Gobierno de Israel a declarar el estado de guerra (por primera vez desde 1973).[28]​ Los ataques con cohetes fueron acompañados por infiltraciones de militantes en varios de los kibutz que rodean Gaza y en la ciudad israelí de Sederot.[25]​ Como resultado del ataque de Hamás en comunidades cercanas a la Franja de Gaza y en las bases del ejército israelí murieron 695 civiles israelíes (incluidos 36 menores de edad), 71 civiles extranjeros y 373 soldados y policías.[29]​ Cerca del kibutz Reim, unos cincuenta milicianos provenientes de Gaza con uniforme militar mataron a 364 personas en el festival de música Supernova.[29]Human Rights Watch reportó que el ataque deliberado contra civiles, los ataques indiscriminados y la toma de civiles como rehenes constituyen crímenes de guerra según el derecho internacional humanitario.[30]

Los bombardeos que Israel ha lanzado sobre la Franja de Gaza desde ese día han provocado la muerte de al menos 37 953 personas, en su gran mayoría civiles, entre ellos 15 000 niños y más de 10 000 mujeres (en torno al 72 %), a los que se suman más de 87 266 heridos (incluidos 8663 niños y 19 000 mujeres) y más de 10 000 desaparecidos, lo que elevaría la cifra de fallecidos aún más,[15][16][31]​ más de la mitad de los cuales son niños.[32]​ Se trata de la mayor pérdida de vidas humanas desde que se tiene registro de conflictos entre Gaza e Israel, siendo las mujeres y los niños las principales víctimas de los ataques israelíes.[33]Save the Children calculaba a mediados de abril que 26 000 niños gazatíes habían muerto o resultado heridos por los ataques israelíes.[34]​ Otros 21.000 niños están desaparecidos, bien porque estén enterrados bajo escombros o en fosas comunes, porque hayan sido detenidos por las tropas israelíes o porque simplemente se hayan perdido en el caos de las numerosas evacuaciones forzosas.[35]​ Con más de mil casos, este conflicto ha causado el mayor número de amputaciones pediátricas de la historia.[36]

Algunas de las acciones militares de Israel en territorio palestino han sido blanco de críticas de parte de la comunidad internacional por constituir violaciones al derecho internacional humanitario[37][38]​ calificables como crímenes de guerra,[39][40]​ entre las que se cuentan el empleo contra población civil de armamento prohibido por tratados internacionales, incluido el uso de munición de fósforo blanco,[41]​ el asesinato de miembros del personal civil de organismos internacionales que cumplían funciones humanitarias,[42]​ el «cerco total» y corte de suministros a la población civil como «castigo colectivo»[43]​ y la orden de evacuación de civiles bajo amenaza de un ataque inminente, sin que existan lugares seguros donde ir ni una forma segura de llegar.[44]​ Todo esto ha provocado el desplazamiento forzado de 1,9 millones de gazatíes, más del 85 % de la población (incluidos 893 000 niños),[45]​ y al que la Organización de las Naciones Unidas ya ha catalogado como un crimen de guerra y contra la humanidad.[46]

El 28 de octubre, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) comunicaron que estaban ampliando sus operaciones terrestres, enviando tanques e infantería respaldados por ataques masivos desde el aire y el mar contra la Franja. Los habitantes de Gaza han perdido intermitentemente el acceso a servicios telefónicos e internet y se encuentran frecuentemente incomunicados, y las agencias de ayuda advierten sobre una catástrofe humanitaria en desarrollo.[47]​ Tras una pausa de siete días en la que se intercambiaron rehenes israelíes por presos palestinos y se permitió la entrada restringida de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza, las hostilidades se reanudaron el 1 de diciembre.[48]​ A mediados de marzo, la Franja registraba ya la mayor proporción del mundo de personas viviendo en privación de alimentos, con uno de cada seis niños en estado de malnutrición severa. Varios expertos en crisis humanitarias han catalogado la de guerra en Gaza como «la más mortal de la historia moderna para los niños, los periodistas, los trabajadores sanitarios y el personal de la ONU».[49]

Los combates se extendieron rápidamente a otros escenarios. En Cisjordania, aumentaron la violencia de los colonos israelíes contra la población civil palestina y los choques armados entre el ejército israelí y los milicianos palestinos. En la frontera israelí-libanesa, el ejército israelí se ha enfrentado con la milicia chií Hezbolá en una serie de combates que se extendieron desde los primeros días del conflicto. En Siria y en Irak los enfrentamientos han sido protagonizados por ataques de milicias árabes contra bases del ejército estadounidense y por bombardeos israelíes contra miembros de dichas milicias. En el mar Rojo, los hutíes comenzaron una campaña de ataques contra barcos con destino a Israel, y Estados Unidos y el Reino Unido respondieron bombardeando objetivos hutíes.[50]

A lo largo de la guerra, ha habido protestas globales generalizadas que piden principalmente un alto el fuego.[51]​ Estados Unidos vetó tres resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU en ese sentido,[52]​ pero permitió que el 15 de noviembre se aprobara una que pedía una pausa humanitaria.[53]​ El apoyo militar y diplomático de Estados Unidos a Israel durante la guerra ha sido condenado por varios grupos defensores de los derechos humanos,[54]​ y algunos comentaristas han descrito a ambos países como internacionalmente aislados.[55]​ La administración Biden ha pasado por alto en múltiples ocasiones al Congreso de los Estados Unidos para suministrar armas a Israel.[56]

El 29 de diciembre de 2023, Sudáfrica presentó un caso ante la Corte Internacional de Justicia, acusando a Israel de incumplir sus obligaciones bajo la Convención sobre el Genocidio de 1948 en sus ataques en la Franja de Gaza.[57]​ El 26 de enero de 2024, la Corte Internacional de Justicia dictaminó de manera provisional que había indicios de que se estuviese cometiendo un genocidio y ordenó una serie de medidas cautelares mientras se desarrollase la investigación oficial.[58]

El viernes 5 de abril, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas adoptó una resolución en la que pedía que Israel rinda cuentas por posibles crímenes de guerra y contra la humanidad cometidos durante la invasión de Gaza.[59]​ El 20 de mayo, el fiscal jefe de la Corte Penal Internacional solicitó órdenes de detención contra el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, su ministro de Defensa, Yoav Galant y tres líderes de Hamás, entre ellos Yahya Sinwar, acusados de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad por los atentados del 7 de octubre y la posterior guerra en Gaza.[60]

Antecedentes

Tras la Operación Inundación de Al-Aqsa (en árabe: عملية طوفان الأقصى‎, romanizadoʿamaliyyat ṭūfān al-ʾAqṣā) por parte de Hamás, Israel anunció el inicio de una contraofensiva denominada Operación Espadas de Hierro (en hebreo: מבצע חרבות ברזל‎, romanizado: Mivtsa Charavot Barzel).[26]

El ataque se produjo tras tres semanas de violencia en la valla de separación entre Israel y Gaza. Hamás e Israel habían negociado recientemente una tregua, mediada por Catar, Egipto y las Naciones Unidas el 29 de septiembre.[61]​ Estados Unidos había liberado semanas antes seis mil millones de dólares que Irán indicó que usaría «según lo determinen las autoridades competentes».[62]​ Antes del ataque, al menos 247 palestinos habían muerto a manos de las fuerzas israelíes en 2023, mientras que 32 israelíes y dos extranjeros habían muerto en ataques palestinos.[63]

El ataque se produjo un día después del 50.º aniversario de la guerra de Yom Kipur. Como este, comenzó con un ataque sorpresa y coincidió con una festividad judía, en este caso la de Simjat Torá.[64]

El comandante de las Brigadas de Ezzeldin Al-Qassam, Mohamed Deif, afirmó que el ataque se llevó a cabo en respuesta a la «profanación de la mezquita de Al-Aqsa», y llamó a los palestinos y árabes israelíes a «expulsar a los ocupantes y demoler los muros».[65]​ El líder de alto rango de Hamás Saleh al-Arouri dijo que la operación era una respuesta «a los crímenes de la ocupación», y añadió que los combatientes estaban defendiendo la mezquita de Al-Aqsa y a miles de prisioneros palestinos detenidos por Israel.[66]

Fallos de la inteligencia de Israel

Los funcionarios de inteligencia israelíes afirmaron inicialmente que no tenían advertencias ni indicios del ataque de Hamás del 7 de octubre, a pesar de que Israel ejercía una amplia vigilancia sobre la Franja de Gaza.[67]​ Sin embargo, Estados Unidos había advertido al gobierno israelí sobre el ataque de Hamás pocos días antes de que este tuviera lugar.[68]​ Egipto también dijo que había advertido a Israel tres días antes del ataque.[68]​ Israel negó haber recibido tal advertencia,[69]​ pero la declaración egipcia fue corroborada por Michael McCaul, presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, quien dijo que las advertencias se hicieron tres días antes del ataque.[68]

Según The New York Times, los funcionarios israelíes habían obtenido planes de ataque detallados más de un año antes de que este tuviera lugar. El documento describía planes operativos y objetivos, incluido el tamaño y la ubicación de las fuerzas israelíes, y planteó dudas en Israel sobre cómo Hamás pudo conocer estos detalles. El documento proporcionaba un plan que incluía un ataque con cohetes a gran escala antes de una invasión terrestre, la utilización de drones para desactivar las cámaras de vigilancia y torretas que Israel había desplegado a lo largo de la frontera y hombres armados que invadirían Israel, incluso con parapentes. El periódico estadounidense informó de que «Hamás siguió el plan con sorprendente precisión». Según el artículo, el documento circulaba entre los líderes militares y de inteligencia israelíes, quienes en gran medida lo descartaron por considerarlo más allá de las capacidades reales de Hamás, aunque no está claro si los líderes políticos fueron informados. En julio de 2023, un miembro de una unidad de inteligencia de señales israelí alertó a sus superiores de que Hamás estaba realizando preparativos para el asalto, diciendo: «Rechazo rotundamente que el escenario sea imaginario». Un coronel israelí ignoró sus preocupaciones.[70]​ Alrededor de la medianoche del día 6, horas antes de que se iniciase el ataque, los servicios de inteligencia israelíes detectaron que docenas de milicianos de Hamás habían activado tarjetas SIM israelíes en sus teléfonos. Sin embargo, el hecho de que Hamás hubiese realizado en el pasado activaciones de tarjetas SIM en meros entrenamientos llevó a las autoridades israelíes a descartar la posibilidad de un ataque real.[71]​ Según el Financial Times, las alertas de la unidad de señales fueron ignoradas porque provenían de soldados de menor rango; porque contradecían la creencia de que Hamás estaba contenido por el bloqueo israelí de la Franja de Gaza, los bombardeos y el apaciguamiento a través de la ayuda; y por la suposición de que Hamás estaba buscando evitar una guerra total.[72]​ Para el momento en el que dio comienzo el ataque, Israel solo tenía apostados 600 soldados a lo largo de toda su frontera con la Franja de Gaza, dado que varias unidades se habían desplazado a Cisjordania para proteger a los colonos durante la festividad del Simjat Torá.[73]

El 17 de octubre de 2023, Aharon Haliva, jefe de Inteligencia de las Fuerzas de Defensa de Israel, admitió en una carta que envió a sus soldados el fracaso de la Dirección de Inteligencia, bajo su mando: «fracasamos en nuestra misión más importante, y como jefe de la Dirección de Inteligencia de las FDI asumo toda la responsabilidad por el fracaso»[74]​ Haliva se encontraba de vacaciones en Eilat la noche del 6 al 7 de octubre y, pese a que se pudo contactar con él a las 3 AM para informarle de ciertos movimientos preparatorios de Hamás, ya no fue posible volver a contactarle por teléfono.[71]​ El 22 de abril de 2024 anunció su dimisión y que se retiraría del ejército una vez que su sucesor fuera designado.[75]

Conversaciones entre Israel y Arabia Saudita

En el momento del ataque, Israel y Arabia Saudita estaban llevando a cabo negociaciones para tratar de normalizar sus relaciones. El príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, dijo que la posibilidad de normalizar las relaciones bilaterales era «real por primera vez». El Ministerio de Asuntos Exteriores de Arabia Saudita dijo que había «advertido repetidamente que la actual ocupación de Gaza por parte de Israel impulsaría más violencia».[76]

El 14 de octubre, Arabia Saudita decidió suspender las negociaciones diplomáticas que mantenía con Israel, con la mediación de Estados Unidos, para una eventual normalización de las relaciones con dicho país.[77]​ A partir del 7 de febrero de 2024, Arabia Saudita confirmó que la normalización de las relaciones diplomáticas con Israel requieren un estado palestino independiente en las fronteras de 1967 con Jerusalén Este como su capital.[78]

Política israelí

Benjamin Netanyahu ha sido primer ministro de Israel durante la mayor parte de las dos décadas anteriores a la guerra y ha sido ampliamente criticado por defender una política de empoderamiento de Hamás en Gaza.[79]​ Específicamente, se le ha acusado de llevar a cabo esta política para sabotear una posible solución al conflicto palestino-israelí mediante la implementación de la conocida como «solución de dos Estados», manteniendo a Cisjordania gobernada por la Autoridad Nacional Palestina y a la Franja de Gaza por Hamás, para así demostrar a la opinión pública israelí y a los países occidentales que Israel no tiene un socio palestino capaz de negociar la paz.[80]​ Estas críticas han sido formuladas por varios funcionarios israelíes, entre ellos el ex primer ministro Ehud Barak y el exjefe del Servicio de Seguridad Interna, Yuval Diskin. Junto a la Autoridad Nacional Palestina, Arabia Saudí también criticó al Gobierno de Netanyahu por permitir a Catar entregar «maletas llenas de dinero a Hamás»,[80]​ a cambio de mantener el alto el fuego.[79]​ Además, en los últimos años, Israel permitió que hasta 18 000 trabajadores palestinos de Gaza trabajaran en Israel como incentivo para mantener una calma relativa.[81]​ Un artículo de opinión del The Times of Israel argumentó, después del ataque de Hamás, que la política de Netanyahu de tratar a la Autoridad Palestina como una carga y a Hamás como un activo «nos ha estallado en la cara».[79]

Ataque del 7 de octubre

Lanzamiento masivo de cohetes

Alrededor de las 06:30 a. m. hora local del 7 de octubre de 2023,[63]​ Hamás anunció el inicio de lo que llamó «Operación Inundación de Al-Aqsa», afirmando que había disparado más de 5000 cohetes desde la Franja de Gaza hacia Israel en un lapso de 20 minutos. Los medios israelíes informaron que se habían lanzado al menos 2200 proyectiles desde Gaza. Al menos cinco personas murieron a causa de los ataques con cohetes.[25][82]​ Se informó de explosiones en zonas que rodean la Franja, así como en Tel Aviv y Ascalón.[82]​ También se activaron sirenas antiaéreas en Beerseba, Jerusalén, Rejovot, Rishon LeZion y la Base Aérea de Palmajim. Hombres armados abrieron fuego contra barcos israelíes frente a la Franja de Gaza, mientras estallaban enfrentamientos entre palestinos y el ejército israelí en la sección oriental de la valla perimetral de Gaza.[83]​ Hamás hizo un llamado a las armas y el alto comandante militar Mohamed Deif pidió a «los musulmanes de todas partes que lancen un ataque».[25]

Incursiones de militantes palestinos en Israel

Situación aproximada del 7 al 8 de octubre, en rojo el territorio de la Franja de Gaza y en azul las zonas atacadas por Hamás
Imágenes de CCTV de miembros de Hamás asesinando a personas en Mefalsim el 7 de octubre. Muchas imágenes y vídeos del ataque se difundieron por las redes sociales.

Simultáneamente, alrededor de 1000[26]​ militantes palestinos se infiltraron en Israel desde Gaza utilizando camiones, camionetas, motocicletas, excavadoras, lanchas rápidas y parapentes.[84][85]​ El primer ataque fue la masacre del festival de música de Reim, un festival que había sido promocionado como un evento para celebrar la amistad, el amor y la libertad infinita[86]​ en el cual 364 jóvenes fueron asesinados.[87]​ Las imágenes y vídeos que se difundieron parecían mostrar a militantes fuertemente armados y enmascarados, vestidos con trajes de uniforme negro, conduciendo camionetas y abriendo fuego en Sederot, matando a varios civiles y soldados israelíes.[25]​ Algunos vídeos mostraban a israelíes hechos prisioneros y a un tanque israelí en llamas, así como a militantes conduciendo vehículos militares israelíes.[82]​ También infiltraron en Nir Oz, Beeri y Netiv HaAsara, en la primera de las cuales mataron a más de 130 personas.[88][89]​ Un video desde Gaza mostraba el cadáver de un soldado israelí siendo pisoteado por una multitud que gritaba «Alá es grande».[90]​ Se informó de combates en la base militar de Reim,[91]​ de la captura del paso fronterizo de Erez,[26]​ de la toma de rehenes en Ofakim, de incendios en casas de Sederot e incluso de un desembarco anfibio en Zikim.[92]

Un portavoz militar israelí afirmó que hombres gazatíes armados habían invadido cuatro pequeñas comunidades rurales israelíes, la ciudad fronteriza de Sederot y dos bases militares tanto por tierra como por mar.[93]​ Los medios israelíes informaron que siete comunidades habían quedado bajo el control de Hamás, incluidas Nahal Oz, Kfar Aza, Maguén, Sufa y Beeri, además de la comisaría de Sederot.[83]

Un atacante de Hamas llevando a un hombre durante la masacre del festival de música de Re'im.

Un portavoz militar israelí declaró que los militantes de Gaza habían entrado en Israel a través de al menos siete lugares[85]​ El comisionado de la policía israelí, Kobi Shabtai, dijo que había veintiún lugares activos de alta confrontación en el sur de Israel.[28]

Reacción inicial israelí

El ataque, que coincidió con la festividad judía de Simjat Torá, pareció haber sorprendido a muchos israelíes.[64]​ Se activó el sistema de defensa aérea Cúpula de Hierro y el primer ministro Benjamín Netanyahu y el ministro de Defensa Yoav Galant realizaron evaluaciones de seguridad en el cuartel general de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en Tel Aviv.[94]​ Más tarde, Galant aprobó la movilización de decenas de miles de reservistas del ejército y declaró el estado de emergencia en un radio de 80 kilómetros de la frontera con Gaza.[95]

El ejército israelí declaró el estado de preparación para la guerra y Netanyahu convocó una reunión de emergencia de las autoridades de seguridad. Además, las FDI informaron de la iniciación de ataques a la Franja de Gaza en el marco de la denominada «Operación Espadas de Hierro».[26][96]​ El mismo 7 de octubre, los israelíes informaron haber bombardeado desde el aire 17 complejos militares de Hamás y cuatro centros de comando operativo en Gaza.[95]​ El comisionado de la policía israelí anunció el «estado de guerra» y la prohibición del «movimiento civil» en toda la región sur de Israel, así como el despliegue de la unidad antiterrorista Yamam en la zona.[28]​ El portavoz principal de las FDI, el contralmirante Daniel Hagari, dijo que se habían desplegado cuatro divisiones en la zona.[97]

Al kibbutz Be'eri, donde se habían atrincherado combatientes palestinos junto a rehenes, fueron llegando tropas israelíes a lo largo del día pero no recibieron órdenes de atacar hasta por la tarde. Cuando lo hicieron, utilizaron carros de combate que causaron la muerte de al menos 12 de los rehenes.[98]

Los aeropuertos del sur y el centro de Israel se cerraron al uso civil, mientras que el Aeropuerto Ben Gurion y el Aeropuerto de Eilat permanecieron operativos.[99]​ En la noche del 7 al 8 de octubre, el Gabinete de Seguridad de Israel aprobó emprender una serie de acciones para lograr la «destrucción de las capacidades militares y gubernamentales de Hamás y la Yihad Islámica Palestina».[100]​ La Corporación Eléctrica de Israel, que suministraba hasta el 80 % de la electricidad de la Franja de Gaza, cortó el suministro a la zona.[82]

Yoav Galant dijo ante un comité de la Knéset que la guerra tendría tres fases principales. Una primera fase que incluiría ataques aéreos y una maniobra terrestre para «destruir a los agentes y dañar la infraestructura para derrotar y destruir a Hamás», una segunda fase para eliminar los focos de resistencia y una tercera que consistiría en crear «un nuevo régimen de seguridad» en la Franja de Gaza y sus alrededores.[101]​ El Ministro de Asuntos Exteriores israelí, Eli Cohen, declaró que «el territorio de Gaza (...) disminuirá» después de la guerra, lo que implicaría que partes de Gaza serían anexionadas por Israel.[102]

Desarrollo de la guerra

Franja de Gaza

Octubre

Edificio en Gaza tras un ataque israelí.

Unos cincuenta habitantes de Beeri fueron tomados como rehenes y posteriormente liberados por el ejército israelí. También en Ofakim fueron rescatados dos rehenes.[103]​ En la Franja de Gaza, la fuerza aérea israelí atacó 21 objetivos, incluida la Torre Palestina, un edificio de viviendas de once pisos en el centro de la capital gazatí, y dos hospitales.[104]​ El 8 de octubre, los ataques se intensificaron. Israel atacó un total de 426 objetivos, incluidos bloques de viviendas, túneles y una mezquita.[105]​ Los combates continuaron durante todo el día en diversas localidades israelíes, como Sederot y Kfar Aza.[106]

Un niño herido por los ataques israelíes es trasladado al hospital Al-Shifa

Los bombardeos israelíes continuaron las siguientes semanas, sobre todo en los barrios gazatíes de Al-Karama y Rimal y en el paso de Rafah. Uno de ellos mató a más de cincuenta personas en el mercado del campo de refugiados de Jabalia,[107]​ mientras que otro mató a tres periodistas en la Torre Hajji.[108]Otro bombardeo en el campamento de Shati dejó al menos veinticinco palestinos muertos, mientras que 31 murieron en Jabalia (la mayoría mujeres y niños) y catorce en Deir al-Balah.[109]​ Diversas organizaciones denunciaron que había usado fósforo blanco en su bombardeo del puerto de Gaza.[110]​ Paralelamente, continuó el lanzamiento de cohetes desde la Franja hacia Israel, especialmente hacia localidades fronterizas como Sederot.[111]​ Israel decretó su bloqueo total, incluida la entrada de alimentos y combustible, y el 11 de octubre dejó de funcionar la única planta eléctrica de la región por falta de combustible.[112]​ El 13 de octubre, el ejército israelí ordenó a la población de la mitad norte de la Franja de Gaza, incluida la capital, que evacuase la zona hacia el sur.[113]​ Numerosas organizaciones denunciaron esta orden, que suponía el desplazamiento inmediato de cerca de 1,1 millones de personas.[114][115][116][117][118]​ Durante la evacuación, una explosión en la carretera de Saladino supuso la muerte de 70 personas; diversas fuentes atribuyeron el ataque a Israel, que rechazó las acusaciones.[119]​ El 15 de octubre, Israel decretó la evacuación de Sederot.[120]

Patio del hospital Bautista Al-Ahli después de la explosión

El 16 de octubre, Israel ordenó la evacuación de sus civiles de las localidades cercanas a la frontera del Líbano.[121]​ Los bombardeos israelíes sobre Jan Yunis, Rafah y Deir al-Balah dejaron al menos setenta palestinos muertos.[122]​ Israel también bombardeó hasta en cuatro ocasiones el paso de Rafah, la única vía de entrada de ayuda humanitaria hacia la Franja.[123]​ Ese mismo día se produjo un ataque contra el hospital Al-Ahli, que dejó entre 50 y 500 muertos y cuya autoría aún es objeto de debate.[124]Un ataque israelí contra una escuela de UNRWA dejó al menos seis muertos.[125]​ El 18 y el 19 de octubre llegaron a Israel Joe Biden y Rishi Sunak para expresar su apoyo a este país.[126]​ El 20 de octubre, el ejército israelí bombardeó la iglesia de San Porfirio, la más antigua de la ciudad de Gaza, matando al menos a dieciséis civiles palestinos.[127]​ Ese mismo día, el ejército israelí ordenó la evacuación del hospital Al-Quds, donde se habían refugiado unos 12 000 civiles desplazados.[128]​ El primer convoy de ayuda humanitaria desde el inicio de la guerra entró en la Franja el 21 de octubre por el paso de Rafah, compuesto tan solo de veinte camiones.[129]

Soldados del ejército israelí se preparan para invadir la Franja de Gaza, 29 de octubre de 2023.

Los bombardeos israelíes durante la noche del 23 de octubre fueron especialmente intensos y causaron al menos 300 niños y 173 mujeres muertas.[130]​ Ese mismo 23 de octubre, tras la mediación de Egipto y Catar, Hamás liberó a dos ancianas de 79 y 85 años que mantenía retenidas.[131]​ El 27 de octubre, un lanzamiento de cohetes palestinos alcanzó Tel Aviv y Ascalón.[132]​ Ese día, los bombardeos israelíes causaron el corte de los sistemas de telefonía e internet en la Franja de Gaza, lo que dañó seriamente la eficacia de los servicios de emergencias sanitarias.[133]​ El ejército israelí realizó incursiones en Beit Hanun y Bureij en lo que parecía indicar el inicio de su ofensiva terrestre.[134]​ El 28 de octubre se hizo público un plan del ministerio de Inteligencia de Israel en el que proponía la expulsión de la población gazatí a la península del Sinaí.[135]​ Ese mismo día, Yahya Sinwar propuso la liberación de todos los rehenes israelíes a cambio de la de todos los presos palestinos; Israel rechazó la propuesta.[136]​ Al día siguiente, los ataques israelíes destruyeron las carreteras de acceso al hospital Al-Shifa y las inmediaciones del hospital al-Quds.[137]

Entre el 31 de octubre y el 1 de noviembre, el ejército israelí mató a 195 personas e hirió a casi 800 en sendos bombardeos contra el campo de refugiados de Jabalia.[138]

Noviembre

Soldados israelíes caminan entre las ruinas de la Franja de Gaza el 31 de octubre de 2023.

El 2 de noviembre, el ministro israelí de Patrimonio, el ultraderechista Amichai Eliyahu, opinó que habría que repartir el territorio gazatí entre los veteranos de guerra al final del conflicto.[139]​ Al día siguiente, Israel atacó un convoy de ambulancias frente al hospital Al-Shifa y mató al menos a quince personas.[140]​ También ese día, al menos diez trabajadores palestinos murieron por un ataque israelí en el cementerio de Beit Lahia.[141]​ El 4 de noviembre, Israel atacó una escuela de UNRWA en el campamento de refugiados de Jabalia y mató a al menos quince personas, la mayoría de ellos mujeres y niños.[142]​ En otro bombardeo contra el Hospital Nasser, Israel mató a dos mujeres palestinas.[143]​ El 5 de noviembre, otro ministro israelí desveló que se barajaba la posibilidad de atacar Gaza con armas atómicas.[144]​ La aviación israelí bombardeó el campo de refugiados de Maghazi y mató a 47 personas, la mayoría de las cuales eran, una vez más, mujeres y niños.[145]

Un nuevo ataque israelí contra el Hospital Nasser de Gaza causó al menos ocho muertos y decenas de heridos el 6 de noviembre.[146]​ Al día siguiente, el ministerio del Interior gazatí anunció que todas las panaderías del norte habían quedado fuera de servicio, aumentando el riesgo de hambruna entre la población.[147]​ El 11 de noviembre, el ejército israelí cerró el cerco sobre los cuatro grandes hospitales del norte de la Franja, lo que llevó a la condena de numerosas organizaciones, como el Consejo Noruego para los Refugiados o el Comité Internacional de la Cruz Roja.[148]​ El 12 de noviembre, Israel bombardeó la sede del Programa de la ONU para el Desarrollo y causó una cifra significativa de muertos y heridos.[149]​ Además, el asedio israelí y la falta de electricidad causaron la muerte de dos neonatos y un enfermo en la unidad de cuidados intensivos del hospital Al-Shifa.[149]

El 13 de noviembre, la aviación israelí bombardeó la sede gazatí de la Media Luna Roja de Catar y causó dos muertos y al menos diez heridos.[150]​ Un bombardeo israelí sobre el campo de refugiados de Jabalia destruyó docenas de viviendas y mató al menos a treinta personas.[151]​ El 14 de noviembre, todos los hospitales del norte de la Franja habían dejado de estar operativos, salvo por el hospital Al-Shifa, el más grande de la región. En este, el personal hospitalario tuvo que cavar una fosa común para enterrar más de 170 cadáveres ante la imposibilidad de evacuarlos del complejo.[152]​ Al día siguiente, más de cincuenta personas murieron en un bombardeo israelí contra una mezquita en el barrio capitalino de Sabra.[153]​ El día 16, Israel emitió órdenes de evacuación a los habitantes de algunas zonas del sur de la Franja mientras los sistemas de telecomunicaciones e internet volvieron a verse interrumpidos.[154]​ El 17 de noviembre, ante la presión estadounidense, Israel permitió la entrada de combustible en la Franja para mantener activos los sistemas de telecomunicaciones, las desaladoras de agua y los hospitales, entre otros.[155]​ El 18 de noviembre, Israel bombardeó las escuelas al-Fakhoura y Tel al-Zaatar, gestionadas por UNRWA en el campamento de Jabalia, y mató a unas 200 personas en ellas.[156]​ Otro bombardeo israelí sobre una vivienda del campamento mató a 32 personas de una misma familia, incluidos diecinueve niños. Los trabajadores sanitarios y los pacientes del hospital al-Shifa comenzaron su evacuación a pie hacia el sur de la Franja, y un convoy de Médicos Sin Fronteras fue atacado por el ejército israelí, que causó la muerte de dos de sus miembros.[157]

Rehén israelí liberada en el intercambio con presos palestinos del 25 de noviembre.

El 20 de noviembre, Israel bombardeó el Hospital Indonesio y mató a doce personas en el ataque.[158]​ Al día siguiente, un ataque israelí contra el hospital al-Awda causó la muerte a tres médicos.[159]​ El 22 de noviembre se anunció un acuerdo de alto el fuego e intercambio de rehenes por prisioneros, así como la entrada a mayor escala de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza. Israel continuó con sus bombardeos hasta la entrada en vigor del alto el fuego.[160]​ Un ataque israelí contra una escuela de la ONU en Jabalia causó al menos 27 muertos y 93 heridos.[161]​ En Rafah, la aviación israelí dejó al menos 14 muertos y 35 heridos, la mayoría mujeres y niños.[162]​ El alto el fuego dio comienzo según lo establecido el 24 de noviembre a las 7:00h y, en total, hasta el 30 de noviembre se liberaron 105 rehenes de Hamás (81 israelíes, 23 tailandeses y un filipino)[163]​ a cambio de 240 presos palestinos (107 niños y 133 mujeres), de los que tres cuartas partes estaban en la cárcel sin condena.[48]

Diciembre

Tras la reanudación de las hostilidades, la aviación israelí destruyó Hamad City, un proyecto financiado por Catar para dar vivienda a quienes la perdieron en el conflicto de 2014.[164]​ Al menos 193 palestinos murieron y 650 resultaron heridos en los dos primeros días desde la ruptura del alto el fuego.[165]

El 4 de diciembre, la aviación israelí mató a al menos 50 civiles en una escuela del barrio gazatí de Daraj.[166]​ Docenas de personas murieron en un bombardeo israelí sobre Deir al-Balah el 5 de diciembre.[167]​ Al día siguiente, al menos veintidós personas de una misma familia murieron en otro bombardeo sobre el campamento de Jabalia.[168]​ Ese día, las hostilidades se expandieron a ciudades como Bani Suheila o el distrito capitalino de Shujaiya. Las tropas israelíes tomaron el control de la carretera de Saladino y ordenaron a los habitantes de Jan Yunis que abandonasen la ciudad.[169]​ El 6 de diciembre, un solo bombardeo israelí en un edificio residencial de cinco plantas del barrio gazatí de Al-Fayoumi mató a 117 personas, todas ellas miembros de la familia Juha; se recuperaron 57 cadáveres, pero otros 60 quedarían atrapados durante meses bajo los escombros.[31]​ El 7 de diciembre, al menos 350 palestinos murieron en ataques israelíes a lo largo y ancho de la Franja de Gaza.[170]​ La aviación israelí también destruyó dos de las mezquitas más antiguas de la franja: la mezquita Otman Bin Qashqar y la Gran Mezquita de Gaza.[171]​ Esos días empezaron a aparecer imágenes de numerosos presos palestinos semidesnudos, maniatados y con los ojos vendados.[172]​ Para el final de la semana, los combates seguían alrededor de Jan Yunis, el campamento de Jabalia y el barrio de Shujaiya.[173]​ El sistema sanitario de la Franja estaba, en palabras de la OMS, «de rodillas y derrumbándose».[174]

El 12 de diciembre, al menos veinte personas murieron en sus propios hogares por un bombardeo israelí sobre Rafah.[175]​ Al menos nueve soldados israelíes murieron ese mismo día en una emboscada de Hamás en el barrio de Shujaiya.[176]​ El 13 de diciembre, se descubrieron los cuerpos de quince civiles palestinos en la escuela Shadia Abu Ghazala, incluidos mujeres, niños y bebés, con impactos de disparos realizados a corta distancia. Según los testigos presenciales las víctimas habían sido asesinadas a quemarropa por soldados israelíes.[177]

El 14 de diciembre, los medios mostraron imágenes de palestinos asaltando los camiones de ayuda humanitaria para comerse lo que obtenían de ellos.[178]​ El 15 de diciembre, el ejército israelí mató por error a tres rehenes israelíes que habían logrado escapar e iban semidesnudos y con una bandera blanca.[179]​ Un dron israelí mató a un periodista de Al Jazeera que cubría la noticia de un bombardeo anterior. Ese día, se abrió el paso de Kerem Shalom a ayuda humanitaria.[180]​ La aviación israelí mató a al menos treinta y cinco personas en el campamento de Jabalia, a once en Rafah[181]​ y a doce más en el campamento de Deir al-Balah.[182]​ El ejército israelí destruyó ese domingo el hospital Kamal Adwan en el norte de la Franja.[181]

El 18 de diciembre, dos mujeres murieron asesinadas por un francotirador israelí en la parroquia de la Sagrada Familia de Gaza,[183]​ mientras que el ejército israelí obligó a evacuar del hospital al-Ahli a todos los civiles refugiados en él. El hospital Nasser fue bombardeado dos veces en dos días por tropas israelíes, mientras que al menos 41 palestinos murieron el 19 de diciembre en diversos bombardeos israelíes sobre el campamento de Jabalia y sobre el sur de la Franja.[184]​ Al día siguiente, ACNUDH denunciaba la ejecución sumaria de once prisioneros palestinos en el barrio gazatí de Rimal.[185]

Al menos 390 palestinos murieron en bombardeos israelíes entre el jueves 21 y el viernes 22.[186]​ Además, la Unión Europea alertó de una hambruna «sin precedentes» en la Franja de Gaza.[187]​ El 23 de diciembre, la aviación israelí mató a 76 personas de una misma familia en un bombardeo sobre la ciudad de Gaza.[188]​ Un bombardeo sobre una plaza de un barrio residencial del campo de refugiados de Maghazi causó 86 muertos.[189]Unicef denunció que más de 10 000 niños palestinos menores de cinco años estaban en riesgo de morir por malnutrición.[190]

Palestinos transportan a varios heridos al hospital indonesio de Jabalia, al norte de la Franja de Gaza

El ejército israelí anunció el 27 de diciembre que ampliaría las operaciones terrestres a los campamentos de refugiados del centro de la Franja: Nuseirat, Maghazi y Bureij.[191]​ El jueves 28 de diciembre, el ejército israelí mató a al menos cincuenta palestinos en diversos bombardeos sobre Beit Lahia, Jan Yunis y el campamento de Maghazi, a veinticinco en Deir al-Balah (incluidos cinco niños y siete mujeres) y a veinte más en Rafah.[192]

El 29 de diciembre, Israel propuso una tregua que implicaría la retirada parcial de sus tropas y la entrada masiva de ayuda humanitaria a cambio de un intercambio de rehenes, pero Hamás y la Yihad Islámica afirmaron que esto último solo tendría lugar una vez que se anunciase el cese definitivo de las hostilidades.[193]​ Al día siguiente, OCHA afirmó que «bastante más de un millón» de palestinos se aglomeraban ya en la ciudad de Rafah.[194]​ La OMS informó de cerca de 180 000 casos de enfermedades infecciosas respiratorias, 136 400 casos de diarrea y 42 700 de dermatitis entre los desplazados palestinos.[195]​ El 31 de diciembre de 2023, la ONU denunció que el 90 % de los gazatíes (más de 1,8 millones de personas) pasaban frecuentemente más de un día sin comer absolutamente nada.[196]​ Israel anunció que retiraría cinco brigadas de la zona de combate y cambiaría el tipo de combates para adaptarlos a una guerra prolongada y de baja intensidad.[197]

Enero

Un tanque israelí Merkava Mk IV en una calle de Gaza el 4 de enero de 2024

La Nochevieja de 2023, Hamás lanzó una andanada de veintisiete cohetes contra ciudades del sur y el centro de Israel.[198]​ El 1 de enero, las fuerzas israelíes se retiraron de algunos barrios del norte de Gaza, incluidos Sheikh Radwan, el distrito de al-Mina y partes de Tel al-Hawa.[199]​ Al día siguiente, quince personas murieron en un ataque israelí contra el campamento de Maghazi, y otras seis en el barrio Bir al-Naja de Jabaliya.[200]

El 3 de enero, un bombardeo israelí sobre a localidad de Deir al-Balah mató a varios miembros de la familia al-Durrah, incluidas mujeres y niños.[201]​ Ese mismo día, dos ministros israelíes de extrema derecha llamaron a «promover la emigración de los habitantes de Gaza» y a restablecer en la Franja asentamientos israelíes. El 4 de enero, al menos catorce personas, la mayoría niños, murieron cuando la aviación israelí bombardeó una casa en la zona de al-Mawasi, el área de evacuación designada como «zona segura» por el ejército israelí.[202]​ La ONU denunció que llevaba tres días sin poder suministrar ayuda humanitaria en el norte de la Franja de Gaza debido a la denegación de acceso, los retrasos y los propios combates.[203]

El 5 de enero, la OMS confirmó que, desde el inicio de los combates, se habían producido cerca de 600 ataques israelíes contra hospitales y otras infraestructuras médicas en los territorios palestinos.[204]​ El sábado 6 de enero, Médicos Sin Fronteras informó de que la media de niños muertos superaba ampliamente los cien diarios.[205]​ Por la tarde del día 7, un nuevo ataque israelí al norte de la Franja de Gaza destruyó la vivienda de la familia Abu Elba, matando a al menos setenta de sus miembros.[206]​ Entre los muertos de ese día también figuraban dos periodistas, Hamza al-Dahdouh, de Al Jazeera e hijo de Wael Al-Dahdouh, y Mustapha Thuria, de France Presse, que fueron atacados por la aviación israelí mientras viajaban en coche de Rafah a Jan Yunis.[207]

El 8 de enero, cuatro personas resultaron heridas, incluida una niña de cinco años en estado crítico, tras el bombardeo israelí de un refugio de Médicos Sin Fronteras en Jan Yunis.[208]​ El 10 de enero, al menos quince civiles, la mayoría de ellos niños, murieron en un bombardeo israelí sobre un apartamento al oeste de Rafah.[209]​ El 11 de enero, la Media Luna Roja Palestina denunció que un misil lanzado por un dron israelí destruyó una de sus ambulancias y mató a cuatro médicos y dos pacientes que se encontraban en ella. Israel negó el ataque. Al menos veinte palestinos murieron en un ataque israelí contra un edificio de dos plantas en Deir al-Balah.[210]​ El 12 de enero, OCHA denunció que las autoridades israelíes seguían negando sistemáticamente la entrada de ayuda humanitaria al norte de la Franja.[211]​ El sábado 13 de enero, un ataque israelí en Daraj mató al menos a veinte personas, mientras que otro cerca de Rafah dejó al menos catorce muertos, incluida una niña de dos años.[212]Al Jazeera informó de que solo quedaban seis ambulancias operativas para toda la Franja de Gaza.[212]

El 15 de enero, Hamás anunció que dos rehenes israelíes habían muerto y otra se encontraba herida debido a los ataques de la aviación israelí, un extremo que negó esta.[213]​ Catar anunció un acuerdo que implicaría la entrada de más medicinas en la Franja de Gaza, tanto para la población civil como para los rehenes.[214]​ El 17 de enero, Israel continuaba retirando miles de tropas de zonas del norte de Gaza. Militantes palestinos comenzaron a lanzar ataques con cohetes desde zonas donde las fuerzas israelíes se habían retirado.[215]

El 18 de enero, un bombardeo israelí en Rafah mató a al menos diecinueve palestinos, la mayoría de ellos mujeres y niños.[216]​ Ese mismo día, las tropas israelíes demolieron la Universidad Al Israa de la ciudad de Gaza.[217]​ El viernes 19 de enero, un total de diez personas murieron en la zona de Jan Yunis en dos bombardeos israelíes. Otro ataque israelí sobre un bloque de apartamentos cercano al Hospital Al-Shifa de Gaza mató a quince personas. Unicef describió la Franja de Gaza como «el lugar más peligroso del mundo para ser niño».[218]​ El 20 de enero, los combates seguían activos al norte de la Franja de Gaza, donde bombardeos israelíes sobre el campo de refugiados de Jabalia mataron a cuatro palestinos e hirieron a otros veintiuno.[219]

El 22 de enero, los bombardeos israelíes causaron al menos cincuenta muertos en ataques contra cinco centros de acogida de desplazados en Gaza.[220]​ Veintiún soldados israelíes murieron en un incidente en el que militantes palestinos dispararon un RPG-7 contra un tanque y contra varios edificios adyacentes que cayeron sobre ellos. El portavoz del ejército israelí explicó que los soldados estaban creando una zona de exclusión a lo largo de la frontera de la Franja de Gaza.[221]​ El 23 de enero, UNRWA informó de que seis personas desplazadas habían muerto como consecuencia de un ataque contra un refugio de la ONU en Jan Yunis. El ejército israelí anunció que sus tropas había rodeado esta ciudad.[222]​ El 24 de enero, UNRWA denunció que un ataque de un tanque contra un centro de refugiados de la ONU en Jan Yunis había causado 13 muertos y 56 heridos, 21 de ellos de gravedad.[223]​ Sendos vídeos publicados por ITV News y por Al Jazeera mostraban dos incidentes en los que civiles palestinos eran asesinados por francotiradores israelíes mientras portaban banderas blancas.[224][225]

El 25 de enero, las autoridades gazatíes denunciaron que al menos veinte personas murieron y cerca de 150 resultaron heridas a causa de un ataque del ejército de Israel contra un grupo de personas que hacían cola para recibir ayuda humanitaria en la ciudad de Gaza.[226]​ En la ciudad de Jan Yunis, al menos cincuenta personas murieron por los bombardeos israelíes. El hospital Nasser, el único disponible en esta ciudad sureña, anunció que se había quedado sin comida ni analgésicos. La ONU aseguró que más de la mitad de la población gazatí, calculada al principio de la guerra en 2,2 millones de personas, se hacinaba en la ciudad fronteriza de Rafah.[227]​ El sábado 27 de enero, el hospital Nasser, el más grande de cuantos quedaban funcionando en la Franja de Gaza, dejó de estar en funcionamiento por las órdenes de evacuación impuestas por el ejército israelí.[228]​ El 28 de enero, la Media Luna Roja Palestina informó de la cancelación de las operaciones de cirugía en el hospital al-Amal de Jan Yunis, al habérseles terminado las reservas de oxígeno.[229]

El 28 de enero, un bombardeo israelí contra una vivienda del campamento de refugiados de Nuseirat dejó al menos veintitrés muertos, mientras que otro en el barrio de Zeitún de la capital gazatí supuso la muerte de docenas de civiles, la mayoría mujeres y niños. Hamás lanzó unos quince cohetes contra la zona de Tel Aviv. OCHA denunció que Israel denegaba cada vez con mayor asiduidad el permiso para llevar ayuda humanitaria al norte de la Franja de Gaza.[230]​ El 30 de enero, un bombardeo de la aviación israelí sobre una vivienda en el barrio de Sabra de la capital gazatí mató a al menos veinte civiles y dejó múltiples heridos. La aviación israelí destruyó la mezquita al-Farouq en el campamento de refugiados de Jan Yunis y una segunda mezquita y un cementerio islámico en Bani Suheila.[231]

El miércoles 31 de enero, Hind Rajab, una niña de 6 años, habló por teléfono con la Media Luna Roja Palestina y les comentó que se encontraba atrapada en un coche donde el resto de su familia había muerto por disparos de soldados israelíes. La Media Luna Roja envió una ambulancia con dos miembros, pero poco después perdió el contacto tanto con la ambulancia como con la niña.[232]

Febrero

Vivienda destruida por un bombardeo israelí en Deir al-Balah el 1 de febrero.

El 1 de febrero, el foco de los enfrentamientos seguía en Jan Yunis, y en especial en los alrededores de los hospitales Nasser y al-Amal. El ministerio de Salud de la Franja de Gaza informó de que más de 30 000 desplazados en escuelas alrededor del hospital Nasser de Jan Yunis se habían quedado sin agua ni comida.[233]

El 2 de febrero, nuevas imágenes vía satélite mostraban que las tropas israelíes continuaban con la demolición de viviendas gazatíes para crear una zona de exclusión de cerca de un kilómetro a lo largo de la frontera, que supondría unos de 60 km² de la superficie total de la Franja, que es de 360 km².[234]​ Unicef calculó que unos 17.000 niños gazatíes estaban solos o separados de sus familias.[235]​ El sábado 3 de febrero, al menos doce personas murieron en un ataque sobre Rafah, mientras que en Deir al-Balah perecieron al menos cuatro personas y hubo de decenas de heridos. En Jan Yunis, testigos presenciales denunciaron que el ejército israelí había hecho estallar un distrito residencial completo.[236]​ El 4 de febrero, los ataques fueron especialmente intensos en Rafah, donde al menos 92 palestinos murieron por los bombardeos israelíes de la noche previa.[237]​ Otro ataque israelí en esta ciudad, en este caso contra una guardería, mató a al menos dos niños.[238]​ En Deir al-Balah, la mezquita al-Shuhada y una serie de viviendas anexas fueron destruidas por otro bombardeo israelí, que también mató a docenas de personas que se refugiaban en ellas.[237]

El 5 de febrero, los bombardeos israelíes mataron al menos a 128 personas en la atestada ciudad de Rafah.[239]​ Algunos trabajadores de la administración gazatí, como policías o funcionarios, volvieron a trabajar en los barrios de Gaza que habían sido previamente abandonadas por el grueso del ejército israelí.[240]​ El 6 de febrero, un bombardeo israelí mató a diez personas e hirió a otras diez en el campo de refugiados de Jabalia.[241]​ Ese mismo día, Hamás realizó una propuesta de alto el fuego que implicaría tres fases de 45 días cada una, en las que se intercambiarían a los rehenes israelíes por presos palestinos, se retiraría el ejército israelí de la Franja, se iniciaría el proceso de reconstrucción y se intercambiarían los restos mortales de los combatientes de cada bando.[242]​ El miércoles 7 de febrero, los camiones de ayuda humanitaria seguían sin poder entrar en la Franja de Gaza debido a las protestas de manifestantes israelíes.[243]​ Al día siguiente, el ejército israelí intensificó sus bombardeos contra la ciudad sureña de Rafah, donde mató al menos a once personas en dos edificios de viviendas y a catorce personas más de dos familias desplazadas, una de Jan Yunis y otra del norte de la Franja de Gaza. La Media Luna Roja palestina denunció que uno de sus enfermeros murió y otros dos resultaron heridos cuando soldados israelíes dispararon directamente contra ellos mientras trataban de evacuar heridos del hospital al-Ahli de Gaza.[244]

El 9 de febrero, al menos ocho personas, tres de ellas niños, murieron por el ataque de la aviación israelí contra una casa de Rafah, y cuatro más murieron en una guardería de az-Zawayda.[245]OCHA informó que cerca de un 10 % de los niños menores de cinco años sufrían ya malnutrición severa.[246]Al Jazeera informó de que los francotiradores israelíes habían matado a al menos veintiún civiles palestinos que trataban de llegar o salir del hospital Nasser de Jan Yunis.[247]​ El 10 de febrero, al menos 28 personas murieron por los bombardeos israelíes en Rafah, incluidos al menos diez niños. UNRWA denunció que un cargamento con más de mil contenedores de comida se encontraba retenido ya varias semanas en el puerto israelí de Asdod.[248]​ La Media Luna Roja palestina también confirmó la muerte de Hind Rajab, la niña de seis años que había llamado pidiendo ayuda el 31 de enero, así como de los dos enfermeros que fueron enviados a rescatarla con el visto bueno del ejército israelí, a quien acusó de haberlos matado deliberadamente.[249]​ El 11 de febrero, las Brigadas de Ezzeldin Al-Qassam informaron de que dos rehenes israelíes habían muerto y otros ocho habían resultado heridos de gravedad debido a los bombardeos israelíes contra Rafah.[250]​ La Media Luna Roja palestina denunció que Israel llevaba una semana impidiendo la llegada de bombonas de oxígeno al hospital al-Amal de Jan Yunis, lo que había resultado ya en la muerte de tres pacientes.[251]

El 12 de febrero, una operación especial israelí en Rafah se saldó con el rescate de dos rehenes y la muerte de 74 palestinos por los bombardeos usados como cobertura. Hamás anunció que tres de los ocho rehenes heridos el día anterior en un bombardeo israelí habían muerto.[252]​ El 14 de febrero, miles de palestinos desplazados que se habían refugiado en el hospital Nasser de Jan Yunis comenzaron a evacuar este centro médico después de la orden israelí del día anterior.[253]​ El ministro israelí de Finanzas, Bezalel Smotrich, ordenó paralizar los envíos de harina a la Franja de Gaza.[254]

El 15 de febrero, el ejército israelí asaltó el hospital Nasser de Jan Yunis, el más grande de cuantos quedaban operativos en la Franja de Gaza. Al menos un paciente murió y otros seis resultaron heridos por las tropas israelíes.[255]​ El 16 de febrero, cinco pacientes del hospital Nasser que estaban en cuidados intensivos murieron debido a que su suministro de oxígeno se había interrumpido con el asalto israelí.[256]​ El 17 de febrero, al menos 120 pacientes y cinco equipos médicos estaban atrapados en el interior del hospital Nasser sin electricidad, comida ni agua.[257]​ Al día siguiente, la Organización Mundial de la Salud declaró que el hospital Nasser de Jan Yunis, el más importante de cuantos continuaban funcionando al comienzo de la semana, ya no estaba en funcionamiento.[258]

El 20 de febrero, la OMS denunció que Israel estaba dificultando las misiones médicas de rescate dirigidas a dicho hospital, en el que el gran almacén de medicinas que había había sido quemado.[259]​ El 21 de febrero, Israel ordenó la evacuación de dos barrios enteros de Gaza, Zeitún y Turkoman, ante el resurgir de los combates en una zona que ya había declarado pacificada. El Programa Mundial de Alimentos suspendió el envío de convoyes al norte de la Franja de Gaza porque «multitudes de gente hambrienta» rodeaban los camiones y trataban de obtener algo de comida de ellos.[260]

Imágenes aéreas publicadas por las Fuerzas de Defensa de Israel de la masacre de la harina, que The New York Times describió como «un vídeo muy editado para desviar la culpa». BBC Verify afirmó que el vídeo no consta de una única secuencia, sino que consta de cuatro unidas entre sí. Las dos primeras muestran a personas rodeando dos o más camiones justo al sur de la rotonda de Nabulsi. Las otras dos muestran eventos a unos 500 metros más al sur. Las FDI se han negado a proporcionar imágenes sin editar.

El viernes 23 de febrero, al menos trece pacientes murieron por falta de oxígeno y de electricidad en el hospital Nasser, cuya planta baja estaba anegada con aguas residuales.[261]​ Expertos de la ONU declararon que habían visto «alegaciones creíbles» de que mujeres y niñas palestinas habían sufrido violaciones, humillación sexual y amenazas de violación cuando estuvieron presas por el ejército israelí.[262]​ El sábado 24 de febrero, un bombardeo israelí mató a al menos 24 desplazados palestinos en la localidad de Deir al-Balah.[263]​ Un bebé de dos meses murió de desnutrición severa en un hospital de Gaza. Un informe de Save the Children denunció que las familias gazatíes se estaban viendo obligadas a comerse el pienso de sus animales o incluso las hojas de los árboles.[264]​ El domingo, el ejército israelí anunció que había dado por concluidas sus operaciones en el interior del hospital Nasser de Jan Yunis, en el que detuvo a 200 personas, expulsó a miles de desplazados y causó graves daños que lo dejaron «no operativo», en palabras de la OMS.[265]

El 26 de febrero, Naciones Unidas explicó que más de medio millón de gazatíes se encontraban ya «en la más grave de las cinco fases en que se clasifican las crisis alimentarias, es decir, en riesgo alto de morir de inanición».[266]​ El ejército israelí bombardeó a un grupo de personas que se encontraban esperando a que llegasen camiones de comida a Gaza. Mató a diez personas e hirió a otras quince.[267]

El 27 de enero, Oxfam advirtió de que «el riesgo de genocidio está aumentando en el norte de la Franja de Gaza».[268]​ Un niño de dos años murió después de comer pan fabricado con comida para animales.[269]​ El miércoles 28 de enero, nueve niños palestinos murieron por inanición y otros siete se encontraban en estado crítico.[270]​ El 29 de febrero, tropas israelíes dispararon contra una multitud de personas que esperaban ayuda humanitaria en la Franja de Gaza. Los disparos de los soldados y la estampida consiguiente causaron al menos 117 muertos y más de 700 heridos.[271]

Marzo

El viernes 1 de marzo, The New York Times informó de que la entrada de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza se había reducido en más de un 30% en febrero.[272]​ El 2 de marzo, la aviación israelí bombardeó las tiendas de campaña del campamento improvisado en Rafah, en un ataque que dejó once muertos.[273]​ Hamás anunció que siete rehenes habían muerto como consecuencia de los distintos bombardeos israelíes de los días previos.[274]​ Soldados israelíes volvieron a atacar a civiles palestinos que hacían cola para recibir ayuda humanitaria en el suroeste de la ciudad de Gaza, lo que habría causado al menos un muerto y veintiséis heridos.[271]

El 3 de marzo, un bombardeo israelí en Rafah mató a catorce miembros de la misma familia, incluidos cinco niños, dos de ellos gemelos de tres meses. La cifra de niños muertos de inanición ascendía ya a quince en el hospital Kamal Adwan de Gaza.[275]​ Al menos nueve personas murieron y muchas otras resultaron heridas en un ataque israelí contra un camión de ayuda humanitaria en Deir al-Balah. Ese mismo día, se informó de «decenas de víctimas» en otro ataque contra un convoy de ayuda alimentaria en la rotonda de Kuwait en el sur de la ciudad de Gaza.[276]

El lunes 4 de marzo, el número de niños muertos de inanición llegó a dieciséis con el fallecimiento de un niño de 10 años.[277]​ Al día siguiente, la aviación israelí mató a ocho personas e hirió a muchas más en un ataque contra una vivienda en Jan Yunis.[278]​ El 7 de marzo, el ejército israelí devolvió 47 cadáveres de palestinos a los que había matado previamente en la guerra, que fueron enterrados en una fosa común en la ciudad de Rafah.[279]

El 8 de marzo, cinco civiles murieron en el campamento de refugiados de Shati como resultado de un cargamento de ayuda humanitaria lanzado desde el aire cuyo paracaídas no llegó a abrirse. Algunos expertos en crisis humanitarias advirtieron de que el envío de ayuda por mar y aire nunca podrían compensar el que se realizaba por tierra antes del inicio de la guerra.[280][281]​ El diario israelí Haaretz publicó que veintisiete prisioneros de guerra palestinos habían muerto en cárceles israelíes desde el inicio de la guerra.[282]​ Al día siguiente, veintitrés personas murieron en Jan Yunis cuando Israel bombardeó el proyecto residencial de Ciudad Hamad. Tres niños más murieron de inanición y deshidratación en el hospital al-Shifa de Gaza, lo que llevó la cifra de niños muertos por la hambruna hasta los 23. Numerosas madres estaban dando a luz a niños muertos en el norte de la Franja, donde el ejército israelí también mató a un pescador junto a la playa.[283][284]​ El 10 de marzo, toda la población de la Franja de Gaza se encontraba en la fase 3 (crisis alimentaria o de subsistencia) de la Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria, lo que suponía «el porcentaje más alto de personas que sufren este tipo de inseguridad alimenticia aguda» de la historia. La mitad de la población se encontraba en la fase 4 (emergencia humanitaria), y al menos un 25% de la población estaba ya en la fase más extrema, la de hambruna o catástrofe humanitaria.[285]

El 12 de marzo, en la plaza Kuwait de la capital gazatí, el ejército israelí mató a nueve personas e hirió a una veintena más mientras esperaban la llegada de un convoy de ayuda humanitaria. Se registraron dos muertes más de niños por inanición y deshidratación, lo que elevó la cifra hasta los 27, la mayoría de ellos bebés.[286]​ El 13 de marzo, un bombardeo israelí destruyó un almacén de alimentos de UNRWA en Rafah y mató a cuatro personas en su interior. Otro bombardeo israelí, en este caso en Deir al-Balah, mató a diez personas e hirió a otras muchas.[281][287]​ El 14 de marzo, al menos veinte personas murieron y 150 resultaron heridas después de que un helicóptero israelí disparara contra una multitud de civiles palestinos durante una entrega de ayuda en la rotonda de Kuwait en la ciudad de Gaza.[288]

El 15 de marzo, un bombardeo israelí sobre una vivienda que acogía desplazados de guerra en el campamento de Nuseirat dejó 36 muertos. La mayor parte de las víctimas de dicho ataque eran niños, aunque también se encontraron entre los escombros a mujeres embarazadas.[289]​ El sábado 16 de marzo, siete personas murieron en nuevos ataques israelíes contra el campamento de Nuseirat. UNRWA denunció que uno de cada tres niños menores de dos años se encontraba en situación de malnutrición severa en el norte de la Franja de Gaza.[289]​ El domingo 17 de marzo, la aviación israelí mató a doce personas que se refugiaban en una casa de Deir al-Balah. Por primera vez en cuatro meses, doce camiones de ayuda humanitaria llegaron a algunas zonas del norte de la Franja de Gaza: seis a Gaza y seis al campamento de Jabalia.[290]

El 18 de marzo, las fuerzas israelíes atacaron de nuevo el Hospital Al-Shifa de la capital gazatí. Varias agencias de noticias informaron que los soldados israelíes agredieron y detuvieron al corresponsal de Al Jazeera, Ismail al-Ghoul, y a más de ochenta personas, incluido personal médico y otros periodistas, y confiscaron y destruyeron equipos de prensa y médicos.[291]​ El 19 de marzo, al menos catorce civiles murieron en el bombardeo de una vivienda en Rafah y quince miembros de una misma familia fallecieron por un ataque israelí contra una serie de casas en Gaza. Al final del día, otro bombardeo de la aviación israelí mató a diecinueve personas, incluidas cinco mujeres y nueve niños, en el campamento de refugiados de Nuseirat.[292][293]​ El 20 de marzo, un ataque contra el campamento de refugiados de Bureij mató a ocho personas, tres de ellas mujeres. Otro ataque israelí durante la madrugada mató a veinticuatro personas que se habían congregado en la redonda Kuwait de la capital gazatí para facilitar una entrega de ayuda humanitaria; el ataque también destruyó varios camiones de ayuda presentes en el lugar.[293]

El 21 de marzo, el ministro de Asuntos Exteriores británico, David Cameron, denunció que «los principales obstructores [de ayuda humanitaria] siguen siendo las negativas arbitrarias del gobierno de Israel y los largos procedimientos de autorización, incluidas múltiples revisiones y estrechos márgenes de apertura durante las horas de luz».[294]​ Al día siguiente, al menos diez personas de la misma familia murieron cuando la aviación israelí bombardeó una casa al noroeste de Gaza, mientras que otras ocho murieron en Rafah, donde también se registraron numerosos heridos.[295]Al Jazeera publicó un vídeo recuperado de un dron israelí que mostraba a cuatro palestinos desarmados en Jan Yunis que murieron en un ataque aéreo israelí con drones.[296]​ El 70% de la población del norte de la Franja de Gaza ya estaba experimentando una hambruna catastrófica.[297]​ El 23 de marzo, al menos diecinueve palestinos murieron y otros veintitrés resultaron heridos como resultado de un ataque israelí cuando esperaban para recoger ayuda humanitaria al sureste de la capital gazatí, cerca de la redonda Kuwait.[298]​ El 24 de marzo, la aviación israelí continuó bombardeando Jan Yunis, Rafah y Deir al-Balah, dejando en estas últimas dos ciudades un total de catorce muertos. Las fuerzas israelíes comenzaron a asediar dos hospitales gazatíes más, en este caso el Al Amal y el Nasser de la ciudad sureña de Jan Yunis. Israel informó a UNRWA de que ya no permitiría que sus camiones de ayuda humanitaria llegasen hasta el norte de la Franja de Gaza.[299][300]

El 25 de marzo, al menos veintiún civiles pertenecientes a dos familias murieron tras el ataque de la aviación israelí contra un bloque de viviendas en Deir al-Balah. Otros quince, incluidos varios niños, murieron en un ataque israelí en Rafah. Seis civiles murieron por un ataque aéreo contra ellos en la localidad de Al-Mughraqa, en el centro de la Franja. Ese mismo día, el ejército israelí obligó a los médicos y pacientes del hospital al-Amal de Jan Yunis a abandonar el recinto hospitalario y lo clausuraron.[301][302][303]​ El 26 de marzo murieron al menos dieciocho palestinos, incluidos nueve niños de entre dos y nueve años, en un bombardeo israelí contra un edificio residencial de la familia Abú Nuquira en la ciudad de Rafah. Otro ataque israelí, en este caso cerca del hospital Al-Shifa de Gaza, dejó otros treinta palestinos muertos. Al norte de la Franja de Gaza, doce personas se ahogaron mientras trataban de recoger ayuda humanitaria que había caído al mar por error.[304][305][306]

El 27 de marzo, al menos doce personas murieron en un ataque israelí contra un campamento de desplazados internos en la ciudad de Jan Yunis. Otras once personas de la familia Dhair murieron en un bombardeo de la aviación israelí contra su vivienda en Rafah.[307]​ El jueves 28 de marzo se produjeron intensos combates alrededor del hospital Al-Shifa de Gaza y de los hospitales Nasser y Al-Amal de Jan Yunis, uno de los cuales seguía bajo asedio israelí.[308]

Abril

Imagen del coche de la ONG World Central Kitchen (WCK) después del ataque de las FDI

El lunes 1 de abril, las fuerzas israelíes se retiraron del Hospital Al-Shifa por segunda vez desde el inicio de la guerra. La Media Luna Roja Palestina afirmó que los distintos departamentos del complejo hospitalario fueron incendiados y que cadáveres de civiles ejecutados yacían alrededor del hospital.[309]​ Ese mismo día al menos siete trabajadores de la organización humanitaria World Central Kitchen (WCK), del chef José Andrés, murieron en un ataque aéreo de las Fuerzas de Defensa de Israel. Según informó la ONG, «el equipo de WCK viajaba en una zona desescalada en dos vehículos blindados con el logo de la organización» cuando uno de ellos recibió el impacto de un misil lanzado por el ejército de Israel.[310]

El miércoles 3 de abril, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, informó de que al menos 27 niños habían muerto por desnutrición en la Franja de Gaza desde el inicio de los ataques israelíes el 7 de octubre y que esta cifra aumentaría si no se producía un alto el fuego inmediato y no se garantizaba la seguridad para aumentar la ayuda.[311]​ Por su parte, Oxfam Intermón advirtió de que la población palestina del norte de la Franja de Gaza sobrevivía con solo 245 calorías al día, una cantidad equivalente a 100 gramos de pan, lo que suponía menos del 12 % de las 2100 kilocalorías diarias necesarias por persona. La ONG también indicó que el total de suministros que entraban desde octubre en la Franja suponía apenas una media del 41 % de las calorías diarias necesarias para una persona.[312]​ Según el Programa Mundial de Alimentos, 1,1 millones de personas se enfrentaban a la hambruna en Gaza.[313]

El sábado 6 de abril, la directora ejecutiva del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Catherine Russell, denunció que desde su comienzo el 7 de octubre «la guerra en Gaza ha matado a más de 13 000 niños y ha herido a muchos más».[314]​ Ese mismo día, las autoridades gazatíes informaron que 46 palestinos habían muerto y 65 habían resultado heridos por diversos ataques israelíes. Tropas israelíes recuperaron los restos mortales de uno de los rehenes que había estado cautivo de la Yihad Islámica palestina. La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios denunció que el número de niños muertos por desnutrición en la Franja de Gaza ascendía ya a 28.[315]​ Al día siguiente, el ejército de Israel anunció la retirada de la 98.ª División del sur de Gaza para recuperarse y prepararse para futuras operaciones después de cuatro meses de intensos combates con las milicias palestinas en Jan Yunis, con lo que ya solo permanecería operativa en la Franja la brigada Nahal, encargada de asegurar el corredor de Netzarim, que cruzaba Gaza desde el kibutz Beeri hasta la costa gazatí.[316]​ El 8 de abril, los desplazados palestinos originarios de Jan Yunis comenzaron a volver a las ruinas de sus hogares tras la retirada del ejército israelí de la ciudad.[317]

El 9 de abril, catorce personas, incluidos al menos cuatro niños, murieron en un bombardeo israelí contra una vivienda en el campamento de refugiados de Nuseirat. Ese mismo día, tanto OCHA como UNRWA denunciaron que la mitad de los convoyes de ayuda humanitaria destinados al norte de la Franja de Gaza en marzo fueron bloqueados por el ejército israelí.[318]​ El 10 de abril de 2024, un bombardeo israelí mató a tres hijos y a tres nietos de Ismail Haniya cuando se dirigían a celebrar la fiesta de Eid al-Fitr con el resto de su familia en el campamento de refugiados de Shati.[319]​ Los bombardeos israelíes se centraron en el campamento de Nuseirat el 11 de abril, donde al menos cinco personas murieron y decenas de edificios —incluidas una escuela y dos mezquitas— fueron destruidos. Tras el ataque aéreo, las tropas israelíes realizaron una incursión en el campamento con tanques y helicópteros artillados. Otras seis personas murieron por el ataque de un dron en Rafah.[320]

Véhiculos militares israelíes durante los combates

El 14 de abril, un chico palestino de 13 años que había sido rescatado de los escombros tras un bombardeo israelí en noviembre (en el que murieron 17 miembros de su familia) murió por el impacto de un cargamento de ayuda humanitaria lanzado desde el aire. También ese día, un bombardeo israelí en Rafah mató a once personas, cinco de ellas niños.[321]​ El 15 de abril, Israel liberó a 150 detenidos palestinos de la Franja de Gaza, incluidos dos miembros de la Media Luna Roja Palestina que estuvieron presos durante 50 días. Los detenidos denunciaron torturas y muchos de ellos fueron ingresados en hospitales gazatíes. Uno de ellos llegó con una pierna amputada. Un informe de la ONU reveló que Israel había destruido más de 3000 edificios gazatíes que se encontraban a menos de un kilómetro de su frontera para crear una zona de exclusión, algo que diversos expertos han denunciado como un crimen de guerra.[322][323]​ El 16 de abril, al menos 46 palestinos murieron y otros 110 resultaron heridos por diferentes ataques israelíes. Un bombardeo israelí en Rafah mató a cuatro personas e hirió a varias más, mientras que otro destruyó la mezquita Al-Fakhoura, al oeste del campamento de Jabalia, causando numerosas víctimas. En el campamento de Nuseirat, la aviación israelí destruyó un edificio residencial de cuatro plantas y mató al menos a cinco personas. En Beit Hanun, donde las tropas israelíes volvieron a operar después de haberlo abandonado meses atrás, numerosas familias fueron obligadas a abandonar sus viviendas o las escuelas en las que se refugiaban y muchos hombres fueron detenidos. La aviación israelí también destruyó varias viviendas en Al-Mughraqa, Al-Zahraa y Deir al-Balah.[324]

El 20 de abril, Israel intensificó sus ataques contra Rafah. Los ataques israelíes mataron a 22 palestinos en la localidad, de los que 18 eran niños. El primer ataque de la noche mató a un hombre, una mujer embarazada y su hija de cuatro años; los médicos lograron salvar al bebé de la mujer. El segundo ataque mató a 17 niños y dos mujeres, todos de la misma familia.[325]​ En el patio central del hospital Nasser, en Jan Yunis, se descubrieron tres fosas comunes cavadas por el ejército israelí que contenían al menos 283 cuerpos de palestinos muertos durante el asedio o durante el ataque israelí al hospital. El 22 de abril, las tropas israelíes volvieron a adentrarse en la parte oriental de Jan Yunis. Según la Organización Mundial de la Salud, un convoy destinado al hospital Kamal Adwan no pudo llegar a su destino por los graves retrasos en los puestos de control israelíes y por las hostilidades en curso.[326]​ El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, explicó que un niño era asesinado o herido en la Franja de Gaza cada diez minutos.[327]​ Al día siguiente, en Beit Lahia, los bombardeos destruyeron una mezquita y causaron multitud de heridos entre un grupo de personas que se había reunido para recoger la ayuda humanitaria lanzada desde el aire.[328]

El 25 de abril, el número de cadáveres descubiertos en las fosas comunes del hospital Nasser de Jan Yunis ascendía ya a 392, de los que solo 65 habían podido identificarse. Un trabajador humanitario belga y su hijo de siete años murieron por un ataque israelí contra su casa en Rafah, en la que murieron más civiles. Hamás publicó un vídeo de un rehén israelí de 23 años.[329]​ Un niño de un año sufrió la amputación de una mano y de parte de su lengua, así como doscientos puntos de sutura en la cara, por un bombardeo israelí que mató a diez miembros de su familia en su propia casa.[330]​ Al día siguiente falleció una niña que había nacido prematura seis días antes del vientre de su madre, muerta por un ataque israelí junto con su padre y su hermana de cuatro años.[331]​ Ante las anormalmente altas temperaturas registradas en la Franja a finales de abril y la falta de agua potable, una bebé murió el 27 de abril de insolación en el campamento de tiendas improvisado de Rafah.[332]​ El 28 de abril, al menos veintisiete personas murieron en esa misma ciudad por bombardeos israelíes, incluidos cinco niños y seis mujeres.[333]​ El 30 de abril, el Servicio de Emergencias Civiles de la Franja de Gaza elevó a 10 000 el número de desaparecidos bajo los escombros.[334]​ Ese mismo día, nueve cadáveres fueron recuperados de los escombros en Jan Yunis. Otros tres palestinos (incluido un niño) murieron por un bombardeo israelí contra un apartamento residencial en el campamento de refugiados de Nuseirat. Dos hermanos, un niño y una niña, murieron en otro ataque israelí contra una vivienda del barrio de Shaboura, en Rafah.[335]

Mayo

El 2 de mayo, una serie de bombardeos israelíes contra viviendas residenciales y contra las tiendas de campaña en Rafah causaron numerosos muertos. Seis palestinos más murieron por un ataque israelí en Al-Zahraa, dos más en el barrio gazatí de Al-Zeytoun, y otro cerca de Jan Yunis. La OCHA denunció que un niño de 14 años había resultado gravemente herido y le habían tenido que amputar las extremidades tras tratar de abrir una lata de comida que en realidad contenía una bomba. El chico había encontrado la lata en su casa de Jan Yunis, a la que había vuelto después de haber huido ante la ofensiva israelí contra la ciudad meses atrás. OCHA añadió que muchas personas habían sufrido heridas parecidas por artefactos explosivos camuflados en latas de comida. El ala de maternidad del hospital Al-Amal de Jan Yunis volvió a abrir tras los graves destrozos sufridos durante los combates.[336]

El 3 de mayo, siete personas (incluidos cuatro niños) murieron en un bombardeo israelí contra una vivienda al norte de Rafah. Ese día se anunció la muerte en un centro de detención israelí del cirujano Adnan al-Bursh, jefe de ortopedia del Hospital Al-Shifa; al-Bursh había sido detenido por las tropas israelíes mientras trabajaba en el hospital Al-Awda, en el norte de la Franja. Ese mismo día, Israel liberó a 64 palestinos por el paso de Kerem Shalom; uno estaba muerto y otro en estado crítico. Estas dos nuevas muertes elevaban el número de palestinos muertos durante su detención en centros israelíes a dieciocho. Un portavoz de la Organización Mundial de la Salud afirmó que la disponibilidad de comida había mejorado muy ligeramente en la Franja de Gaza aunque, preguntado sobre si había desaparecido el riesgo de hambruna, respondió «por supuesto que no».[21]

El 5 de mayo, el jefe del Programa Mundial de Alimentos advirtió de la existencia de una «hambruna en estado avanzado» en el norte de la Franja de Gaza.[337]​ A media mañana, las Brigadas de Ezzeldin Al-Qassam, brazo armado de Hamás, lanzaron un ataque con diez cohetes contra una zona de reunión del ejército israelí situada cerca de la localidad israelí de Kerem Shalom, en el sureste de la Franja de Gaza. En el ataque murieron cuatro militares israelíes y otros diez resultaron heridos. Los soldados estaban vigilando material militar que iba a ser usado en la inminente ofensiva sobre Rafah. Israel respondió al ataque cerrando el paso fronterizo cercano y dejando abierto únicamente el paso de Rafah, que tiene una menor capacidad logística, por lo que la cantidad de ayuda humanitaria que podía pasar se redujo.[338]

La medianoche del 6 de mayo, la aviación israelí mató a nueve palestinos, incluido un bebé, en el bombardeo de una vivienda en Rafah.[337]​ Ese día, el ejército israelí ordenó la evacuación de 100 000 palestinos de la ciudad de Rafah, al sur de la Franja, donde cerca de 1,5 millones de palestinos se refugiaban por entonces. En concreto, el ejército israelí ordenó la evacuación de la sección oriental de la ciudad, tanto de los desplazados que acampaban en tiendas como de los propios habitantes originales de la ciudad. Los folletos con los que se notificó la evacuación avisaban de que quien permaneciese en la zona se ponía «a sí mismo y a su familia en peligro».[339]​ Esa misma noche, poco después de que Hamás anunciase que aceptaba una oferta de alto el fuego, Israel dio comienzo a su anunciada ofensiva sobre Rafah.[340]

El 7 de mayo, los tanques israelíes llegaron hasta el paso de Rafah y lo clausuraron. Unido al cierre del paso de Kerem Shalom dos días antes, este hecho llevó a la alarma de las organizaciones humanitarias, que alertaron de que ambos pasos debían abrir de inmediato para no deteriorar aún más la crisis humanitaria. El portavoz de OCHA denunció que, con los cierres de los pasos fronterizos de Rafah y Kerem Shalom, «las dos principales arterias para la entrada de ayuda humanitaria en la Franja de Gaza están ahora mismo obstruidas». Ese mismo día, al menos veinte palestinos, incluidos mujeres y niños, murieron como consecuencia de un bombardeo israelí en Rafah.[340]​ El hospital al-Najjar, uno de los tres hospitales de Rafah, dejó de estar operativo el 8 de mayo debido a los intensos combates a su alrededor. Ese día, Israel anunció la reapertura del paso de Kerem Shalom, aunque el director de comunicaciones de UNRWA declaró que a mediodía aún no había pasado ningún camión; el paso de Rafah continuó cerrado. Al menos 35 cadáveres y 125 heridos llegaron ese día al Hospital Kuwaití de Rafah.[341]

Soldados israelíes durante la invasión de la ciudad gazatí de Rafah

El 8 de mayo, la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios confirmó la identificación de 24 686 cadáveres de los 34.844 palestinos muertos —de los cuales 10 006 eran hombres (40 %), 4959 eran mujeres (20 %), 7797 eran niños (32 %) y 1924 eran ancianos (8 %). El portavoz adjunto de las Naciones Unidas, Farhan Haq, declaró que aún faltaban por identificar otros 10 000 cadáveres para luego clasificarlos como hombres, mujeres o niños[342]

El 9 de mayo, el lanzamiento de ayuda humanitaria por aire volvió a matar a dos palestinos, en este caso en el norte de la Franja, cuando uno de los paracaídas no se abrió y cayó sobre un almacén. El portavoz de la Oficina de Medios gazatí declaró: «pedimos la inmediata detención de la entrega de ayuda humanitaria de esta manera ineficaz y errónea, y llamamos a la plena activación de los pasos terrestres para hacer llegar ayuda humanitaria al norte de la Franja».[343]​ El 10 de mayo, cinco soldados israelíes murieron en combates en el barrio gazatí de Zeitún, cuatro por un artefacto explosivo y uno durante un tiroteo. El ejército israelí ordenó a los habitantes de Jabaliya y Beit Lahia, al norte de la Franja, que abandonasen sus viviendas y se trasladasen a Gaza ante una inminente ofensiva.[344]​ El sábado 11 de mayo, Israel expandió sus operaciones hasta el centro de Rafah, a cuya población ordenó evacuar la zona. Más de 150.000 palestinos habían huido de la ciudad a media tarde. Egipto se negó a colaborar con Israel en la reapertura del paso de Rafah, lo que provocó que permaneciese cerrado. Los bombardeos israelíes mataron a nueve palestinos e hirieron a otros diez tan solo en la ciudad de Rafah. Hamás anunció la muerte de un rehén israelí en un bombardeo de su aviación.[345]

Los tanques israelíes volvieron a adentrarse en la ciudad de Gaza el 12 de mayo, meses después de haber abandonado la zona, y los bombardeos israelíes destruyeron varias viviendas y edificios residenciales en el barrio capitalino de Zeitún y en el campamento de refugiados de Jabalia. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, denunció que la supuesta zona humanitaria habilitada por Israel para el traslado de la población civil de Rafah estaba «reducida a escombros», mientras que las agencias humanitarias expusieron que hay ya una terrible masificación, limitado acceso al agua (que no es potable), sistemas de saneamiento casi inexistentes e inadecuados sistemas de abastecimiento de alimentos. Volker Türk añadió: «no veo cómo las últimas órdenes de evacuación, y mucho menos un asalto militar completo en una zona con una densidad de población civil extrema, pueden estar en concordancia con los requisitos obligatorios del derecho internacional humanitario y de los dos paquetes de medidas provisionales obligatorias impuestas por la Corte Internacional de Justicia».[346]

Más de 350 000 palestinos habían tenido que huir de Rafah el 13 de mayo ante la expansión de la ofensiva israelí. El paso de Rafah seguía cerrado y el de Kerem Shalom presentaba serios problemas de abastecimiento, por un lado debido a los enfrentamientos activos en la zona y, por otro, por los ataques de colonos israelíes a los convoyes de ayuda humanitaria en su camino desde Jordania. El ejército israelí volvió a avanzar sobre la ciudad norteña de Jabaliya, que había abandonado a principios de enero, y los bombardeos israelíes destruyeron multitud de viviendas y mataron a al menos veinte personas. Las tropas israelíes dispararon contra las ambulancias que se dirigían a atender a las docenas de heridos.[347]​ Al día siguiente, al menos diez palestinos murieron en un ataque israelí contra un hospital de la UNRWA en el barrio gazatí de Sabra.[348]

El 15 de mayo, un portavoz de OCHA explicó que, debido al cierre del paso fronterizo de Rafah y a los combates cercanos al paso de Kerem Shalom, «no quedan tiendas en los almacenes humanitarios. No hay reservas de comida del Programa Mundial de Alimentos o de UNRWA al sur [de la Franja]». Los pocos hospitales funcionales que quedaban en la Franja sufrían una grave carencia de combustible para sus generadores. Ese día, solamente 54 camiones de ayuda humanitaria entraron en la Franja de Gaza (todos a través del norteño paso de Erez), mientras la ONU calculaba que hacían falta unos 500 camiones diarios para abastecer a la población. Más de 600 000 personas habían tenido que huir de Rafah ante la ofensiva israelí, mientras que otras 100 000 habían huido de varias localidades del norte sobre las que Israel también impuso una orden de evacuación.[349]​ El ejército israelí continuó con sus ataques contra Rafah y el campamento de refugiados de Jabalia y empezó a retirarse del barrio de Zeitún.[348]​ Al día siguiente, cinco soldados israelíes murieron por fuego amigo cuando un tanque disparó dos obuses contra la vivienda que habían ocupado en el campamento de refugiados de Jabalia. Con este incidente, la cifra de soldados israelíes muertos desde el comienzo la invasión terrestre ascendía hasta los 278, a los que se unían 1712 heridos; de los fallecidos, al menos cuareta y nueve habían muerto por fuego amigo.[350]

El 17 de mayo, el ejército israelí recuperó los cadáveres de tres de las víctimas del ataque del 7 de octubre. Estados Unidos terminó la construcción e instalación del muelle flotante para facilitar la entrada de ayuda humanitaria por mar, aunque la Unión Europea exigió a Israel que «expanda las entregas de ayuda humanitaria por tierra y que abra inmediatamente pasos fronterizos adicionales», mientras que Samantha Power, presidenta de la Agencia de Desarrollo Internacional de los Estados Unidos, advirtió de que «cada momento que un paso fronterizo no está abierto, que los camiones no se están moviendo, o que la ayuda humanitaria no puede ser distribuida de una manera segura, aumenta los terribles costes humanos de este conflicto».[351]​ El 18 de mayo, un ataque israelí mató a dos desplazados en uno de los campamentos improvisados en Rafah, ciudad sobre la que continuaron los bombardeos israelíes. También hubo intensos combates al norte de la Franja, en el campamento de refugiados de Jabalia, y la aviación israelí bombardeó las inmediaciones del hospital Kamal Adwan de Beit Lahia.[352]​ En Jabalia, al menos quince civiles murieron y otros treinta resultaron heridos por los ataques israelíes contra la población.[353]

El 19 de mayo, el número de palestinos que habían tenido que huir de Rafah ante la ofensiva israelí alcanzaba ya los 800 000, según cifras de UNRWA, mientras que otros 64 000 habían sido desplazados de la norteña localidad de Jabalia y de su campo de refugiados.[353]​ Un ataque de la aviación israelí mató a al menos 31 personas e hirió a otras 20 en una vivienda del campo de refugiados de Nuseirat. El paso de Rafah, vital para el aprovisionamiento de ayuda humanitaria, seguía cerrado por el ejército israelí. Ese día, los combates siguieron centrándose en la sureña ciudad de Rafah, si bien las tropas israelíes también cercaron el hospital Kamal Adwan en Beit Lahia, impidiendo que nadie entrara o saliese de él, y atacaron los barrios del Jeque Zayed y Zeitún en la capital. Dos soldados israelíes murieron en combates al sur de la Franja. La ayuda humanitaria comenzó a entrar en la Franja a través del muelle construido por Estados Unidos, aunque aún se trataba de muy poca cantidad, mientras que el paso de Rafah seguía cerrado. De hecho, en los trece días transcurridos desde que Israel lanzara su operación contra Rafah, solo treinta y tres camiones de ayuda humanitaria habían llegado hasta el sur de la Franja. Unos 690 heridos y enfermos que debían pasar a Egipto para ser atendidos no pudieron hacerlo por el cierre del paso fronterizo.[59][354]

Dos días después, el 21 de mayo, al menos ocho palestinos (incluidos tres niños) murieron en un edificio residencial de Rafah destruido por los bombardeos israelíes. En el norte de la Franja, tres personas murieron en Beit Hanun, y tres más en el campamento de Jabalia, donde las fuerzas israelíes continuaron avanzando y utilizaron buldóceres para destruir tiendas cerca de la céntrica plaza del mercado. Al sur, tres niños murieron en su casa por un bombardeo israelí en Jan Yunis. La población de Khuza'a comenzó a huir de la ciudad por el avance terrestre de las fuerzas israelíes.[355]

El 22 de mayo, los tanques israelíes avanzaron hacia el oeste de Rafah y por el campamento de refugiados de Jabalia. Ese día, diez personas murieron en un ataque israelí en la localidad de Al-Zawaida y los cadáveres de seis más fueron recuperados de las ruinas de un edificio en Jabaliya. Los únicos dos hospitales funcionales del norte de la Franja de Gaza estaban bajo asedio israelí, con más de doscientos pacientes atrapados en su interior. Los drones israelíes dispararon contra las embarcaciones pesqueras en la costa de Rafah, haciendo que muchas ardieran.[356]​ El 24 de mayo, el ejército israelí recuperó los cadáveres de tres rehenes más en el norte de la Franja. Los tanque israelíes siguieron avanzando por Rafah pese a que el Tribunal Internacional de Justicia ordenó ese día el cese inmediato de la ofensiva israelí en toda la gobernación homónima. Se registraron también fuertes combates en Jabalia, donde un bombardeo israelí mató a cinco personas en su vivienda. Continuaron las denuncias de maltrato de prisioneros en cárceles israelíes cuando dos fuentes internas denunciaron que a un preso le habían amputado una pierna por las heridas que le produjo estar constantemente encadenado.[357]

El 26 de mayo, Hamás lanzó una andanada de diez cohetes contra el área metropolitana de Tel Aviv «en respuesta a las masacres sionistas contra los civiles», la mayoría de los cuales fueron interceptados por el sistema de defensa aérea Cúpula de Hierro israelí. El ataque dejó dos heridos leves, una mujer de 52 años y un hombre de 30 años. Ese mismo día, Israel continuó con su ofensiva en la zona de Jabalia y en Rafah, donde mató a numerosas personas en el barrio de Khirbet al Adas y en el campamento de Yabna.[358]​ Esa noche, unas cincuenta personas murieron y más de doscientas resultaron heridas en un bombardeo israelí contra un campamento de refugiados en el noroeste de Rafah. Al menos veintitrés de las víctimas eran mujeres y niños. Según la Agencia WAFA, Israel lanzó alrededor de ocho cohetes contra un gran número de tiendas de campaña de un campamento recién establecido en el noroeste de Rafah y lleno de miles de desplazados que se encontraba cerca de los almacenes de la UNRWA. La mayoría de las víctimas murieron carbonizadas en un incendio provocado por el ataque israelí.[359]

El 28 de ese mismo mes, un nuevo ataque israelí contra un campamento de tiendas de refugiados, en este caso en la denominada zona segura de Al-Mawasi, mató a veintiuna personas, al menos trece de las cuales eran mujeres. Otros siete desplazados murieron en otro bombardeo israelí contra tiendas de campaña al oeste de Rafah. Las tropas israelíes alcanzaron el centro de la ciudad, mientras más de un millón de desplazados habían tenido que abandonar la ciudad desde el inicio de la ofensiva israelí.[360]​ Al día siguiente, los tanques israelíes se adentraron en varios barrios occidentales de Rafah como Tel al-Sultan, Yibna y Sabhoura, tras lo que volvieron a retirarse a sus posiciones iniciales. Tres soldados murieron y otros tres resultaron gravemente heridos por la explosión de un artefacto explosivo improvisado en un edificio de Rafah. El paso de Rafah seguía cerrado al paso de enfermos y heridos, así como de ayuda humanitaria, mientras que el muelle provisional construido por el ejército estadounidense en el centro de la Franja quedó inoperativo por los daños sufridos por el oleaje. Los bombardeos israelíes incendiaron varios almacenes de ayuda humanitaria en la ciudad y forzaron la evacuación de la Media Luna Roja palestina del hospital de Al-Mawasi. En el norte de la Franja, continuaron los combates en el campamento de refugiados de Jabalia, gran parte del cual había quedado reducido a escombros tras esta segunda ofensiva israelí.[361]

El 30 de mayo, el ejército israelí declaró tener control operativo sobre el corredor Filadelfia, una estrecha franja de terreno a lo largo de la frontera palestino-egipcia, y continuó con sus bombardeos sobre Rafah, donde los buldóceres israelíes demolieron numerosas viviendas. También hubo bombardeos en el barrio gazatí de Zeitún, en Beit Lahia y en el campamento de refugiados de Jabalia. Más de 16.000 personas se aglomeraban en una sola escuela en Deir al-Balah con muy limitados suministros, según URNWA.[362]​ El último día del mes, el ejército israelí dio por concluida su operación en Jabalia y abandonó tanto la ciudad como el campamento de refugiados anexo.[363]

Junio

El 1 de junio, los tanques israelíes se adentraron en el barrio de Tel al-Sultan de la ciudad de Rafah. Un total de 95 personas murieron ese día como resultado de los ataques israelíes. El Programa Mundial de Alimentos denunció que la vida en esta ciudad sureña se había vuelto «apocalíptica» al tiempo que dos niños más (uno de trece años y otro de siete meses) murieron de inanición.[364]​ El 3 de junio, una serie de bombardeos israelíes mataron a más de veinte palestinos, incluidos al menos tres niños, en Jan Yunis y en los campamentos de refugiados de Nuseirat y Bureij. Las autoridades gazatíes recuperaron más de 120 cadáveres de entre los escombros del campamento de refugiados de Jabalia después de la marcha de las tropas israelíes. El paso de Rafah seguía aún cerrado.[365]

El 4 de junio, la Organización Mundial de la Salud denunció que entre 7000 y 11 000 palestinos necesitaban la evacuación urgente a Egipto por motivos médicos, pero que dicho movimiento era imposible por el cierre del paso de Rafah. Un estudio llevado a cabo por las organizaciones humanitarias descubrió que el 85 % de los niños de la Franja pasaban más de un día de cada tres sin comer nada. Oxfam explicó que las condiciones de vida en el campamento de Al-Mawasi, la «zona humanitaria» decretada por Israel, eran tan devastadoras que solo había 121 letrinas para más de medio millón de personas. Ese mismo día, los bombardeos israelíes mataron a dos personas en el barrio capitalino de Zeitún, mientras que al menos ocho más murieron por el ataque contra un vehículo que pasaba junto a un refugio para desplazados en Deir al-Balah. El ataque, entre cuyas víctimas mortales había niños, dejó también docenas de heridos, muchos de ellos en estado crítico.[366]

El 5 de junio, el ejército israelí anunció una nueva ofensiva contra la ciudad de Deir al-Balah y contra el campo de refugiados de Bureij. Ese día, el hospital de Al-Aqsa recibió al menos 70 muertos y más de 300 heridos de los distintos bombardeos israelíes en el centro de la Franja de Gaza.[367]​ El 6 de junio, las tropas israelíes atacaron una escuela de la UNRWA que albergaba a unas 6000 personas desplazadas en el campo de refugiados de Nuseirat. Según un comunicado de las autoridades gazatíes, Israel lanzó tres misiles contra la escuela que alcanzaron varias habitaciones que albergaban a decenas de desplazados, matando al menos a treinta y tres personas, incluidos nueve niños y tres mujeres, e hiriendo a otras 74 personas, entre las que había veintitrés niños. Las autoridades calificaron el ataque de «horrible masacre» y un «crimen que avergüenza a la humanidad». El ejército israelí reconoció la autoría del ataque y lo justificó diciendo que en la escuela se escondían «terroristas» tanto de Hamás como de la Yihad Islámica Palestina, y que el recinto de la ONU pertenecía a la fuerza Nukhba. Philippe Lazzarini, comisario general de la URNWA, recordó que «atacar, establecer como objetivo o utilizar edificios de la ONU con propósito militar suponen ignorar indisimuladamente el derecho internacional humanitario. El personal, las instalaciones y las operaciones de la ONU deben ser protegidas en todo momento». Por su parte, Oxfam pidió a los líderes del mundo que «impidan que Israel continúe con esta carnicería y dejen de proporcionarles el apoyo político para hacerlo».[368]

Imagen aérea del muelle flotante construido por Estados Unidos, que según distintas organizaciones palestinas fue utilizado por las FDI en la operación de rescate

El 8 de junio, el ejército israelí mató a 274 personas e hirió a unas 700 en el campamento de refugiados de Nuseirat en una operación de rescate en la que liberó a cuatro rehenes. Un soldado israelí murió en los combates, que también causaron la muerte de otros tres rehenes, según declaró Abu Obaida, portavoz de Hamás. El Alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, calificó el ataque de «masacre» y de «baño de sangre», mientras que Martin Griffiths, subsecretario general de las Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios, declaró haber visto «cuerpos despedazados por el suelo» del campamento.[369]​ El ataque también destruyó algunas de las instalaciones del Programa Mundial de Alimentos en el centro de la Franja.[370]​ El 9 de junio, Israel continuó sus ataques contra Deir al-Balah y contra los campamentos de Bureij, Nuseirat y Maghazi, en los que mató a al menos seis personas. Los tanques israelíes también avanzaron por la sureña ciudad de Rafah, llegando a dos barrios a los que aún no habían accedido. El muelle flotante construido por los Estados Unidos en el centro de la Franja volvió a estar operativo tras varias semanas de parón.[369]​ Un día después, continuaron los bombardeos israelíes, que mataron a dos personas e hirieron a varias más en el barrio de Shujaiya de la capital gazatí. Un ataque israelí mató a cinco personas e hirió a otras treinta en Rafah. El ejército israelí se retiró de algunas zonas de Deir el-Balah, tras lo que los equipos de rescate lograron recuperar cinco cadáveres más. La Media Luna Roja Palestina criticó el «castigo colectivo» que suponía que el paso de Rafah estuviese ya un mes cerrado frente a una población con «niveles graves de hambruna».[371]​ Cuatro soldados israelíes murieron y otros cuatro resultaron gravemente heridos al estallar una bomba cazabobos en el interior de una vivienda en Rafah.[372]

El 12 de junio, un bombardeo israelí a primera hora de la mañana mató a un niño e hirió a varias personas más en Rafah. Otros siete civiles murieron en un ataque israelí contra una vivienda en el barrio de Shujaiya, y tres más en el de Zeitún, ambos en la ciudad de Gaza, mientras que catorce murieron en la propia capital del enclave.[373]​ Dos días después, el 14 de junio, el Programa Mundial de Alimentos alertó de que el sur de la Franja de Gaza podría sufrir «niveles catastróficos de hambruna» similares a los que ya se padecían en el norte de la Franja. Un portavoz de Hamás declaró que, debido a los combates, el grupo armado desconocía cuántos de los cerca de 120 rehenes que todavía mantenía en su poder estaban aún vivos. El puerto flotante instalado por la marina estadounidense en el centro de la Franja volvió a quedar inoperativo debido al oleaje, por lo que tuvo que ser retirado.[370]

El 15 de junio, un total de once soldados israelíes murieron en tres incidentes distintos. En Rafah, los ocho soldados que viajaban en el interior de un vehículo de combate de infantería Namer por el campamento de Tel al-Sultán murieron por el impacto de un misil antitanque o de un explosivo improvisado.[374]​ Dos reservistas murieron cuando un artefacto explosivo detonó contra su tanque en un ataque al norte de la Franja de Gaza en el que también resultaron heridos de gravedad otros dos soldados. Por último, un soldado que había resultado herido grave en una vivienda de Rafah el lunes 10 de junio murió por sus heridas.[372]​ Al menos diecinueve palestinos murieron por bombardeos israelíes en la ciudad de Gaza.[375]​ Ese mismo día, UNRWA advirtió de que la acumulación de basura en torno a los campamentos de desplazados gazatíes suponía «riesgos catastróficos al medio ambiente y la salud» y subrayó la expansión de enfermedades como la hepatitis A, cada vez más frecuente en la Franja.[374]

El 16 de junio, el ejército israelí anunció pausas diarias de once horas en los ataques contra la porción de la carretera de Saladino que une el paso de Kerem Shalom y la ciudad de Jan Yunis. Sin embargo, al día siguiente, el director de UNRWA, Philippe Lazzarini, explicó que no se había observado ningún cambio sobre el terreno con respecto a la situación anterior. El ejército israelí continuó con los bombardeos sobre Rafah, que mataron a al menos una persona, y siguió demoliendo viviendas en esta localidad. Otros dos palestinos murieron y al menos trece resultaron heridos, incluidos mujeres y niños, en un ataque israelí contra una vivienda al norte de la Franja.[376]​ Otros ocho comerciantes y guardias de seguridad palestinos murieron por fuego israelí mientras esperaban la llegada de camiones en la carretera oriental de la Franja de Gaza.[377]

El 18 de junio, al menos diecisiete personas murieron en sendos bombardeos israelíes contra el campamento de refugiados de Nuseirat. Las víctimas, que incluían a ancianos, mujeres y niños, eran desplazados que acababan de llegar allí desde Rafah. Otras dos personas murieron por un bombardeo israelí en Gaza.[377]​ El 19 de junio, Israel envió una columna de tanques al barrio de Zeitún, en Gaza, donde tuvieron lugar intensos combates. En otro barrio de la capital, Sheij Radwan, un bombardeo israelí mató a cuatro palestinos, incluido un niño. En el campamento de Al-Mawasi, un ataque israelí impactó en varias de las tiendas de los desplazados instalados allí y mató a ocho personas, empujando a muchas otras a huir del campamento presas del pánico. El ejército israelí demolió numerosas casas en el oeste de Rafah, cuya población había pasado de más de un millón a menos de 100.000 desde el inicio de la ofensiva israelí en la zona a comienzos de mayo. Los diversos ataques israelíes en esta localidad mataron a siete personas. El viceportavoz de la ONU, Farhan Haq, explicó que el cierre del paso de Rafah y los combates cerca del paso de Kerem Shalom estaban generando un nuevo patrón en el abastecimiento de ayuda humanitaria, que había experimentado «una mejora» en el norte de la Franja de Gaza y «un drástico deterioro en el sur».[378]

El 22 de junio, el ministerio de Sanidad de la Franja de Gaza notificó más de cien muertos por diversos ataques israelíes. Al menos dieciocho de ellos murieron en un ataque contra el barrio residencial de Al-Tuffah y otros veinticuatro en un bombardeo del campamento de Shati, ambos en la ciudad de Gaza. Un padre y su hijo murieron por un ataque israelí en Jan Yunis, mientras que cuatro trabajadores del ayuntamiento de Gaza se contaron entre las víctimas mortales de un bombardeo israelí en la capital. Los tanques israelíes volvieron a atacar el campamento de al-Mawasi.[379]​ La Media Luna Roja Palestina denunció que un bombardeo israelí impactó a pocos metros de su sede principal y mató al menos a 25 personas. Al día siguiente, ocho palestinos murieron por un ataque israelí contra un centro de distribución de ayuda humanitaria gestionado por UNRWA en la capital del enclave. Varios de ellos habían acudido al centro a pedir cupones de comida.[380]

El 24 de junio, un bombardeo israelí contra una clínica en Gaza mató al coordinador del servicio de ambulancias de la Franja de Gaza. El 25 de junio, el ejército israelí mató al menos a veinticuatro personas en tres bombardeos distintos contra Gaza. Dos de ellos fueron dirigidos contra escuelas en las que se refugiaban desplazados de guerra y causaron un total de catorce muertes. El tercer bombardeo tuvo lugar en el campamento de Shati y destruyó la vivienda de la hermana de Ismail Haniya, el líder político de Hamás, matándola a ella, a su marido y a sus ocho hijos. Por otro lado, los tanques israelíes siguieron adentrándose en la ciudad de Rafah. Mientras tanto, el paso de Rafah seguía cerrado por el ejército israelí y cinco niños que habían sido evacuados del norte de la Franja para recibir tratamiento hospitalario urgente en Egipto seguían esperando en Jan Yunis. El cierre del paso de Rafah había causado la detención de al menos dos mil evacuaciones sanitarias de pacientes en estado crítico hasta este día.[381]​ Mientras tanto, la hambruna seguía extendiéndose por la Franja y el CIF explicó que, para poder comprar comida, más de la mitad de las familias tenían que intercambiarla por ropa, mientras que un tercio de las familias tenían que buscar entre la basura objetos que vender para alimentarse. Más de la quinta parte de la población gazatí pasaba días enteros sin comer absolutamente nada. Un director de Oxfam declaró que el hecho de que la hambruna hubiese disminuido ligeramente en el norte de la Franja de Gaza demostraba que Israel tenía la capacidad de acabar con ella cuando quisiese y le acusó de usar el hambre como arma de guerra.[382]​ Cuatro niños más murieron de inanición durante esta semana.[383]

El 27 de junio, el ejército israelí ordenó la evacuación de los civiles que vivían en una parte del barrio de Shujaiya, en la ciudad de Gaza. Un pequeño número de niños con cáncer y con otras enfermedades graves pudieron ser evacuados a Egipto a través del paso de Kerem Shalom.[384]​ El 28 de junio, los ataques de los tanques israelíes mataron al menos a once personas en Rafah, donde avanzaron más aún hacia el oeste, forzando a miles de desplazados internos que aún permanecían en la ciudad a abandonar sus tiendas de campaña y huir hacia Jan Yunis. En Shujaiya, los bombardeos israelíes mataron al menos a siete personas. Otro bombardeo israelí, en este caso en el campamento de Nuseirat, destruyó la sede del Servicio Palestino de Emergencias Civiles y mató a tres de sus miembros. Por otro lado, la UNRWA advirtió de que la acumulación de basura y la destrucción de los sistemas de alcantarillado, sumados a la llegada de las altas temperaturas, estaban haciendo crecer los casos de hepatitis A y hacían probable una epidemia de cólera. Las autoridades israelíes informaron de la evacuación de 68 personas (diecinueve niños enfermos junto con sus familias) a través del paso de Kerem Shalom, mientras que Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud, recordaba que más de 10 000 enfermos palestinos de gravedad estaban esperando aún a que se les permitiese ser evacuados. La Media Luna Roja palestina denunció que dieciocho de sus ambulancias estaban inoperativas debido a la falta de combustible.[385]​ El 29 de junio, una niña de 9 años murió y otros tres niños resultaron heridos por la detonación de los restos sin explotar de una bomba israelí en Jan Yunis.[386]

El 30 de junio, las tropas israelíes siguieron avanzando hacia el oeste de Rafah y por el barrio de Shujaiya, y al menos seis palestinos murieron como consecuencia de sus ataques. En Gaza, cuatro cuerpos sin vida fueron recuperados de las ruinas de un edificio. Otras dos personas murieron por fuego de artillería en Beit Lahia y dos más en el barrio de Tuffah, en la capital. El hospital del campamento de Maghazi resultó seriamente dañado por un bombardeo israelí contra un edificio cercano. Según las autoridades palestinas, unos 115 000 gazatíes habían huido de la Franja desde el inicio del conflicto.[387]

Julio

El 1 de julio, Israel liberó al director del Hospital al-Shifa de Gaza, Mohammed Abu Salmiya, después de haberlo mantenido en un campo de detención durante siete meses sin cargos. Salmiya denunció «torturas casi a diario» tanto a sí mismo como a muchos de sus compañeros presos.[388]​ Un soldado israelí murió en el interior de una vivienda de Rafah a causa de una trampa cazabobos. Por su parte, la Yihad Islámica palestina lanzó una salva de unos veinte cohetes contra Israel que no causaron víctimas ni daños materiales.[389]​ Al día siguiente, Israel volvió a expulsar a la población de Jan Yunis y reanudó los bombardeos sobre la ciudad, en la que mató al menos a ocho personas. Tanto el personal médico como los pacientes del Hospital Europeo y del hospital de campo de la Media Luna Roja palestina en esta ciudad tuvieron que evacuar el edificio. Tres soldados israelíes más murieron a lo largo del día.[388][390]

El 3 de julio, decenas de miles de palestinos seguían huyendo tras la numerosas órdenes de evacuación forzosas del ejército israelí en la parte sur de l Franja, las más importantes desde octubre en términos de superficie evacuada, pues afectaban a más de un tercio de la superficie total del territorio.[386]​ La orden de evacuación abarcaba más de 90 edificios escolares convertidos ya en refugios para desplazados, así como cuatro centros médicos.[386]​ Los combates se recrudecieron en algunos barrios de la capital gazatí, y en especial en Shujaiya. Un bombardeo israelí mató a nueve miembros de la familia Hamdan en una de las zonas declaradas seguras por el propio ejército israelí, a la que acababan de huir tras la orden de evacuación de Jan Yunis; cinco de los fallecidos eran niños y tres eran mujeres. Ese mismo bombardeo mató a dos civiles más. Los bombardeos israelíes también mataron a cinco personas en el campamento de Maghazi, a cuatro en Shujaiya (además de causar diecisiete heridos), y tres más en Deir al-Balah.[390]​ El obús de un tanque israelí mató a diecisiete personas que habían acudido a comprar comida a un mercado del barrio gazatí de Zeitún.[391]

El 4 de julio, un ataque israelí mató a cinco personas en una escuela de Gaza y a otra más en la ciudad vieja de esta ciudad milenaria, dejando además gran número de heridos. Otros ataques israelíes mataron a civiles palestinos, incluidos niños, en los barrios capitalinos de Shujaiya, Sabra, Daraj y Tuffah. La evacuación forzosa de gran parte del territorio llevó a muchas familias a dormir al raso junto a las carreteras de Jan Yunis, puesto que la mayoría no pudieron encontrar tiendas de campaña. El hospital Nasser de Jan Yunis, el único hospital importante en funcionamiento en toda la Franja, anunció que tan solo disponía de combustible para unas horas e hizo un llamamiento urgente para conseguir nuevos suministros.[392]

La situación se fue complicando y el 6 de julio, el director de la Organización Mundial de la Salud anunció que había ya varios centros hospitalarios al borde del cese de operaciones por falta de combustible. El hospital Nasser de Jan Yunis ya solo tenía en funcionamiento sus UCIs, mientras que el resto de salas del hospital carecían de energía; para agravar la situación, este fue el hospital al que fueron a ingresar los pacientes del hospital Europeo de Gaza, que había sido evacuado por completo tras las órdenes de desalojo del ejército israelí de los días previos. El hospital de campo kuwaití también anunció que se vería abocado a cesar sus operaciones por falta de combustible. La OMS explicó que la reducción radical del suministro de combustible se debía al cierre del paso de Rafah por las tropas israelíes y a los combates en torno a esa ciudad, donde se encontraban los principales depósitos de combustible de la Franja antes de la ofensiva israelí. Por otro lado, UNRWA denunció que los refugiados del campamento de Nuseirat se habían tenido que establecer con tiendas en la playa y que estaban recurriendo al agua salada «para lavar, limpiar e incluso beber».[393]​ Ese mismo día, un ataque israelí contra una escuela gestionada por la UNRWA en el campamento de Nuseirat mató a dieciséis personas que se habían refugiado allí de los combates.[1]

El 7 de julio, un bombardeo israelí mató a seis personas e hirió a muchas más en una vivienda de la localidad de Zawayda, en el centro de la Franja, mientras que otras seis murieron por otro ataque israelí al oeste de la capital. Los tanques israelíes siguieron avanzando por los barrios occidentales de Rafah, donde las autoridades sanitarias gazatíes recuperaron tres cadáveres más de palestinos muertos por ataques israelíes.[1]​ El 8 de julio, la aviación israelí bombardeó un apartamento al sur de Gaza en el que mató a dos personas e hirió a cinco más. Otro ataque contra otra vivienda en la zona mató a una persona e hirió a otras siete. Otros cuatro palestinos murieron en una incursión israelí en el barrio de Shujaiya de la capital. El ejército israelí amplió la zona de evacuación al suroeste de la capital gazatí, a cuyos residentes exigió que se desplazasen hacia Deir al-Balah. Los médicos del hospital Al-Ahli de Gaza tuvieron que evacuar a sus pacientes al ya abarrotado hospital Indonesio de Beit Lahia. Miles de personas que fueron expulsadas de sus hogares por las órdenes del ejército israelí tuvieron que dormir en la calle ante la falta de refugios y de tiendas.[394]

El 9 de julio, un grupo de expertos en derechos humanos de las Naciones Unidas advirtieron en un informe que la hambruna se había expandido a lo largo de la Franja de Gaza. Al menos treinta y tres niños habían muerto ya de inanición desde el inicio del conflicto, la mayor parte de ellos en el norte, aunque los últimos tres habían perecido en las ciudades sureñas de Jan Yunis y Deir al-Balah. El informe de los expertos de la ONU condenaba «la intencionada y premeditada campaña de hambruna de Israel contra el pueblo palestino». Por otro lado, la Media Luna Roja Palestina informó de que todas sus instalaciones médicas en Gaza habían quedado fuera de servicio por las últimas órdenes de evacuación israelíes.[395]​ Al menos veintisiete personas murieron y otras cincuenta y tres resultaron heridas en un ataque israelí contra una escuela convertida en refugio en Jan Yunis.[396]

El 10 de julio, el ejército israelí ordenó la evacuación completa de la ciudad de Gaza, la segunda más importante de toda Palestina y la primera de la Franja de Gaza, advirtiendo de que quienes permaneciesen estarían en una «peligrosa zona de guerra». Además, la aviación israelí bombardeó la sede central de UNRWA en la Franja. Una niña de tres meses fue la única superviviente de un ataque israelí que mató a su madre, padre, hermanas, primos y tíos en el barrio gazatí de Sina'a, un barrio considerado seguro al que el ejército israelí amplió los combates a medianoche sin previo aviso. La niña estuvo doce horas en el regazo de su madre muerta hasta que los equipos de rescate lograron evacuarla; nueve cuerpos de miembros de su familia quedaron aún bajo los escombros.[396]​ Un vídeo publicado por Al Jazeera recogió el momento en el que un bombardeo israelí contra una escuela de la ONU en Gaza mató a docenas de refugiados que jugaban a fútbol en el patio; la mayoría de las víctimas eran mujeres y niños.[397]​ Los ataques israelíes mataron también a ocho palestinos en una vivienda del campamento de Nuseirat (seis de ellos niños), a cuatro cerca de la carretera de Saladino y a dos más en Bani Suheila. Tres desplazados murieron por el incendio de una tienda de campaña en la que se refugiaban en Abasan, al este de Jan Yunis. El hospital Indonesio de Beit Lahia anunció que se encontraba al borde del colapso por falta de combustible, mientras que el hospital Nasser de Jan Yunis se enfrentaba a una abrumadora carencia de material médico.[396]

El 11 de julio, los ataques israelíes contra los barrios capitalinos de Tel al-Hawa y Rimal mataron al menos a treinta personas. Los cadáveres de muchos de los muertos seguían enterrados bajo los escombros o esparcidos por las calles por la intensidad de los combates. Un grupo de cirujanos extranjeros que habían trabajado en la Franja de Gaza de voluntarios denunciaron que las bombas israelíes contenían grandes cantidades de metralla que estaban causando horribles heridas e hiriendo a un número desproporcionado de niños.[398]​ El 12 de julio, cuatro trabajadores humanitarios que trabajaban para una ONG turca murieron por un ataque israelí contra un centro de distribución de ayuda humanitaria en Jan Yunis. Tras la retirada israelí de la ciudad de Gaza, unos 40 cadáveres fueron encontrados en los barrios capitalinos de Tal al-Hawa y al-Sinaa y otros 60 en Shujaiya. El centro médico Sabha de este último barrio había quedado destruido, junto con el 85% de las viviendas. La Organización Mundial de la Salud denunció que Israel solo había permitido el acceso de cinco camiones de medicinas a la Franja de Gaza durante toda la semana anterior, mientras que otros 34 camiones estaban parados en la ciudad egipcia de El Arish y 40 más en Ismailiya esperando permiso para entrar. El Comité Internacional de la Cruz Roja informó de que unos 6.400 palestinos estaban en paradero desconocido, de los que se creía que se encontraban bajo los escombros, que habían sido enterrados sin ser siquiera identificados o que estaban en algún centro de detención israelí.[399]

Una nueva masacre[400]​ tuvo lugar el 13 de julio, cuando la aviación israelí mató al menos a noventa personas e hirió a otras 289 en el campamento de desplazados de Al-Mawasi, el área que el propio ejército israelí había declarado como «zona segura» para la población. Las autoridades militares israelíes afirmaron que el objetivo del ataque era el jefe de las Brigadas de Ezzeldin Al-Qassam, Mohamed Deif, mientras que fuentes de Hamás indicaron que todas las víctimas eran civiles. Según los servicios de emergencia gazatíes, el ejército israelí les atacó cuando se dirigían a atender a los heridos, mató a dos de sus miembros e hirió de gravedad a otros tres.[401]​ La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos declaró que el uso por parte de Israel de «armas que afectan a amplias zonas en áreas densamente pobladas» ha supuesto un «daño desproporcionado a civiles y un daño a la infraestructura civil», lo cual sugiere un «patrón de violaciones voluntarias de los principios de distinción, proporcionalidad y precaución del Derecho Internacional Humanitario». La directora de Unicef deploró «otra semana brutal para los niños de Gaza». La relatora especial de la ONU Francesca Albanese denunció que «la guerra genocida de Israel en Gaza es tan intensa que otra masacre de veinte civiles hoy, en un campamento de refugiados (en la ciudad de Gaza) casi no ha recibido atención de los medios de comunicación por la mucho mayor y simultánea masacre de al-Mawasi (con una cifra a estas horas de 90 muertos)». Albanese se refería a otro ataque en el que la aviación israelí había matado a veinte personas en el campamento de Shati.[400]​ Otro ataque israelí, en este caso contra una casa de oración en un campamento de desplazados en la costa de la ciudad de Gaza, mató al menos a 17 personas.[399]

El 14 de julio, la aviación israelí bombardeó la escuela Abu Araban, gestionada por UNRWA en el centro de la Franja de Gaza, y mató a 22 personas. Se trataba del quinto ataque israelí contra una escuela en ocho días. El 15 de julio, el ayuntamiento de Deir al-Balah anunció que no podría seguir abasteciendo de agua potable a las 700.000 personas desplazadas que se encontraban en su término municipal debido a la escasez de combustible. Ese día se recrudecieron los combates en Rafah, donde el ejército israelí voló numerosas viviendas y donde fueron recuperados 10 cadáveres de zonas de las que ya se habían retirado. Cinco palestinos murieron en un bombardeo israelí contra el campamento de Maghazi, que junto con el de Bureij, sufrieron una escalada en la intensidad de los ataques. UNRWA denunció que su sede central en la Franja de Gaza había sido demolida por las tropas israelíes, que la habían convertido en un campo de batalla.[402]

El 16 de julio, un nuevo ataque israelí volvió a golpear los campamentos de Al-Mawasi, calificados por el ejército israelí de "zona segura". El ataque más mortífero del día tuvo lugar cerca de una gasolinera de este campamento de desplazados, donde los bombardeos israelíes mataron a 17 personas. Al menos ocho personas murieron y muchas más resultaron heridas en un bombardeo israelí contra una escuela del campamento de Nuseirat. Otras cinco murieron en un ataque aéreo israelí contra una vivienda en Rafah, mientras que un hombre, su mujer y sus dos hijos murieron mientras conducían en su coche por un ataque aéreo de un dron cerca de Jan Yunis.[403]

El 18 de julio, un total de 54 palestinos murieron como consecuencia de los bombardeos israelíes en la Franja de Gaza; la gran mayoría de las víctimas eran mujeres y niños. En uno de los casos, una familia completa con niños, padres y abuelos murió por un ataque israelí en el centro de la Franja. Al menos tres personas murieron cuando un proyectil israelí impactó en el coche en el que viajaban por Deir al-Balah. Otras siete personas murieron en la localidad de az-Zawayda y dos más en el campamento de Bureij. UNRWA hizo público que solo 10 de sus 26 instalaciones sanitarias en la Franja de Gaza seguían operativas, y la Organización Mundial de la Salud explicó que había documentado más de mil ataques israelíes contra instalaciones sanitarias desde el inicio de la guerra. Oxfam denunció que Israel había reducido la cantidad de agua disponible en la Franja de Gaza un 94% «creando una catástrofe sanitaria letal». Amnistía Internacional denunció que 27 de los presos gazatíes liberados por Israel habían sufrido torturas, incluido un niño de 14 años que estuvo preso cuatro meses y medio en un campo de detención. Por otro lado, una ONG holandesa llamada Pax explicó que «meses de continuos bombardeos y del bloqueo israelí a la entrada de combustible han diezmado» el sistema de recogida de basura, a la vez que las fuerzas israelíes impedían el acceso a los tres vertederos oficiales de la Franja de Gaza.[404]

El 19 de julio, la Organización Mundial de la Salud advirtió de que se habían encontrado en Jan Yunis y Deir al-Balah seis muestras de la variante tipo 2 del virus de la poliomielitis, una enfermedad infecciosa que puede causar parálisis permanente. Los bombardeos israelíes mataron a a dos niños y dos mujeres en un coche y una casa en el centro de la Franja. La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos advirtió de que la anarquía estaba creciendo en la Franja de Gaza y de que cada vez se registraban más casos de saqueos, asesinatos extrajudiciales y tiroteos, lo que relacionó con «el desmantelamiento por parte de Israel de la capacidad local de mantener el orden público y la seguridad en Gaza». Al día siguiente, 20 de julio, un bombardeo israelí mató a un periodista palestino, a su mujer y a sus dos hijos, elevando el número de periodistas palestinos muertos por ataques israelíes a 161. Otro ataque israelí mató a tres personas más en el barrio de as-Saftawi, en la gobernación de Gaza del Norte, mientras que la aviación israelí mató a dos personas más e hirió a muchas otras en el barrio de Zarqa de la capital.[405]

El 22 de julio, al menos 70 palestinos murieron y otros 200 resultaron heridos en la nueva ofensiva israelí lanzada contra Jan Yunis y, en concreto, contra la localidad de Bani Suheila y en el campamento de al-Mawasi, la única zona decretada "segura" por el propio ejército israelí. Los bombardeos de su fuerza aérea y su artillería comenzaron apenas unos minutos después de que se publicase una nueva orden de expulsión para las más de 400.000 personas que allí se encontraban desplazadas. Un convoy de UNRWA fue atacado por fuerzas israelíes cuando se dirigía al norte de la Franja. Un dron israelí bombardeó una tienda de periodistas a las puertas del hospital Al Aqsa de Deir al-Balah y mató al menos a un periodista. Por otro lado, el ejército israelí anunció la muerte de dos rehenes durante sus ataques contra Jan Yunis en marzo, confirmando lo anunciado por Hamás en su momento, y no descartó que alguno de ellos hubiese muerto por fuego israelí. También anunció la muerte accidental de un oficial por la explosión de una granada. Ocho profesores israelíes de epidemiología, hematología y otras ciencias de la salud pidieron un alto el fuego inmediato después del hallazgo del virus de la polio en muestras del alcantarillado gazatí.[406]

Cisjordania

Sector de guerra de Cisjordania
     Enclaves palestinos      Asentamientos israelíes       Jerusalén Este
Video externo
Vídeo donde se muestra la incursión de colonos en Cisjordania.
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Octubre

Los ataques provocaron enfrentamientos en Cisjordania de una manera casi inmediata. Siete palestinos murieron en enfrentamientos con las fuerzas israelíes ese mismo 7 de octubre, mientras que otros 126 resultaron heridos,[407]​  y el 8 de octubre las fuerzas israelíes mataron a seis palestinos.[408]​ El 10 de octubre, la policía israelí mató a dos palestinos acusados de arrojarles piedras en Jerusalén Este.[409]​ Al día siguiente, colonos israelíes atacaron la aldea de Qusra y mataron a cuatro palestinos, incluidos dos menores de edad.[410]​ El ejército israelí mató a tiros a un joven de 16 años en Bani Naim, mientras que otra persona también fue asesinada a tiros soldados israelíes cerca de Belén.[411]

El 12 de octubre, dos palestinos (un padre y su hijo) fueron asesinados por colonos israelíes cuando estos irrumpieron en la procesión fúnebre de tres palestinos que anteriormente habían muerto por ataques de colonos.[412]​ El ejército israelí mató a al menos doce palestinos ese día en la Cisjordania ocupada.[410]​ El día 16 de octubre, colonos israelíes comenzaron a invadir las casas de palestinos a los que amenazaban con dispararles si no las abandonaban, así como a bloquear Susya con grandes piedras para evitar la entrada y salida de sus habitantes y poder así atacarlos.[413]

El 17 de octubre, el Ministerio de Sanidad palestino informó de la muerte de dos jóvenes palestinos (de 17 y 19 años) tras ser tiroteados por el Ejército de Israel en una serie de enfrentamientos registrados en el marco de sendas operaciones militares en Yenín y en los alrededores de Nablus, en Cisjordania. Además, otras ocho personas resultaron heridas graves.[414]

El 18 de octubre, colonos israelíes respaldados por el ejército atacaron Wadi al-Joz, un barrio palestino de Jerusalén Este, deteniendo a activistas de izquierda, agrediendo a los habitantes y obligándoles a abandonar la zona. Un activista israelí denunció que civiles israelíes estaban disfrazándose de soldados, asesinando palestinos y cortando las carreteras para evitar que puedan llevar consigo sus pertenencias.[415]​ Ese mismo día estallaron protestas por la Masacre del Hospital Bautista Al-Ahli y se produjeron enfrentamientos en Ramala.[416]​ En Yenín, una niña de 12 años fue asesinada a tiros por fuego cruzado, mientras que otro joven resultó herido en Tubas. Un palestino murió en enfrentamientos con las fuerzas israelíes en Nabi Salih y otros treinta resultaron heridos en toda Cisjordania.[417]

El 19 de octubre, más de sesenta miembros de Hamás fueron arrestados en una serie de redadas israelíes nocturnas realizadas en Cisjordania. Entre los arrestados se encontraba el portavoz del movimiento en Cisjordania, Hassan Yousef.[418]

El 22 de octubre, Israel bombardeó la mezquita de Al-Ansar en Yenín, donde, según testigos presenciales, murieron dos personas y resultaron heridas otras tres. Según el ejército israelí, el ataque se produjo contra «operativos terroristas» que estaban utilizando la mezquita como centro de mando, estaban organizando un «ataque inminente» y habían estado involucrados en varios ataques en los meses previos.[419]​ El día 28 continuaba la violencia de los colonos, que se dedicaban a entrar en las casas de los palestinos, destrozar todo y pegarles palizas.[413]​ Un palestino de 40 años fue asesinado por colonos mientras recogía oliva en una aldea cercana a Nablus; un soldado israelí de permiso estuvo implicado en el asesinato.[420]

El 31 de octubre, el Alto Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Josep Borrell, condenó los ataques de los colonos israelíes en Cisjordania. La Autoridad Nacional Palestina denunció la muerte de más de cien palestinos a manos de las fuerzas de seguridad israelíes y en ataques por parte de colonos desde que se iniciaron las hostilidades el 7 de octubre.[421]​ Ese mismo día, el periódico británico The Guardian denunció que se estaba produciendo una «nueva Nakba» en muchas aldeas palestinas en Cisjordania que se están viendo obligadas a abandonar sus comunidades debido a la intensa violencia de los colonos.[422]​ La Embajadora de los Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Linda Thomas-Greenfield, afirmó que Estados Unidos estaba «profundamente preocupado» y condenó las matanzas de palestinos en Cisjordania.[423]

Noviembre

El 1 de noviembre, el activista palestino Issa Amro afirmó que la situación en Cisjordania se había vuelto «muy difícil», y señaló: «Todos los puestos de control están cerrados. Los colonos y soldados israelíes están actuando violentamente con los palestinos». La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios advirtió que la violencia de los colonos israelíes contra los palestinos estaba aumentando.[424]

El 6 de noviembre, el ejército israelí arrestó a la activista palestina Ahed Tamimi en la aldea de Nabi Salih, cerca de Ramala, por «incitar al terrorismo». Su madre negó tales acusaciones y dijo que se basaban en una publicación falsa de Instagram.[425]​ Su arresto se produjo en el curso de otra noche de redadas nocturnas y combates abiertos entre el ejército y combatientes palestinos armados.[426]​ El mismo día, el ministro de Finanzas de Israel, el ultraderechista Bezalel Smotrich, instó a crear «zonas tapón» alrededor de «comunidad judías y carreteras de acceso para evitar la entrada de árabes, incluso para la recolección de aceitunas». Según su opinión, estas medidas eran «necesarias para evitar ataques terroristas contra colonos y dar una sensación de seguridad real ante la creciente tensión» que se vivía en la zona. Por su parte, el Ministerio de Exteriores palestino condenó esta medida, que calificó de «colonial» y propia de miembros del Gobierno «fascista» de Netanyahu y aseguró que lo que realmente pretendía era «robar más tierras de la población palestina y anexionarla a las colonias. Buscan expandir los asentamientos en la tierra del Estado de Palestina de forma declarada y como parte de una anexión gradual mediante la fuerza».[427]

El 19 de noviembre, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, condenó la «inaceptable violencia» por parte de los colonos israelíes en Cisjordania e instó a «romper el ciclo de violencia» durante un encuentro con el rey Abdalá II de Jordania.[428]​ En la noche del 25 de noviembre, ocho palestinos murieron en diversos ataques del ejército israelí en localidades cisjordanas, incluidos cinco en Yenín y un adolescente en Al Bireh. A fecha del 26 de noviembre, unos 2000 palestinos habían sido detenidos en Cisjordania y más de 200 habían muerto a manos de soldados y colonos israelíes.[429]​ El 28 de noviembre, colonos judíos armados asaltaron los hogares de varias familias palestinas de la aldea de Muarrajat, en el valle del Jordán.[430]

El 29 de noviembre, el Ministerio de Salud de Palestina informó que el ejército israelí atacó el campo de refugiados de Yenín, en el norte de Cisjordania, causando una destrucción generalizada y matando a cuatro palestinos, incluidos dos niños de 8 y 15 años. Según informó la agencia de noticias WAFA, el ejército israelí obligó a los residentes del barrio de Ad-Damj a abandonar sus hogares a punta de pistola y destruyó calles del barrio. Según el ejército israelí, en la incursión en Yenín habían matado a dos supuestos militantes.[431]Médicos Sin Fronteras denunció que el ejército israelí bloqueó el hospital principal de la ciudad de Yenín y no permitió el acceso de heridos durante toda la incursión.[432]​ En un informe de la BBC meses después, varios expertos en derecho internacional acusaron a Israel de haber cometido crímenes de guerra en esta incursión y, en concreto, en el asesinato de Adam al-Ghoul, de 8 años de edad, de un disparo en parte posterior de la cabeza, y en la vejación y mutilación del cadáver de uno de los supuestos militantes palestinos, que había sido atado a un cable y arrastrado por todo el campamento.[433]

Diciembre

El 3 de diciembre, un grupo de colonos israelíes atacaron dos localidades palestinas en Cisjordania en las que mataron a un hombre de 38 años de un disparo en el pecho y dañaron diversas propiedades. Cuando los soldados israelíes llegaron a la escena de los ataques, usaron fuego real para separar a colonos y palestinos, hiriendo a uno de los primeros y cuatro de los segundos. Desde el inicio de la guerra y hasta el 3 de diciembre, los colonos habían causado al menos 225 incidentes en 93 comunidades palestinas, en los que al menos diez palestinos habían sido asesinados.[434]

La noche del 3 al 4 de diciembre, Israel detuvo a al menos 60 palestinos en diferentes asaltos en las ciudades de Kalkilia, Jericó, Yenín y Tulkarem.[435]​ Al día siguiente, una escuela y unas diez casas de la localidad palestina de Khirbet Zanuta, en las colinas del sur de Hebrón, fueron quemadas por colonos israelíes, que dibujaron estrellas de David en las paredes de las casas.[436]​ El comisario Europeo de Gestión de Crisis, Janez Lenarcic, denunció en su cuenta oficial de la red social X, la «intolerable» destrucción de la escuela que había sido construida con fondos europeos en el marco del apoyo humanitario a los palestinos en riesgo de traslado forzoso en Cisjordania «Esta destrucción es intolerable y constituye una violación del Derecho internacional humanitario», también añadió que «La situación en Cisjordania es dramática», puesto que «el impacto de esta última escalada en servicios críticos, como la sanidad y la educación, agravado por la grave situación económica, es catastrófico».[437]

El 7 de diciembre, se organizó una marcha de la ultraderecha israelí a través del barrio musulmán de Jerusalén a la que acudieron más de cien manifestantes. Sin embargo, poco después de arrancar la marcha, la policía intervino para disolverla debido a los cantos racistas y ofensivos y a carteles que decían «exigimos venganza» o «un buldócer en la Explanada de las Mezquitas es la verdadera victoria».[438]

Al día siguiente, el ejército israelí realizó una incursión en el campamento de refugiados palestinos de Far'a, cerca de Nablus, en la que mató a seis de los habitantes del campamento.[439]​ Al menos dos de esas muertes fueron grabadas por una cámara de seguridad y denunciadas por la ONG israelí B'Tselem como ejecuciones extrajudiciales; el ejército israelí afirmó que abriría una investigación al respecto.[440]​ El 9 de diciembre, un chico palestino de 17 años murió de un disparo en la espalda realizado por tropas israelíes durante una incursión en Azzun, en la gobernación de Kalkilia.[441]​ Por su parte, el ministerio de Asuntos Exteriores palestino denunció que más de 130 familias palestinas de origen beduino habían sido expulsadas a la fuerza de sus hogares por colonos extremistas judíos.[441]

Una incursión israelí en Yenín dio comienzo el martes 12 de diciembre y dejó un saldo de al menos once palestinos muertos.[442]​ Durante esta incursión, un grupo de soldados asaltaron una mezquita y utilizaron sus altavoces para cantar canciones judías, por lo que fueron reprendidos.[443]​ El 15 de diciembre, Médicos Sin Fronteras denunció un «chocante incremento de los ataques israelíes contra civiles en Yenín».[444]​ Un joven refugiado de 16 años del campamento de Deir Ammar murió abatido por soldados israelíes el 16 de diciembre, en el curso de una incursión en la que dos palestinos más resultaron heridos de gravedad.[445]​ Al día siguiente, cinco palestinos más murieron por ataques israelíes en el campamento de Nur Shams, cerca de Tulkarem, mientras que otro más murió de un disparo en el estómago en las proximidades de Beit Ommar.[446][447]

El 18 de diciembre, las tropas israelíes mataron a cuatro palestinos más en una nueva incursión en el campamento de Far'a.[448]​ El 22 de diciembre, colonos israelíes protegidos por el ejército arrasaron más de tres hectáreas de olivos centenarios en la localidad de Qusra, cerca de Nablus.[449]​ Un informe interno del ejército israelí reflejó un auge del 54 % en los crímenes cometidos por colonos judíos en Cisjordania, incluidos 136 «enfrentamientos violentos o lanzamientos de piedras», 35 «crímenes agriculturales», 21 ataques directos contra palestinos o sus propiedades y nueve ataques contra las propias fuerzas de seguridad israelíes.[450]

El 25 de diciembre, una incursión israelí en Yenín produjo intensos combates.[451]​ Al día siguiente, el ejército israelí mató durante una incursión a dos palestinos (uno de ellos menor de edad) e hirió a otros dos en el campamento de refugiados de Fawwar.[452]​ El 27 de diciembre, un dron israelí mató a seis jóvenes palestinos de entre 17 y 23 años que estaban jugando con sus móviles en un solar del campamento de refugiados de Nur Shams, cerca de Tulkarem, donde el ejército israelí también arrestó a tres personas.[453][454]​ Las incursiones israelíes en ciudades palestinas dejaron dos muertos en la noche del 28 de diciembre en Ramala y la zona de Belén.[455]​ Ese mismo día, un joven palestino de 24 años fue abatido después de apuñalar a un guardia de seguridad y a un policía de fronteras israelíes en el asentamiento de Har Homa, en Jerusalén Este.[456]​ Al día siguiente, un joven palestino de la localidad de Barta'a murió tiroteado por soldados israelíes cuando trataba de llegar a su fábrica de aluminio,[457]​ mientras que cinco soldados israelíes resultaron heridos tras ser atropellados al norte del asentamiento de Otniel; el conductor palestino fue abatido poco después.[458]

Enero

La noche del 1 de enero de 2024, cuatro palestinos murieron en un ataque israelí en la localidad de Azzun y otro más lo hizo en la cercana Kalkilia.[459]​ El 4 de enero, al menos 120 palestinos fueron detenidos por las fuerzas israelíes en el campamento de Nur Shams, cerca de Tulkarem.[202]​ La ONG israelí Paz Ahora denunció que los colonos israelíes habían establecido nueve asentamientos ilegales más aprovechando que el foco de los medios de comunicación se encontraba en la Franja de Gaza, lo que consistía la cifra más alta de la historia en un periodo de tan solo tres meses.[460]​ El 5 de enero, tropas israelíes asesinaron a un joven palestino de 17 años e hirieron a otro en la localidad de Beit Rima. Pese a que las autoridades israelíes afirmaron que la víctima iba a arrojar un cóctel molotov, las imágenes de las cámaras de seguridad demostraron que el joven fue abatido por un francotirador israelí cuando conversaba con otros jóvenes en la calle, y que no portaba arma alguna en el momento de los disparos.[461]

El 7 de enero, en el curso de una incursión en Yenín, una policía de fronteras israelí murió y otros tres resultaron heridos por la explosión de un artefacto explosivo improvisado colocado en una de las calles de la ciudad. Poco después, un helicóptero israelí lanzó un misil contra un grupo de palestinos y mató a seis de ellos, cuatro de los cuales eran hermanos. El ejército israelí declaró que los palestinos asesinados eran milicianos que les atacaron con cócteles molotov, mientras que testigos presenciales denunciaron que el ataque israelí llegó cuando su ejército ya se retiraba de la ciudad y que los jóvenes simplemente se habían reunido para observar los acontecimientos.[207][462]​ En un incidente separado, un palestino del barrio jerosolimitano de Beit Hanina murió acribillado cuando su vehículo, con matrícula israelí, pasaba cerca del asentamiento israelí de Ateret, al norte de Ramala; la copiloto resultó gravemente herida y fue llevada al hospital más cercano por médicos palestinos.[462][463]​ En un cruce cerca del asentamiento de Guiv'at Ze'ev, la policía israelí mató a tiros a un hombre y una mujer en su vehículo, del que dijo que iba a embestir a los policías. En el mismo incidente, también mató a una niña palestina de cuatro años que no se encontraba en el vehículo.[464]

El 8 de enero, tres palestinos murieron por disparos de fuerzas israelíes en la ciudad de Tulkarem.[465]​ El 12 de ese mismo mes, el ejército israelí mató a otros tres adolescentes palestinos de entre 16 y 19 años cuando intentaban entrar en el asentamiento de Adora, a unos 20 kilómetros de Hebrón. Ese mismo día, en la localidad de Zeita, al norte de Tulkarem, soldados israelíes mataron de una paliza a un hombre palestino.[211][212]​ El 14 de enero, el ejército israelí detuvo a dos hermanas de Saleh al-Arouri acusadas de incitación al terrorismo.[466]​ Dos palestinos dispararon a tropas israelíes cerca del asentamiento de Metzad y fueron abatidos en el fuego cruzado.[467]

El 15 de enero, tropas israelíes asaltaron la universidad An-Najah de Nablus y detuvieron a un número indeterminado de alumnos.[468]​ Ese mismo día, dos palestinos de la ciudad cisjordana de Hebrón llevaron a cabo un ataque en la localidad israelí de Ra'anana en el que mataron a una anciana de 76 años e hirieron a otras diecisiete personas.[469]​ Otro palestino más fue abatido por tropas israelíes mientras trataba de levantar una barrera en la localidad de Beit Jala.[470]​ Un tendero palestino denunció que soldados israelíes lo habían usado como escudo humano para protegerse durante una incursión en la localidad de Dura, cerca de Hebrón, en el que murieron dos palestinos.[471]​ En una entrevista con Reuters, el dueño de la tienda afirmó: «Él (el primer soldado) me dijo que me usaría como escudo humano, que los jóvenes no deberían arrojar piedras».[472]

El 17 de enero, tres palestinos murieron en el campamento de Balata, en la ciudad de Nablus, y cinco más en el campamento de Tulkarem, dos de ellos menores de edad, como resultado de sendos ataques de drones israelíes. El primero de estos ataques sucedió mientras las víctimas viajaban en su coche, y testigos presenciales denunciaron que las tropas israelíes impidieron el acceso de médicos palestinos al lugar de los hechos.[473][474]

El 19 de enero, un adolescente de 17 años, con nacionalidad estadounidense, murió por disparos del Ejército de Israel en la localidad de Al Mazraa al Sharqiya, al este de Ramala. El menor fue alcanzado en la cabeza y poco después falleció.[475]​ El 27 de enero, un palestino murió en un intercambio de disparos con fuerzas israelíes en la ciudad de Yenín.[228]​ El 29 de enero, el ejército israelí mató a cinco palestinos en diversos incidentes en Cisjordania, incluidos un joven de 18 años en Silwad, al este de Ramala, otro de la misma edad en Dura, al sur de Hebrón, y un adolescente de 16 años en Tuqu, al sureste de Belén.[230]

El 30 de enero, unos diez miembros del ejército israelí disfrazados de médicos y enfermeras mataron a tres palestinos dentro del hospital Ibn Sina de Yenín.[476]​ El ejército israelí informó de que eran miembros de Hamás, la Yihad Islámica Palestina y las Brigadas de Yenín. El director del hospital explicó que «ejecutaron a los tres hombres mientras dormían en su habitación. Los ejecutaron a sangre fría disparándoles balas directamente a la cabeza dentro de la habitación en la que estaban siendo tratados». Uno de los tres palestinos asesinados iba en silla de ruedas al haber quedado paralizado por heridas de metralla en un enfrentamiento previo con fuerzas israelíes.[477]​ Un grupo de expertos de la ONU aseguró días después que «matar a un paciente herido e indefenso que está siendo tratado en un hospital es un crimen de guerra».[478]​ A esto se le añadiría un segundo crimen de guerra, el de perfidia, pues al disfrazarse de médicos pasaron a «utilizar el engaño y traicionar la buena fe para obtener ventaja sobre el enemigo».[479]​ Ese mismo día, durante el transcurso de incursiones en los campamentos de Nur Shams y Tulkarem, las fuerzas israelíes arrasaron carreteras y líneas de agua corriente, electricidad y telecomunicaciones.[231]

Febrero

El 5 de febrero, un adolescente de 14 años murió por disparos de las tropas israelíes en la localidad palestina de al Azariyeh, en Jerusalén Este; los soldados alegaron que el chico, originario del barrio jerosolimitano de Jabel Mukaber, había intentado apuñalarles.[239]​ El 8 de febrero, un palestino disparó contra un puesto de control israelí cerca de la localidad cisjordana de Dayr Sharaf y fue abatido por los soldados.[480]​ El 12 de febrero, otro palestino fue abatido por tropas israelíes en Husan; los soldados dijeron que había intentado apuñalarlos.[481]​ El 13 de febrero, un grupo de colonos provenientes del asentamiento de Yitzhar descendieron sobre la localidad cisjordana de Asira al-Qibliya y dispararon contra dos palestinos, a un hombre de 20 años en el estómago y un adolescente de 16 años en la mano. También quemaron vehículos y una casa.[482]

El 19 de febrero, durante una incursión en el campamento de refugiados de Tulkarem, el ejército israelí mató a dos palestinos; un policía de fronteras israelí resultó herido grave.[483]​ Tan solo durante ese día, las fuerzas israelíes emitieron una orden de demolición contra un club deportivo y una escuela infantil en el barrio jerosolimitano de Isawiya y arrasaron 500 metros de terrenos privados palestinos para construir una carretera cerca de Belén, mientras que colonos israelíes cercaron terrenos privados palestinos para su propio uso en Silwan y vandalizaron diez coches en un ataque nocturno contra Huwara.[484]​ El 21 de febrero, un ataque aéreo israelí mató a tres palestinos en Yenín en el transcurso de una incursión nocturna en la que fueron detenidos catorce palestinos más.[485]​ Al día siguiente, tres palestinos llevaron a cabo un ataque contra colonos israelíes en una carretera a las afueras del asentamiento de Ma'ale Adumim, que resultó en un colono y dos atacantes muertos, así como once colonos heridos y un atacante detenido.[486]​ Poco después, Israel anunció la construcción de más de 3.000 viviendas en los asentamientos de Ma'ale Adumim, Kedar y Efrat.[487]

El 23 de febrero, dos palestinos murieron y otros dos resultaron heridos por el ataque de un dron israelí en la ciudad de Yenín.[262]​ Cuatro días después, las fuerzas israelíes mataron a tres palestinos más, dos en Tubas y uno cerca del campamento de Far'a.[488]​ Otro palestino más murió al día siguiente abatido por soldados israelíes cuando, según estos, trataba de cruzar el muro de Cisjordania.[489]​ Dos colonos israelíes del asentamiento de Eli, en Cisjordania, murieron en un ataque perpetrado en una gasolinera cercana en el que también fue abatido el atacante.[490]

Marzo

El 1 de marzo, el ejército israelí mató a un chico de 16 años en la localidad cisjordana de Kafr Ni'ma, cerca de Ramala, y a otro de la misma edad en el campamento de Amari al día siguiente.[491][492]​ El 2 de marzo, se publicó un vídeo en el que jeep israelí embestía a dos adolescentes palestinos y. una vez en el suelo, un soldado israelí disparaba a quemarropa en la nuca a uno de ellos.[493]​ El 5 de marzo, un niño de 10 años murió asesinado por soldados israelíes que realizaban una incursión en la localidad de Burin, cerca de Nablus.[494]​ Ese mismo día, un adolescente palestino apuñaló e hirió de gravedad a un soldado cerca del asentamiento de Yitzhar, tras lo que fue abatido por otros soldados.[495]​ El ejército israelí volvió a detener a una mujer que había sido liberada en el acuerdo de intercambio de presos de noviembre.[496]​ Al día siguiente, un chico palestino de 14 años apuñaló a un hombre israelí de 64 en Jerusalén Este, causándole heridas moderadas.[497]​ El 7 de marzo, un joven de 19 años de la localidad de Burin murió como consecuencia de los disparos de soldados israelíes.[279]​ El 9 de marzo, la Yihad Islámica Palestina publicó un vídeo de un ataque con una bomba improvisada que dejó siete soldados israelíes heridos en la ciudad palestina de Yenín.[498]

El 13 de marzo, el ejército israelí mató a cinco palestinos en Cisjordania, dos de ellos en la entrada del hospital de Yenín. En un puesto de control entre Belén y Jerusalén, soldados israelíes dispararon a un chico de 15 años «sospechoso» de llevar a cabo un ataque. En el campamento de refugiados de Shuafat, en la propia Jerusalén, policías israelíes mataron a otro chico palestino de 12 o 13 años, en este caso por lanzar fuegos artificiales contra ellos.[281]​ La Media Luna Roja Palestina denunció que Israel había denegado el paso de ambulancias que iban a atender a heridos en 95 ocasiones desde el inicio del conflicto, «poniendo en riesgo vidas en una violación del derecho internacional humanitario».[499]​ El 16 de marzo, un hombre abrió fuego contra un asentamiento israelí cercano a la ciudad palestina de Hebrón y fue abatido por soldados israelíes.[289]

El 19 de marzo, un palestino de 40 años resultó herido en Aqraba, al sureste de la ciudad de Nablús, por disparos del ejército israelí durante una serie de enfrentamientos entre colonos radicales israelíes y manifestantes palestinos al este de la localidad.[500]​ El 19 de marzo, un colono israelí mató de un disparo a un palestino cerca de Nablus.[293]​ Ese mismo día, un joven palestino originario de Yenín hirió de gravedad a un miembro del servicio secreto israelí y moderadamente a otro en un ataque cerca de los asentamientos de Gush Etzion.[501]​ Un ataque aéreo israelí mató a tres miembros de la Yihad Islámica e hirió de gravedad a otro más en la ciudad palestina de Yenín al día siguiente.[502]​ El 21 de marzo fue un día especialmente sangriento en Cisjordania. El ejército israelí mató a cuatro palestinos en el campamento de refugiados de Nur Shams, dos mediante un ataque aéreo y otros dos por disparos; mató a otros cuatro mediante el ataque de un dron en Yenín; mató a un hombre de 63 años con las manos levantadas cerca del asentamiento de Elazar; e hirió en la pierna a un hombre en Hebrón al que acusó de «tratar de llevar a cabo un ataque con un cuchillo».[294]

El 24 de marzo, un soldado israelí murió por el disparo de un francotirador palestino el día anterior. El ataque tuvo lugar cerca del asentamiento de Dolev, donde el francotirador disparó contra un minibús y se fue entonces moviendo por escondites que había preparado en una zona boscosa de los alrededores. Tras el ataque inicial se dio inicio a una búsqueda en la que, además de matar a un soldado, hirió a otros seis más, uno de ellos de gravedad. Tras cinco horas de tiroteos, el atacante palestino fue abatido por un helicóptero de combate israelí.[503]​ Tres palestinos murieron en la ciudad de Yenín el 27 de marzo, dos por el ataque de un dron y una por disparos de soldados israelíes.[307]​ Al día siguiente, un atacante con uniforme militar disparó contra vehículos en una carretera cisjordana e hirió a tres personas, una de ellas un chico de trece años.[308]

Como consecuencia de la creciente violencia en Cisjordania por parte de colonos israelíes, Estados Unidos, el Reino Unido y la Unión Europea anunciaron la prohibición de entrada de colonos violentos.[504]​ Además, Estados Unidos anunció sanciones contra siete colonos israelíes violentos y dos puestos de avanzada,[505][499]​ Reino Unido contra otros cuatro colonos y Francia contra 28 más.[506]

Abril

El viernes 12 de abril de madrugada, el ejército de Israel mató a dos palestinos en una redada en la localidad cisjordana de Tubas y en el cercano campamento de refugiados de Fará.[507]​ El 13 de abril, un colono israelí de 14 años apareció muerto en Cisjordania después de haber estado desaparecido dos días. Tanto antes como después de su desaparición, colonos israelíes asolaron varias localidades palestinas con el apoyo del ejército, quemaron coches, viviendas y un camión de bomberos, y mataron a dos palestinos (uno de ellos menor de edad) además de herir a decenas de palestinos (uno de ellos en estado crítico) y a un periodista israelí.[508][322]​ El 15 de abril, soldados israelíes mataron a un adolescente palestino e hirieron a otras tres personas durante un asalto a una localidad cisjordana, lo que eleva hasta seis la cifra de palestinos muertos por soldados y colonos israelíes desde el viernes anterior.[322]

El 20 de abril, la agencia oficial de noticias palestina WAFA informó que habían muerto catorce civiles palestinos en una incursión del ejército israelí contra el campamento de refugiados de Nur Shams, situado en los alrededores de Tulkarem. Además, doce palestinos heridos por arma de fuego y palizas fueron ingresados en varios hospitales de la región. La Media Luna Roja Palestina denunció que las tropas israelíes impidieron a sus trabajadores acceder al campo para evacuar a las víctimas y que abrieron fuego contra una de sus ambulancias.[509]​ Ese mismo día, un conductor de ambulancias palestino fue asesinado cuando se dirigía a atender a heridos por un ataque de colonos israelíes en la localidad de As-Sawiya, cerca de Nablus.[510]​ El domingo 21 de abril, el ejército israelí dio por terminada la operación militar de más de dos días en el campo de refugiados de Nur Shams, en el que habrían muerto catorce palestinos y entre quince y cincuenta habrían sido detenidos. Por su parte Israel confirmó que nueve militares y un policía fronterizo resultaron heridos en la operación.[511]​ Ese mismo día, un colono israelí resultó herido por la explosión de un artefacto explosivo cuando trataba de retirar una bandera palestina cerca del asentamiento de Kokhav HaShahar, al noreste de la ciudad cisjordana de Ramala.[512]​ En Hebrón, el ejército israelí mató a dos hombres a los que acusó de haber intentado atacar a los soldados e impidió el acceso de las ambulancias para atenderlos cuando aún estaban vivos.[325]

La Unión Europea y los Estados Unidos continuaron imponiendo sanciones a colonos y grupos extremistas israelíes. El 19 de abril, la Unión Europea sancionó a cuatro colonos: Neria Ben Pazi, Yinon Levy, Elisha Yered y Meir Ettinger (este último, nieto del fallecido diputado de ultraderecha israelí Meir Kahane e implicado en el crimen de Duma), así como a dos organizaciones, Lehava y la Juventud de las Colinas. Ese mismo día, Estados Unidos sancionó al propio líder de Lehava, Ben-Zion Gopstein, mano derecha del ministro Itamar Ben-Gvir, así como a dos organizaciones israelíes que habían ayudado económicamente a los colonos sancionados en marzo.[513]​ El 22 de abril, al menos un hombre resultó herido y 25 más fueron detenidos por tropas israelíes en el campamento de refugiados de Balata, en Nablus. Soldados israelíes dispararon también a una mujer de 40 años en el valle del Jordán, a la que acusaron de intentar apuñalarlos. Por su parte, un grupo de colonos israelíes atacó la localidad de Burqa, donde quemó una granja llena de animales, mientras que otro grupo abrió fuego contra una localidad palestina cercana a Kalkilia.[326]​ El 23 de abril, durante una incursión en la ciudad de Jericó, soldados israelíes mataron de un disparo en el pecho a un hombre de 44 años en la puerta de su casa y dispararon a un niño en el estómago, dejándolo en estado crítico.[328]​ Un día después, soldados israelíes mataron a una mujer palestina de veinte años cerca del asentamiento de Kiryat Arba, en Hebrón, tras acusarla de intentar apuñalarles.[514]​ El 25 de abril, un chico de 16 años murió durante una incursión israelí en la ciudad de Ramala, después de que un soldado israelí le disparase por la espalda.[329]​ El 27 de abril, soldados israelíes mataron a dos palestinos que habían disparado contra ellos desde un vehículo cerca de Yenín.[332]​ El 30 de abril, un turista turco intentó apuñalar a un policía israelí en la ciudad vieja de Jerusalén y le causó heridas moderadas; el turista fue abatido por otros policías cercanos.[334]

Mayo

Entre el inicio de la guerra y el 2 de mayo, el ejército y los colonos israelíes habían matado a 121 niños de entre 2 y 17 años en Cisjordania. Un análisis de la BBC descubrió que el 98% de ellos había sufrido heridas de bala en la parte superior de su cuerpo.[433]​ Nuevas sanciones contra colonos llegaron el 3 de mayo, en este caso contra dos grupos radicales (Lehava y la Juventud de las Colinas) y cuatro extremistas por parte del Reino Unido.[21]​ Un policía de fronteras murió como consecuencia de las heridas recibidas en los combates en una incursión en la localidad palestina de Dayr a-Ghusun, cerca de Tulkarem, en la que también murieron cinco palestinos miembros de Hamás el 4 de mayo.[515]​ Entre abril y mayo, colonos israelíes de ultraderecha atacaron diversos convoyes de ayuda humanitaria que atravesaban Cisjordania en su camino desde Jordania hasta la Franja de Gaza. Los ataque supusieron la quema de los camiones o la destrucción de la ayuda humanitaria, así como lesiones tanto a los camioneros como incluso a tropas israelíes enviadas para facilitarles el paso. Los asaltantes recibían información sobre de las rutas preestablecidas para los camiones de parte de las fuerzas de seguridad israelíes. Cerca de Nablus, un grupo de colonos lanzó piedras contra los vehículos palestinos que transitaban por la carretera.[355][516]​ Un misil israelí destruyó una vivienda y mató al líder de las Brigadas Al-Quds en Yenín el 18 de mayo.[352]

Las tropas israelíes detuvieron el 19 de mayo a nueve palestinos, dos de ellos niños, lo que elevó la cifra de detenidos desde el comienzo de la guerra hasta los 8755 palestinos, la mayoría de ellos en situación de detención administrativa, es decir, por tiempo ilimitado y sin que se presenten cargos contra ellos.[59]​ Siete palestinos murieron en un asalto israelí a la ciudad de Yenín el 21 de mayo. Entre las víctimas mortales había un médico de 50 años y un maestro de escuela, mientras que entre los heridos, un total de nueve, se contaban periodistas. Además, demolieron una vivienda en la localidad sobre la que no pesaba orden de desalojo.[355]​ Una nueva incursión israelí en Yenín mató a otros doce palestinos en dos días, entre el 22 y el 23 de mayo.[517]​ El 30 de mayo, un conductor palestino atropelló y mató a dos soldados israelíes cerca de Nablus.[362]

Junio

El 2 de junio, dos adolescentes palestinos murieron por disparos de soldados israelíes, quienes los acusaron de arrojar artefactos explosivos contra una comunidad local.[518]​ Casi una semana más tarde, el 10 de junio, el ejército israelí mató a un chico de 15 años en la localidad de Tubas y a otro de 21 cerca de Tulkarem. En Masafer Yatta, al sur de Hebrón, un grupo de colonos atacó a los habitantes palestinos de las aldeas de la zona y arrancó sus olivos y almendros.[371]​ El 14 de junio, el Departamento de Estado de los Estados Unidos anunció sanciones contra Tzav 9, «un grupo extremista y violento israelí que a estado bloqueando, acosando y dañando a los convoyes que llevan ayuda humanitaria vital a los civiles palestinos de Gaza».[370]​ Al día siguiente, soldados israelíes mataron a un chico palestino de 16 años durante una incursión en la localidad de Beit Furik, cerca de Nablus.[375]

El 21 de junio, un hombre israelí de 78 años murió cuando unos ladrones lo arrojaron de su coche para robarlo. Las tropas israelíes se adentraron en Kalkilia en busca de los ladrones y mataron a un chico palestino de 15 años que les estaba lanzando piedras.[519]​ El 22 de junio de 2024, la Media Luna Roja Palestina informó que durante una incursión del ejército israelí contra la ciudad cisjordana de Yenín, las tropas israelíes impidieron a los trabajadores humanitarios el acceso a un civil palestino que había resultado herido y luego «colocaron al herido en la parte delantera de un jeep militar» y allí lo dejaron «antes de permitir que nuestros equipos lo trasladaran al hospital». Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) reconocieron que violaron «órdenes y procedimientos operativos estándar» y anunció una investigación.[520]​ Ese mismo día, un civil israelí murió tiroteado en su coche en la localidad de Kalkilia.[379]​ El 27 de junio, un soldado israelí murió y otros 16 resultaron heridos por la detonación de un explosivo enterrado bajo una calle del campamento de refugiados de Yenín.[384]​ El 28 de junio, soldados israelíes acompañados de buldóceres destruyeron 11 viviendas y otras estructuras de la comunidad rural cisjordana de Umm al-Kheir, dejando a más de cincuenta personas sin hogar.[385]​ El 30 de junio, un dron israelí mató a una persona e hirió a cinco en el campamento de Nur Shams, cerca de Tulkarem.[387]

Julio

El 1 de julio, los soldados israelíes mataron a una mujer de 47 años y a su hijo de 15 durante una incursión en Tulkarem.[389]​ Dos días después, cinco palestinos murieron en dos operaciones militares israelíes en el campamento de Tulkarem y en Yenín.[390]​ El 5 de julio, siete palestinos murieron en una incursión contra el campamento de refugiados de Yenín.[393]​ El 9 de julio, soldados israelíes mataron a un chico de 13 años de la localidad de Deir Abu Mash'al, al que calificaron de "terrorista" por lanzar piedras contra vehículos militares.[521]​ Al día siguiente, tanques y buldóceres israelíes destruyeron numerosas carreteras, tiendas y viviendas del campamento de Nur Shams.[396]​ El 15 de julio, el ejército israelí demolió una gasolinera en la localidad palestina de Hizma, al norte de Jerusalén.[402]​ Al día siguiente, un palestino murió abatido por policías israelíes después de haber apuñalado a uno de ellos en Cisjordania; el atacante era originario de la Franja de Gaza.[403]

El 18 de julio, Israel continuó con las demoliciones de viviendas palestinas, en este caso en Jericó.[404]​ Al día siguiente, el ministro de Seguridad Nacional de Israel, el ultranacionalista Itamar Ben-Gvir, visitó la Explanada de las Mezquitas en Jerusalén Este en un movimiento considerado provocador por diversas fuentes. Además, las tropas israelíes mataron a un joven de 20 años en la localidad de Beit Ommar al que acusaron de lanzarles piedras.[405]​ El 22 de julio, Unicef publicó un informe denunciando que, desde el inicio de la guerra, las tropas israelíes habían matado a un niño palestino cada dos días en Cisjordania. En total, se había contabilizado la muerte de 143 niños (un 250% más que en los nueve meses anteriores), y otros 440 niños palestinos habían sufrido heridas de bala por ataques del ejército israelí o de colonos. Por su parte, dos niños israelíes habían muerto en Cisjordania en el mismo periodo de tiempo. Además, una ONG estadounidense denunció que la demolición de viviendas palestinas en Cisjordania se ha acelerado en 2024 y ha dejado 638 estructuras destruidas y 783 personas sin hogar.[406]

Líbano y norte de Israel

Sector de guerra del norte de Israel     Israel     Altos del Golan     Presencia de Hezbolá en el Líbano     Siria                     Áreas evacuadas por Israel

Octubre

En la mañana del 8 de octubre, Hezbolá disparó varios cohetes y proyectiles contra la región de las granjas de Shebaa, ocupada por Israel. En respuesta, el ejército israelí dispararó proyectiles de artillería y un avión no tripulado hacia el sur del Líbano.[522]

El 9 de octubre, el ejército israelí afirmó haber matado a varios infiltrados del Líbano y haber disparado artillería a través de la frontera. Hezbolá negó su participación en el incidente. Más tarde, las Brigadas A-Quds se atribuyeron la responsabilidad de la infiltración armada.[523]​ Más tarde ese mismo día, los combates comenzaron de nuevo entre Hezbolá y las tropas israelíes, resultando en la muerte de tres hombres armados de Hezbolá.[524]​ Tres soldados israelíes, incluido un oficial de alto rango, murieron en un ataque de la Yihad Islámica Palestina, mientras que el Comando del Frente Interno del ejército israelí ordenó a los residentes de 28 localidades del norte de Israel que buscaran cobijo en refugios antiaéreos.[525]

El 10 de octubre, Hezbolá disparó un misil guiado antitanque contra un vehículo militar israelí en el área de Avivim, lo que provocó un ataque de helicóptero israelí en represalia.[526]​ El 11 de octubre, los enfrentamientos continuaron entre Hezbolá y el ejército israelí a lo largo de la frontera entre Israel y el Líbano, y las autoridades militares israelíes ordenaron a los residentes en el norte de Israel que buscaran refugio luego de informes de drones lanzados desde el sur del Líbano.[527]​ Se lanzó un misil Patriot para interceptar un proyectil sospechoso, después de lo cual el ejército israelí que el objeto en cuestión no era un dron.[528]​ Un soldado israelí murió y otro resultó herido en un ataque con misiles antitanque de Hezbolá.[529]

El 13 de octubre, el jefe adjunto de Hezbolá, el jeque Naim Qassem, dijo que «cuando llegue el momento de cualquier acción, la llevaremos a cabo», afirmando que Hezbolá estaba listo y «contribuiría a los enfrentamientos contra Israel de acuerdo con su propio plan».[530]​ El ejército israelí disparó varios proyectiles de artillería hacia el sur del Líbano después de una explosión que causó daños menores a una sección del muro fronterizo.[531]​ Un corresponsal libanés de Reuters murió y al menos otros cuatro periodistas resultaron heridos por un ataque israelí.[532]

El 16 de octubre, las fuerzas israelíes lanzaron un misil contra el cuartel general de las Fuerzas de Paz de la ONU en el Líbano comandado por el ejército español sin causar ninguna baja.[533]​ Ese mismo día, según un comunicado de Hezbolá, sus combatientes habrían dejado fuera de combate un tanque israelí Merkava IV con un impacto directo de un misil antitanque en el sitio fronterizo de Dhahira, en la frontera entre Israel y el Líbano.[534]​ El 17 de octubre, el ejército israelí afirmó haber matado a cuatro posibles infiltrados a lo largo de la frontera libanesa. Los medios estatales libaneses informaron de que la aldea de Dhayra y otras áreas a lo largo de la frontera fueron objeto de bombardeos «continuos» durante la noche.[535]

Entre el 18 y el 19 de octubre, Arabia Saudí, Alemania, Reino Unido y Estados Unidos pidieron a sus ciudadanos que abandonaran inmediatamente el Líbano debido a la situación de extrema tensión provocada por la escalada de ataques contra Israel en la frontera.[536][537][538]​ El 31 de octubre, Amnistía Internacional confirmó el uso de fósforo blanco por parte de Israel contra civiles en el sur del Líbano. Según el comunicado de la organización, «el Ejército israelí lanzó proyectiles de artillería que contenían fósforo blanco —un arma incendiaria— en operaciones militares a lo largo de la frontera sur de Líbano entre el 10 y el 16 de octubre de 2023», lo supone una violación del derecho internacional humanitario.[539]

Noviembre

El 2 de noviembre, Hezbolá afirmó que había atacado simultáneamente diecinueve «posiciones militares sionistas» a lo largo de la frontera. Otro bombardeo de cohetes hirió a dos personas en la ciudad israelí de Kiryat Shemona, cerca de la frontera libanesa. La sección libanesa de Hamás dijo que disparó una docena de cohetes contra la ciudad «en respuesta a las masacres de la ocupación (israelí) contra nuestro pueblo en Gaza». Según el ejército israelí habían atacado objetivos de Hezbolá con un «amplio asalto», en el que habían participado «aviones de combate y helicópteros» en represalia por el ataque.[18]

El 5 de noviembre, una bomba israelí impactó en un coche que viajaba entre dos localidades del sur del Líbano, matando a tres niñas de entre 10 y 14 años y a su abuela. En represalia, Hezbolá lanzó un ataque con cohetes que mató a un israelí.[540]

El 12 de noviembre, Hezbolá lanzó una serie de ataques contra varios objetivos israelíes en el norte de Haifa y las ciudades fronterizas israelíes de Na'ura y Shlomi en los que resultaron heridas al menos diecisiete personas (siete soldados y diez civiles). El incidente más grave tuvo lugar en la comunidad rural de Dovev, donde Hezbolá disparó misiles antitanques hiriendo gravemente a trabajadores que estaban reparando unas líneas eléctricas dañadas en un ataque anterior. Posteriormente, Hezbolá anunció ataques contra reuniones de tropas y cuarteles militares israelíes en las zonas fronterizas de Birket Riche y Zareit, mientras los enfrentamientos en la zona continuaban intensificándose.[541]

El 23 de noviembre, Hezbolá disparó cerca de 50 proyectiles contra Israel desde el sur de Líbano, en lo que constituyó su mayor ataque desde el estallido del conflicto. Según el grupo armado, el ataque tenía como objetivo una base israelí en los alrededores de la ciudad de Safed, y en concreto «soldados de infantería del enemigo israelí» en la base de Al Dhahira, para lo que afirmó que se habían «usado armas apropiadas y ha habido impactos directos». El gobierno israelí reconoció el ataque y confirmó ataques con artillería contra «las fuentes de los disparos».[542]

Diciembre

El 6 de diciembre, un bombardeo israelí mató a un soldado del ejército del Líbano e hirió a otros tres en la localidad libanesa de Adaysseh, tras lo que el propio ejército israelí hizo pública una nota de prensa en la que «lamentaba el incidente» y aclaraba que el ejército libanés no era el blanco de ese ataque.[543]​ Al día siguiente, el 7 de diciembre, un hombre israelí de 60 años murió como consecuencia del impacto de un misil antitanque de Hezbolá en el vehículo en el que viajaba. Israel bombardeó el lugar desde el que provino el ataque con helicópteros, tanques y artillería.[544]

El 10 de diciembre, seis soldados israelíes resultaron heridos de diversa consideración tras un ataque con un dron de Hezbolá.[545]​ En los ataques de represalia del día siguiente, un obús israelí mató al alcalde de la localidad libanesa de Taybeh y a uno de sus familiares.[546]

Un dron con carga explosiva lanzado por Hezbolá mató a un soldado israelí e hirió a dos más el 16 de diciembre. Israel respondió bombardeando con artillería diversas posiciones de Hezbolá en el Líbano.[547]​ El 21 de diciembre, dos personas resultaron heridas en la localidad israelí de Dovev tras un ataque de Hezbolá con misiles antitanque. Al día siguiente, un soldado israelí murió y otro resultó herido de gravedad como resultado de una andanada de unos 20 misiles lanzada por Hezbolá.[548]

El 26 de diciembre, otros nueve soldados y un civil resultaron heridos en otro ataque con misiles de Hezbolá, en este caso contra una iglesia de la localidad israelí de Iqrit.[549]​ El 27 de diciembre, un bombardeo israelí en la aldea libanesa de Bint Jbeil mató a tres personas: un combatiente de Hezbolá, su hermano y su cuñada.[550]​ Como represalia, Hezbolá lanzó 34 misiles contra la localidad israelí de Kiryat Shemona, que había sido evacuada en gran parte al comienzo de la guerra, y otros 18 a la ciudad costera de Rosh Hanikra.[551]​ A su vez, el ejército israelí respondió con bombardeos masivos en el sur del Líbano.[550]

Enero

Un ataque israelí contra la localidad libanesa de Kfar Kila mató a cuatro milicianos de Hezbolá el 1 de enero de 2024.[552]​ Al día siguiente, Israel asesinó al número dos de Hamás en el extranjero, Saleh al-Arouri, en un ataque aéreo contra una oficina del movimiento islamista palestino en una zona residencial en el sur de Beirut, donde también fallecieron otras cinco personas. Tanto Hamás como Hezbolá condenaron el ataque y prometieron represalias.[553][554]​ Aunque Israel no confirmó ni negó la autoría del ataque, fuentes tanto israelíes[555]​ como estadounidenses[556]​ apuntaron al ejército israelí como responsable del mismo. El 5 de enero, Líbano presentó una demanda formal ante Naciones Unidas, por el ataque y pidió que la ONU que condenase el ataque, presionase a Israel para que pusiese fin a este tipo de acciones y adoptase «acciones decisivas» para impedir «nuevas agresiones».[557]​ Al día siguiente, Hezbolá lanzó un ataque con más de 60 cohetes contra la base militar israelí de Merón, situada en la Alta Galilea, «como parte de la respuesta inicial al asesinato del dirigente de Hamás, Saleh Al Arouri, y sus camaradas». Según Hamás, en el ataque se habrían producido «impactos directos en la base y heridos confirmados».[558]

El lunes 8 de enero, un ataque aéreo israelí en el sur de Líbano mató a Wissam Hassan al-Tawil, comandante de la fuerza de élite Redwan, del grupo Hezbolá. La organización libanesa respondió con un ataque con drones contra una base militar israelí en la ciudad de Safed.[559]​ El 11 de enero, un bombardeo israelí mató a dos médicos y destruyó una ambulancia en la ciudad libanesa de Hanin.[210]

El domingo 14 de enero, el ejército israelí anunció que había matado a tres miembros de Hezbolá que se habían infiltrado en las granjas de Shebaa; cinco soldados israelíes resultaron heridos leves y moderados.[560]​ Poco después, dos civiles murieron en el norte de Israel después de que un misil antitanque disparado desde el Líbano alcanzara su casa en una ciudad cerca de la frontera con el Líbano.[561]

El 17 de enero, Hamás lanzó cohetes contra Israel desde el Líbano, e Israel respondió con una serie de ataques que causaron la muerte a un miliciano de Hamás.[562]​ El 20 de enero, otros dos miembros de Hamás murieron en un ataque israelí contra el vehículo en el que viajaban.[563]​ Dos miembros de Hezbolá murieron por el ataque de un dron israelí al día siguiente.[564]​ El 27 de enero, Hezbolá informó de la muerte de cuatro de sus milicianos como resultado de dos ataques distintos por parte de Israel.[565]​ El 31 de enero, un ataque israelí en la localidad libanesa de Blida dejó una persona muerta y una ambulancia destruida.[566]

Febrero

El 7 de febrero, un nuevo ataque israelí mató a un civil e hirió a otros dos en la localidad libanesa de Khiam.[243]​ En respuesta a este ataque, Hezbolá lanzó treinta cohetes contra diversas ubicaciones de la alta Galilea israelí.[567]​ Poco después, el lanzamiento de un misil antitanque hirió de gravedad a un oficial del ejército israelí y de carácter leve a dos soldados en la zona de Kiryat Shemona.[568]​ Por su parte, Israel respondió con un ataque contra un coche en Nabatieh en el que viajaba un alto cargo de Hezbolá, matando a tres milicianos e hiriendo al dirigente.[569]​ La cadena de ataques y represalias continuó el 13 de febrero, cuando Hezbolá disparó un cohete contra Kiryat Shemona e hirió de gravedad a una mujer de 47 años y a su hijo de 15.[570]​ Un nuevo ataque de Hezbolá, en este caso contra una base militar cerca de Safed, mató a un soldado israelí e hirió a otros ocho el 14 de febrero.[571]​ Israel respondió con una cadena de ataques en el sur del Líbano que dejó cuatro muertos, incluidos dos niños y su madre.[572]​ Los ataques siguieron durante los días siguientes; el 15 de febrero, un comandante de Hezbolá y su segundo al mando murieron como consecuencia del ataque contra una vivienda en Nabatieh,[573]​ y al día siguiente los ataques israelíes mataron a otro cinco miembros de Hezbolá y de Amal.[256]​ Los bombardeos israelíes también mataron a al menos diez civiles, incluidos cuatro niños, según las autoridades sanitarias libanesas.[574]

El 21 de febrero, un nuevo bombardeo israelí en el sur del Líbano mató a una mujer y a un niño en la localidad de Majdal Zoun.[575]​ Dos días después, Hezbolá confirmó la muerte de cuatro de sus miembros,[576]​ y la de otros dos más el domingo 25.[577]

Marzo

Un ataque de Hezbolá mató a una persona e hirió de gravedad a otras dos en el norte de Israel. Todos ellos eran trabajadores agrícolas de nacionalidad india.[491]​ El martes 6 de marzo, la milicia Resistencia Islámica en Irak informó que había lanzado un ataque con drones contra la estación de energía del aeropuerto de Haifa, en el norte de Israel, que supuestamente causó daños importantes a las instalaciones, aunque las autoridades israelíes no han negado ni reconocido este ataque.[578]​ El 10 de marzo, Hezbolá lanzó más de cien cohetes Katiusha contra el norte de Israel como respuesta a un bombardeo israelí del día previo que había matado a cinco miembros de una misma familia, tres de ellos milicianos de la propia milicia chiita.[579]​ Un nuevo ataque de un dron israelí, en este caso en Tiro, mató a un miembro de Hamás originario del campamento de refugiados de Rashidieh.[281]​ Unos días después, un ataque con misiles de Hezbolá hirió a dos soldados israelíes.[580]​ En un nuevo intercambio de ataques, el 27 de marzo, siete voluntarios libaneses de una ONG murieron como consecuencia de un ataque israelí. Poco después, Hezbolá respondió con un ataque con misiles contra la ciudad de Kiryat Shemona en el que murió un israelí.[307]

El 29 de marzo, un ataque aéreo israelí contra el Aeropuerto Internacional de Alepo mató a 38 soldados sirios, siete combatientes de Hezbollah y siete milicianos, en lo que se convirtió en el ataque israelí más mortífero contra Siria en los últimos tres años.[581]​ Otro ataque aéreo en Bazouriyeh (Líbano) mató a Ali Abed Akhsan Naim, el subcomandante de la unidad de cohetes y misiles de Hezbolá que, según las FDI, era responsable de planificar ataques contra civiles israelíes.[582]

El 30 de marzo, la agencia oficial de noticias libanesa NNA informó que un ataque de un dron israelí contra un equipo de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (FINUL) había herido a tres observadores y a un traductor en la localidad libanesa de Rmeish, en el sur del país. El equipo de la ONU patrullaba a pie a lo largo de la Línea azul de separación con Israel cuando «ocurrió una explosión cerca de su posición». La FINUL ha informado de que «está investigando el origen de la explosión», por su parte Israel negó su participación en el ataque.[583]

Abril

Un bombardeo israelí mató el 8 de abril a un comandante de la fuerza Redwan de Hezbolá y a dos personas más en la aldea de Al Sultanya, en el sur del Líbano.[317]​ El viernes 12 de abril Hezbolá lanzó «docenas de cohetes Katyusha» contra varios asentamientos israelíes en la región de Etzba HaGalil, en la Alta Galilea. En represalia por varios ataques israelíes previos contra el sur de Líbano. Según las FDI los cohetes fueron interceptados por los sistemas de defensa antiaérea, mientras que el resto «han caído en zonas abiertas».[584]​ El 15 de abril cuatro soldados israelíes resultaron heridos, uno de ellos de gravedad, por la detonación de un explosivo colocado por Hezbolá que detonó al paso de los soldados. La explosión se produjo al sur del Líbano a varios cientos de metros de la frontera.[585]​ Al día siguiente, un ataque israelí mató a tres miembros de Hezbolá (dos de ellos altos rangos) en la localidad libanesa de Ain Baal, a lo que Hezbolá respondió el 17 de abril con otro ataque, en este caso contra la localidad israelí de Arab al-Aramshe, que dejó un saldo de cuatro civiles y catorce soldados heridos, uno de ellos en estado crítico y cuatro gravemente heridos.[586]​ El 23 de abril, un dron israelí mató a un miliciano de Hezbolá cerca de Tiro mientras conducía su coche.[328]​ Un ataque de Hezbolá el 26 de abril mató a un civil israelí en los Altos del Golán ocupados.[331]​ El 27 de abril, dos miembros de Hezbolá y un civil murieron por un bombardeo israelí en las localidades libanesas de Kafr Kila y Khiam.[332]

Mayo

El 5 de mayo, un ataque israelí mató a tres civiles (un matrimonio y su hijo) en una localidad del sur del Líbano.[587]​ Ese mismo día, la milicia chií Hezbolá lanzó al menos cuarenta cohetes desde Líbano en dirección a la región israelí de Etzba HaGalil. Las defensas aéreas israelíes derribaron un número indeterminado de estos cohetes. Poco antes, el ejército de Israel había informado del lanzamiento de otra veintena de cohetes de Hezbolá en dirección a Kiryat Shemona, donde se reportaron tres personas heridas.[588]​ Un ataque de un dron suicida de Hezbolá contra una posición del ejército israelí cerca de Metula mató a dos soldados reservistas el 6 de mayo,[589]​ mientras que otro más murió el 9 de mayo en ataque contra un puesto del ejército israelí en la localidad de Malkia.[590]​ Otro ataque de Hezbolá mató a un civil e hirió a 5 soldados en la localidad israelí de Adamit,[591]​ mientras que un ataque israelí mató a un adulto y dos niños en Najariya, en el interior del Líbano.[352]

Junio

El 2 de junio, la aviación israelí mató a dos pastores libaneses en su casa de la localidad de Houla, cerca de la frontera israelí-libanesa. Según los medios locales, ambos eran civiles que vivían de vender sus ovejas en las localidades cercanas.[518]​ Durante la noche del 4 de junio un intenso incendio forestal calcinó más de 990 acres de tierra en el norte de Israel y seis soldados israelíes resultaron lígeramente heridos en las labores de extinción. El incendio se inició poco después de un ataque con cohetes y drones desde el vecino Líbano, lo que obligó a la evacuación parcial de una ciudad.[592]​ Un ataque de Hezbolá mató a un soldado israelí e hirió a otros nueve en la localidad drusa de Hurfeish, cerca de la frontera con el Líbano.[593]​ Un nuevo ataque israelí sucedido el 11 de junio mató a cuatro miembros de Hezbolá, incluido Taleb Abdallah, el oficial de más alto rango de esta organización muerto hasta la fecha. Hezbolá respondió con el mayor lanzamiento de cohetes contra Israel en todo el conflicto, que incluyó unos cincuenta cohetes contra los Altos del Golán ocupados y unos noventa contra regiones del norte de Israel; aunque no dejaron heridos, sí provocaron algunos incendios forestales.[373]​ Un bombardeo israelí mató a al menos una persona en el interior de un vehículo en la localidad libanesa de Al-Shahabiya.[376]​ El sábado 22 de junio, un ataque israelí mató a un comandante de la milicia libanesa Jamaa Islamiya. Al día siguiente, Hezbolá atacó dos bases militares israelíes en el norte del país.[380]​ El 27 de junio, un bombardeo israelí mató a una persona que se desplazaba en motocicleta en el sur del Líbano. Ese mismo día, Hezbolá atacó la base naval israelí de Rosh Hanikra con drones suicidas.[384]

Julio

El 3 de julio, un dron israelí mató en la localidad libanesa de Tiro a Abu Ali Nasser, un comandante de Hezbolá.[594]​ Al día siguiente, Hezbolá respondió con el lanzamiento de más de 200 cohetes y con una oleada de drones suicidas contra diez bases militares israelíes. Los ataques llegaron incluso a la ciudad de Acre y provocaron numerosos incendios, mientras que un soldado reservista israelí murió en los Altos del Golán ocupados.[595]​ El 8 de julio, el ejército israelí asumió el asesinato de un miembro de Hezbolá al que mató con un misil mientras viajaba en su vehículo. En represalia, Hezbolá lanzó una oleada de 20 cohetes Katyusha contra una base israelí cercana a Tiberíades e hirió a una persona.[394]​ Al día siguiente, un misil de Hezbolá mató a dos civiles israelíes en los Altos del Golán ocupados.[521]​ Varios drones provenientes del Líbano cayeron en Israel el 11 de julio e hirieron de gravedad a una persona.[398]​ Un soldado reservista israelí murió el 12 de julio por el ataque de un dron de Hezbolá.[399]​ Otros cuatro soldados israelíes resultaron heridos de gravedad el 13 de julio por una serie de cohetes de Hezbolá.[400]​ El 18 de julio, el ataque de un dron israelí mató a un miliciano de Hezbolá y a un comandante de al-Jamaa al-Islamiya, un grupo paramilitar aliado de Hamás y de Hezbolá. Por su parte, Israel confirmó la muerte de un soldado que había resultado herido por un ataque de Hezbolá el 30 de junio.[404]

Irak y Siria

Octubre

El 10 de octubre se informó de bombardeos de artillería contra el norte de Israel por parte de militantes con base en Siria.[596]​ El 12 de octubre, la televisión estatal siria informó de que Israel había lanzado ataques contra los aeropuertos internacionales de Damasco y Alepo. Rusia definió los ataques como una violación del derecho internacional.[597]

El 19 de octubre, un número desconocido de drones y cohetes alcanzaron la base aérea de Ain al-Asad, que alberga a fuerzas estadounidenses al oeste de Irak, y se escucharon múltiples explosiones dentro de la base.[598]​ El 22 de octubre, Israel bombardeó nuevamente los aeropuertos internacionales de Damasco y Alepo, dejando a ambos fuera de servicio y matando al menos a un civil.[599]

El portavoz del Pentágono, el general Patrick Ryder, informó de que al menos veinticuatro militares estadounidenses habían resultado heridos de diversa consideración (la mayoría leves) durante una serie de ataque aéreos contra bases estadounidense en Irak y Siria el 18 de octubre: veinte militares «sufrieron heridas leves» por el ataque de al menos dos drones kamikazes lanzados contra la base estadounidense de Al-Tanf, al sur de Siria, y otros cuatro militares resultaron heridos en dos ataques separados con drones en la base aérea de Al-Asad en Irak.[600]​ Además, Ryder confirmó que las tropas estadounidenses habían sido atacadas diez veces en Irak y tres en Siria entre el 17 y el 24 de octubre.[601]

El 27 de octubre, las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos lanzaron dos ataques en el este de Siria contra instalaciones «vinculadas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI)». Los ataques fueron llevados a cabo por dos F-16 y tuvieron lugar alrededor de las 4:30 a. m. cerca de Abu Kamal, una ciudad siria en la frontera con Irak. Según altos funcionarios estadounidenses, los ataques alcanzaron una instalación de almacenamiento de armas y otra de municiones.[602]

Noviembre

El 3 de noviembre, el Frente Islámico de la Resistencia Iraquí reivindicó un ataque con misiles contra la ciudad israelí de Eilat. Según dijo el grupo armado, el ataque fue «en respuesta a las masacres israelíes contra nuestro pueblo en Gaza».[603]

El 5 de noviembre, el grupo proiraní Resistencia Islámica en Irak, manifestó que había atacado con cuatro granadas de mortero la base Aérea Al Asad, al oeste de Irak. Según el grupo, el 5 de noviembre por la noche lanzaron «cuatro granadas de mortero que alcanzaron su objetivo» y que, posteriormente, «los combatientes se retiraron de forma segura». Este ataque tuvo lugar durante la visita sorpresa de Antony Blinken a Bagdad, desde donde calificó estos ataques como «totalmente inaceptables».[604]

El miércoles, 8 de noviembre, dos aviones de combate F-15 estadounidenses llevaron a cabo un ataque contra un almacén de armas vinculado a Irán en el este de Siria. Según el secretario de Defensa, Lloyd Austin, este ataque era una respuesta a los ataques previos contra bases estadounidenses en Siria e Irak. Según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, en el ataque murieron nueve personas.[605]

El 16 de noviembre, Siria acusó a Israel de lanzar un nuevo ataque con misiles contra las afueras de Damasco. Según la agencia oficial de noticias SANA, las defensas antiaéreas sirias derribaron la mayoría de los proyectiles, si bien algunos alcanzaron sus objetivos provocaron daños materiales. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos confirmó el ataque israelí y aseguró que los ataques se habían centrado contra posiciones y cuarteles de Hezbolá. Este fue el vigésimo primer ataque llevado a cabo por Israel contra Siria desde que comenzó la guerra.[606]

Diciembre

El lunes 4 de diciembre, un funcionario del Pentágono informó que las fuerzas estadounidenses y de la coalición internacional habían sido atacadas al menos 76 veces en Irak y Siria desde el inicio de las hostilidades. Los incidentes, consistieron en ataques con drones y misiles balísticos de corto alcance; 36 ataques tuvieron lugar en Irak y otros 40 en Siria. Por su parte la resistencia en Irak afirmó que se mantendrían firmes en su lucha contra sus enemigos y prometieron intensificar los ataques contra las fuerzas estadounidenses, hasta que fuesen «expulsadas, humilladas y derrotadas».[607]

El viernes 8 de diciembre, la embajada de Estados Unidos en Irak, situada en la Zona Verde de Bagdad, sufrió un ataque con cohetes sin daños relevantes. Según fuentes de los servicios de seguridad, entre ocho y diez proyectiles alcanzaron las inmediaciones de la legación diplomática estadounidense. El portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Matthew Miller, condenó «enérgicamente» el ataque y pidió a las autoridades locales que investigasen el incidente y llevasen a los responsables ante la justicia.[608]​ Ese mismo día, un ataque israelí mató a cuatro personas que viajaban en un vehículo en la localidad siria de Madinat al-Baath, en la provincia fronteriza de Quneitra.[609]

El domingo 10 de diciembre, el ejército israelí bombardeó algunos lugares de los alrededores de Damasco, hiriendo a al menos ocho personas.[610]​ El 20 de diciembre, cuatro cohetes lanzados desde Siria cayeron en los Altos del Golán ocupados por Israel.[611]​ El 24 de diciembre, un general de alto rango de la Guardia Revolucionaria Islámica, Sayyed Reza Mousavi, murió en un ataque aéreo israelí en Damasco.[612]​ El 25 de diciembre, un ataque con dron hirió a tres soldados estadounidenses en Irak, dejando a uno de ellos en estado crítico. Estados Unidos respondió bombardeando tres ubicaciones de Kataeb Hezbolá en la zona, matando a un miliciano e hiriendo a 24 personas más.[613]​ El 28 de diciembre, Israel atacó la zona alrededor de la capital siria, Damasco, y dos días después, las autoridades sirias denunciaron un ataque israelí contra el aeropuerto de la ciudad de Alepo. Israel justificó los ataques por dos misiles caídos en los Altos del Golán días antes.[614][615]​ El 31 de diciembre, el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos informó de que los bombardeos israelíes habían matado hasta entonces a veintitrés milicianos sirios.[616]

Enero

El 4 de enero, un avión no tripulado estadounidense disparó al menos dos cohetes en el este de Bagdad contra un vehículo que se encontraba en una instalación utilizada por el grupo miliciano iraquí al-Nujaba'a. En el ataque murieron cuatro personas, incluido un comandante de la milicia y uno de sus asistentes. El portavoz militar del primer ministro iraquí condenó el ataque: «Las fuerzas armadas iraquíes responsabilizan a las fuerzas de la coalición internacional de este ataque injustificado contra una entidad de seguridad iraquí». Además calificó el ataque de «escalada y agresión peligrosas».[617]​ Al día siguiente, el primer ministro iraquí anunció su intención de poner fin a la misión de la coalición internacional «una vez que cesen las justificaciones de su existencia». Según Al Sudani, el Gobierno está «en proceso de fijar una fecha para iniciar el diálogo a través de un comité bilateral constituido para identificar medidas que pongan fin a esta presencia, un compromiso del que el Gobierno no dará marcha atrás».[618]

El 8 de enero, un bombardeo israelí mató a un miembro de Hamás en la localidad siria de Beit Jinn.[465]​ El 16 de enero, Irán bombardeó una supuesta base del Mosad en la ciudad iraquí de Erbil. El primer ministro kurdo negó que se tratase de una base israelí y acusó a Irán de matar a civiles. Según las autoridades kurdas en el ataque habrían muerto cuatro civiles y otros seis habrían resultado heridos. Además, dos iraníes fueron detenidos por estar involucrados en espionaje para la Guardia Revolucionaria.[619]​ La Guardia Revolucionaria de Irán también afirmó haber lanzado un ataque contra objetivos del Estado Islámico en Siria, en la provincia noroccidental de Idlib, último bastión opositor en el país fuera de control del gobierno sirio.[471]​ También el 16 de enero, las fuerzas estadounidense evacuaron la base de Hemo al oeste de la ciudad de Qamishli, en la gobernación de Hasakah en Siria, días después de que fuera objeto de un ataque por facciones de la resistencia islámica en Irak. En el momento de la evacuación había unos 350 militares estadounidenses.[620]

El 19 de enero, la resistencia islámica en Irak derribó un dron MQ-9 Reaper estadounidense cerca de la base aérea de Balad, al norte de Bagdad. Las fuerzas de seguridad iraquíes recuperaron el aparato y afirmaron que no se habían reportado heridos.[621]​ El 20 de enero, un ataque israelí en Damasco mató doce personas, incluidos cinco miembros de la Guardia Revolucionaria iraní.[564]​ Ese mismo día, un ataque con múltiples misiles balísticos y cohetes contra la base estadounidense de Ain al-Asad, en Irak, dejó varios heridos leves entre el personal estadounidense y un miembro de las fuerzas de seguridad iraquíes herido de gravedad.[219]​ Estados Unidos respondió el 24 de enero con múltiples ataques contra milicias proiraníes en Irak.[222]

El 28 de enero de 2024, un ataque aéreo realizado con varios drones contra la base estadounidenseTorre 22, situada en la frontera entre Jordania y Siria, provocó la muerte de tres soldados estadounidenses y heridas de diversa consideración a otros 34.[622]​ Al día siguiente, los medios sirios informaban de un ataque israelí en la periferia de Damasco que había dejado dos ciudadanos sirios muertos.[230]​ El martes 30 de enero, una de las milicias más poderosas de Irak, Kataeb Hezbolá, anunció que suspendería sus ataques contra «las fuerzas de ocupación» estadounidenses en la región, después de reivindicar el ataque con drones del 28 de enero contra la base estadounidense de Torre 22, «para evitar avergonzar al Gobierno iraquí».[623]

Febrero

Bombarderos estadounidenses B-1B despegando antes de los ataques contra Irak y Siria

Alrededor de la medianoche del 2 al 3 de febrero, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos llevó a cabo una serie de ataques aéreos contra supuestos miembros de la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) y grupos de milicias afiliados en Irak y Siria. En la operación participaron dos bombarderos B-1B desplegados desde la Base de la Fuerza Aérea Dyess, en Texas. Las instalaciones objetivo incluían centros de operaciones de mando y control, centros de inteligencia, cohetes, misiles, almacenamiento de vehículos aéreos no tripulados, así como instalaciones logísticas y de cadena de suministro de municiones pertenecientes a grupos de milicias. Los funcionarios estadounidenses informaron que los ataques alcanzaron 85 objetivos en siete instalaciones, tres en Irak y cuatro en Siria, utilizando 125 misiles guiados de precisión.[624]

El 4 de febrero, siete combatientes de las Fuerzas Democráticas Sirias murieron y otros dieciocho resultaron heridos en «un ataque con drones después de medianoche» en el yacimiento petrolífero de Al-Omar, la mayor base de la coalición liderada por Estados Unidos, situada en la provincia oriental siria de Deir ez Zor, según afirmó el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos. La Resistencia Islámica en Irak reivindicó el ataque «contra la base de ocupación estadounidense en el campo petrolífero de Al-Omar». Se trató del primer ataque contra bases estadounidenses después de los ataques estadounidenses del 3 de febrero.[625]

Un consejero de la Guardia Revolucionaria iraní murió tras un ataque israelí al sur de Damasco el 2 de febrero.[626]​ El 6 de febrero, un ataque israelí en la provincia siria de Homs dejó al menos nueve muertos y trece heridos.[242]​ El 8 de febrero, el ataque de un dron estadounidense mató a tres miembros de la milicia Kataeb Hezbolá, incluido un alto cargo de la misma, mientras se trasladaban en coche por Bagdad.[244]​ El 11 de febrero, tres personas murieron cerca de Damasco por un bombardeo israelí.[251]​ Un ataque israelí contra un bloque de apartamentos en Damasco mató a dos personas el 21 de febrero.[627]

Marzo

Un nuevo ataque israelí en Siria mató el 1 de marzo a un miembro de la Guardia Revolucionaria de Irán y a dos miembros de Hezbolá cerca de Baniás.[628]​ El 19 de marzo, el ministerio de defensa sirio confirmó varios ataques israelíes con misiles contra objetivos de Hezbolá a las afueras de Damasco.[292]​ Más de quince personas murieron el 26 de marzo en el este de Siria como consecuencia de una serie de ataques israelíes que tenían como objetivo a miembros de la Guardia Revolucionaria iraní.[629]​ Otro ataque israelí, en este caso en la región de Alepo, mató a 36 soldados sirios y 6 miembros de Hezbolá el 28 de marzo.[630]

El día 31, seis misiles israelíes impactaron sobre un centro de investigación en Damasco causando un incendio.[20]

Abril

El 1 de abril un misil israelí destruyó el edificio anexo del consulado adyacente a la embajada iraní en Damasco, matando a dieciséis personas, incluido un alto comandante de la Fuerza Quds de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), el general de brigada Mohammad Reza Zahedi y otros siete oficiales. Ante dicho ataque Irán amenazó con «una dura respuesta».[315]​ Ese mismo día, de madrugada, un dron lanzado por la milicia iraquí Resistencia Islámica en Irak alcanzó una base naval en la ciudad israelí de Eilat, al sur del país, poco después de que sonasen las alarmas antiaéreas. La explosión provocó daños materiales pero no víctimas.[631]​ El domingo 7 de abril, Hezbolá lanzó una andanada de unos cuarenta cohetes Katiusha contra dos bases militares israelíes en los Altos del Golan.[632]​ El 16 de abril, un informe de un grupo de expertos de la ONU señaló que Israel había violado el derecho internacional en su ataque contra la embajada iraní en Damasco.[324]

El viernes 19 de abril, aviones «desconocidos» atacaron la base de Kalsu, situada a las afueras de la ciudad de Babel, a unos 80 kilómetros al sur de la capital iraquí. Se trata de una instalación que alberga tanto cuarteles del ejército y de la policía iraquíes como de las Fuerzas de Movilización Popular. En el ataque murieron al menos dos personas y otras tres resultaron heridas.[633]​ El 21 de abril, la milicia Resistencia Islámica en Irak lanzó un ataque desde Irak contra una base estadounidense en Siria, se trata del primer ataque de este tipo desde febrero y que habría desencadenado un bombardeo estadounidense contra los puntos de lanzamiento.[634]

Junio

Un oficial del ejército sirio murió el 19 de junio en un ataque israelí con drones contra dos posiciones militares sirias en las provincias de Quneitra y Daraa.[378]​ El 27 de junio, dos personas murieron por un ataque israelí en el interior de Siria.[384]

Julio

El 9 de julio, un ataque israelí mató a dos personas que viajaban en un vehículo de Hezbolá por la frontera sirio-libanesa.[635]

Yemen y el mar Rojo

Ataques hutíes contra buques mercantes en el estrecho de Bab-el-Mandeb

Octubre

El 19 de octubre, el Departamento de Defensa de Estados Unidos anunció que el destructor USS Carney había derribado tres misiles de crucero y ocho drones que se dirigían hacia el norte sobre el Mar Rojo. Según su análisis, los misiles habían sido lanzados por los hutíes en Yemen y especuló que su objetivo podría ser Israel.[636]​ Ese mismo día, los rebeldes hutíes afirmaron que habían lanzado una «gran cantidad» de misiles balísticos y drones hacia Israel y advirtieron que los ataques continuarían en el futuro. Anteriormente, Israel había informado de la destrucción de un «objetivo aéreo» no identificado sobre el mar Rojo y de que «no hubo ninguna amenaza o riesgo para los civiles».[637]

Noviembre

El miércoles, 8 de noviembre, los rebeldes hutíes afirmaron en un comunicado que habían derribado un dron estadounidense: «nuestras defensas aéreas pudieron derribar un MQ-9 estadounidense mientras llevaba a cabo actividades hostiles de vigilancia y espionaje en aguas territoriales yemeníes como parte del apoyo militar estadounidense» a Israel.[605]

Video externo
Vídeo donde se muestra la captura del carguero Galaxy Leader por los Hutíes
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El 19 de noviembre, los hutíes asaltaron el buque Galaxy Leader en aguas del mar Rojo, que según la cadena de televisión emiratí Al Arabiya se trataría de un buque israelí. La televisión libanesa Al Mayadín informó, citando fuentes de los hutíes, de que había 52 tripulantes a bordo y que el buque era israelí.[638]​ Posteriormente, la empresa japonesa Nippon Yusen, con sede en Tokio, informó que el buque era un portavehículos fletado por ella, propiedad de una unidad de Ray Shipping Group, del empresario israelí Rami Ungar, y que contaba con una tripulación de 25 personas. Un portavoz de los hutíes declaró el 20 de noviembre que seguirían atacando barcos israelíes hasta que finalizase el conflicto en Gaza.[639]​ Los hutíes advirtieron «a todos los barcos que pertenecen al enemigo israelí o que trabajan con él» que eran «un objetivo legítimo».[640]

El 24 de noviembre, un carguero propiedad del multimillonario israelí Idan Ofer fue atacado con un dron en el océano Índico. El ataque, presuntamente realizado con un dron Shahed-136 de fabricación iraní, no causó heridos entre la tripulación, aunque sí daños en el barco.[641]

El 26 de noviembre, un petrolero gestionado por la empresa Zodiac Maritime, que es parte del grupo Zodiac del multimillonario israelí Eyal Ofer, fue asaltado en el golfo de Adén, frente a las costas de Yemen. El buque, que contaba con una tripulación de veintidós personas, llevaba un cargamento completo de ácido fosfórico. Ningún grupo se atribuyó la responsabilidad del ataque.[642]​ Al día siguiente, el ejército de Estados Unidos aseguró que había capturado a los atacantes del petrolero y liberado el buque, tras lo que afirmó que sus embarcaciones habían sido objetivo de dos misiles disparados desde zonas controladas por los hutíes.[643]

Diciembre

El 3 de diciembre, un barco propiedad del empresario israelí Danny Unger fue atacado con misiles en el Mar Rojo. Los misiles provenían de una zona de Yemen controlada por los hutíes, y el ataque fue reivindicado por un portavoz de estos poco después. Un segundo barco fue atacado con un dron, mientras que un barco de guerra estadounidense, el USS Carney, también fue blanco de los ataques hutíes, aunque no sufrió daños después de haber abatido tres drones.[644]

El 9 de diciembre, los hutíes advirtieron que atacarían cualquier buque que se dirija a Israel, independientemente de la bandera que llevase, y avisaron a todas las compañías navieras internacionales que no tratasen con empresas israelíes. El portavoz del grupo yemení dijo en un comunicado: «si Gaza no recibe los alimentos y medicinas que necesita, todos los barcos en el mar Rojo con destino a puertos israelíes, independientemente de su nacionalidad, se convertirán en un objetivo para nuestras fuerzas armadas».[645]​ Esa noche, una fragata francesa en el Mar Rojo interceptó dos drones lanzados desde territorio hutí.[646]

El 12 de diciembre, un misil lanzado por los hutíes impactó en un petrolero comercial noruego que se dirigía a Israel. Al día siguiente, los hutíes lanzaron otros dos misiles contra un petrolero con bandera de las Islas Marshall y un ataque con drones contra un barco de guerra estadounidense. Un nuevo ataque hutí tuvo lugar el 15 de diciembre, en este caso contra dos barcos cerca del estrecho de Bab el-Mandeb. Uno de los barcos ardió, mientras que el otro, de bandera liberiana, no reportó heridos.[647]​ Como consecuencia de los ataques hutíes, varias de las navieras más importantes del mundo, como la danesa Maersk y la alemana Hapag-Lloyd, anunciaron el 15 de diciembre que suspendían todas sus rutas por el mar Rojo. Al día siguiente, la lista de empresas que desviaron sus rutas del mar Rojo creció con la petrolera británica BP, las navieras chinas COSCO y OOCL y la taiwanesa Evergreen Marine, así como las europeas MSC y CMA CGM.[648]

El 18 de diciembre, los hutíes lanzaron un nuevo ataque hacia un carguero con destino a Israel. La presión ejercida por los hutíes en el estrecho de Bab el-Mandeb hizo que un numeroso grupo de empresas navieras que controlaban cerca de la mitad del tráfico marítimo internacional decidieran redirigir sus rutas a través del Cabo de Buena Esperanza, en Sudáfrica, encareciendo el precio de los productos.[448]​ El director del puerto de Eilat, el único puerto israelí de mercancías en el mar Rojo, declaró que el tráfico marítimo se había visto reducido en un 85% desde el inicio de los ataques hutíes.[649]

Como respuesta a los ataques contra embarcaciones dirigidas hacia Israel, Estados Unidos anunció la creación de una fuerza multinacional para defender el tráfico marítimo en el Mar Rojo.[650]

El 23 de diciembre, un nuevo ataque tuvo lugar contra un barco con lazos con Israel en la costa de India. El ataque, realizado con un dron, causó daños en la embarcación, aunque no hubo víctimas. Al día siguiente, un barco de guerra estadounidense, el USS Laboon, fue atacado por cuatro UAV lanzados desde Yemen.[651]​ El 26 de diciembre, la naviera Maersk, la más importante del mundo, anunció que retomaría los viajes a través del Mar Rojo tras el anuncio de la llegada a la zona de una fuerza naval liderada por Estados Unidos.[652]​ Sin embargo, los ataques contra el tráfico marítimo continuaron. Estados Unidos dijo que su flota había interceptado doce drones, tres misiles antibuque y dos misiles de crucero en apenas 10 horas.[653]​ La naviera italiana MSC anunció que uno de sus barcos había sido atacado con misiles en ruta desde Arabia Saudí a Pakistán.[654]

El 29 de diciembre, un buque de guerra estadounidense interceptó un dron y un misil balístico lanzados contra él por los hutíes.[655]​ El 31 de diciembre, la marina estadounidense hundió tres embarcaciones rápidas hutíes que iban a abordar el buque portacontenedores Maersk Hangzhou y mató a diez de sus milicianos. El ataque llevó a la naviera Maersk a anunciar que detendría toda la actividad de sus buques en el Mar Rojo durante 48 horas.[656]

Enero

El 1 de enero de 2024, el destructor iraní Alborz entró en el mar Rojo a través del estrecho de Bab el-Mandeb en lo que el Ejército de la República Islámica denominó una maniobra rutinaria de protección. El despliegue del destructor tuvo lugar tras un encuentro entre el presidente del Consejo de Seguridad de Irán, el vicealmirante Alí Ajbar Ahmadian, con el portavoz hutí Mohamed Abdel Salam para «estudiar temas de interés común y de seguridad».[657]

El 2 de enero, la naviera Maersk anunció que sus barcos evitarían el mar Rojo y el Golfo de Adén después de los ataques del 30 de diciembre.[658]​ El 5 de enero, la crisis del comercio ocasionada por los ataques hutíes en el mar Rojo había provocado que dieciocho navieras redirigiesen sus rutas por Sudáfrica, lo que a su vez supuso que casi se triplicase el precio de los fletes y que el tráfico marítimo por el Canal de Suez se redujese en un 25 %.[659]​ Ese mismo día, la marina india rescató a la tripulación del MV Lila Norfolk después de que un grupo de hombres armados lo abordaran en el Mar arábigo.[660]​ El 9 de enero, barcos de guerra estadounidenses y británicos repelieron un complejo ataque hutí que implicó el lanzamiento contra ellos de dieciocho drones y tres misiles de crucero.[661]

Un misil Tomahawk lanzado desde un destructor estadounidense el 12 de enero de 2024

La madrugada del viernes 12 de enero, Estados Unidos y el Reino Unido, con el apoyo «no operativo» de Australia, Baréin, Canadá y Países Bajos, lanzaron una serie de ataques aéreos y navales contra varios objetivos vinculados a los rebeldes hutíes en seis provincias de Yemen. Entre los objetivos bombardeados se encontraban emplazamientos de drones, misiles balísticos y de crucero y radares costeros y de vigilancia aérea en las provincias de Al Hudeidah, Saada, Dhamar, Taiz y Hajjah, todas ellas en el oeste del país. Según declararon los hutíes, fueron 73 ataques que causaron al menos cinco muertos y seis heridos.[662]​ En respuesta, los rebeldes hutíes lanzaron una serie de misiles de crucero y balísticos contra buques de guerra de Estados Unidos y del Reino Unido situados en el mar Rojo. Además el portavoz del movimiento hutí, Yahya Sarea, calificó los bombardeos de «bárbaros y terroristas» y aseguró que se trataba de «una agresión ilegal e injustificada que viola todas las leyes internacionales» y que «demuestra que son ellos los que gestionan la agresión contra Gaza»,[663]​ tras lo que añadió que a partir de ese momento «todos los intereses» de Estados Unidos y Reino Unido «se han convertido en objetivos legítimos».[664]​ Al día siguiente, el destructor estadounidense USS Carney lanzó un nuevo ataque contra un radar hutí utilizando misiles Tomahawk. Según Nasreddin Amer, subsecretario de información de los hutíes, este nuevo ataque nocturno no causó daños ni víctimas.[665]

El 15 de enero, un misil lanzado «desde zonas de Yemen que están controladas por la insurgencia» alcanzó un buque estadounidense mientras navegaba por el golfo de Adén a unas 95 millas náuticas al sureste de la ciudad homónima. El buque no sufrió daños de gravedad ni heridos y continuó su viaje.[666]​ Al día siguiente, Estados Unidos llevó a cabo nuevos ataques aéreos contra Yemen cuyo objetivo eran cuatro misiles antibuques que supuestamente los hutíes estaban preparando para atacar a barcos en la región.[667]​ El 16 de enero de 2024, Estados Unidos anunció que había capturado un buque con armas convencionales iraníes destinadas a los hutíes.[471]​ Ese mismo día, el gobierno griego confirmó que un misil lanzado por los hutíes había impactado en el carguero MT Zografia, con destino a Israel.[668]​ Al día siguiente, un buque con bandera de las Islas Marshall fue alcanzado por un dron cuando navegaba por el golfo de Adén a 66 millas al sureste de Adén. Según informó el portavoz de los hutíes, Yahya Sari, sus fuerzas habían llevado a cabo un ataque «preciso y directo» con varios misiles contra el granelero 'Genco Picardy'.[669]

El jueves 18 de enero, Estados Unidos llevó a cabo un nuevo ataque (el cuarto desde el inicio de la crisis) contra catorce instalaciones de lanzamiento de misiles en territorio yemení que estaban listos para ser disparados.[670]​ Por su parte, los hutíes garantizaron que no atacarían barcos mercantes de China o de Rusia durante sus operaciones en el mar Rojo ya que el objetivo principal de sus ataques era el de «incrementar el coste de la guerra para Israel», para que detuviese así «la carnicería que está perpetrando en la Franja de Gaza».[671]​ El 21 de enero, Yad Sarah, una de las principales ONGs israelíes dedicadas al ámbito de la sanidad, declaró: «los ataques de los rebeldes hutíes en el Mar Rojo suponen un retraso vital de suministros críticos para el número de víctimas sin precedentes de la guerra en Israel».[672]​ El 22 de enero, Estados Unidos informó de sus primeras dos bajas en la operación; en concreto, se trató de dos Navy Seals que murieron durante la captura de un barco que transportaba armas destinadas a los hutíes.[673]

El 24 de enero, los huties lanzaron tres misiles antibuque contra dos barcos de bandera estadounidense, el 'Maersk Detroit' y el 'Maersk Chesapeake', que estaban siendo escoltados por la Marina de Estados Unidos mientras navegaban en dirección norte en la zona de Bab el-Mandeb. Uno de los misiles explotó a unos cien metros del lado de estribor del Maersk Detroit y los otros dos fueron derribados por el USS Gravely. Los dos barcos se vieron obligados a retirarse y regresar al Golfo de Adén.[674]

El 26 de enero, la Agencia de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido informó de que el petrolero británico Marlin Luanda se encontraba en llamas al sudeste de Adén como resultado del impacto de un misil lanzado por los hutíes. Los insurgentes yemeníes aseguraron que el barco viajaba a Israel con combustible para aviones de combate.[675]​ En un segundo incidente, un buque mercante fue también atacado por un misil y se declaró un incendio a bordo.[227]​ Ese mismo día, los hutíes lanzaron un misil antibuque contra el USS Carney, que lo derribó antes del impacto.[676]

Febrero

El 4 de febrero, Estados Unidos y Reino Unido lanzaron una nueva oleada de ataques contra treinta y seis posiciones de los hutíes en Yemen.[237]​ Tres días después, el 7 de febrero, los hutíes lanzaron seis misiles antibuque contra barcos del Mar Rojo y el golfo de Adén.[677]

El martes 6 de febrero, el portavoz militar de los hutíes, Yahya Sarea, informó de que habían atacado dos buques y reiteró la amenaza de llevar a cabo más operaciones de «autodefensa» contra objetivos «hostiles» estadounidenses y británicos. Los barcos atacados fueron el Morning Tide, un carguero de propiedad británica con bandera de Barbados, y el Star Nasia, un barco estadounidense con bandera de las Islas Marshall. Los daños en los barcos habrían sido leves y no se reportaron heridos.[678]

El 12 de febrero, los hutíes atacaron el barco Star Iris, que identificaron como estadounidense, con «varios misiles navales adecuados» en ataques «precisos y directos». La United Kingdom Maritime Trade Operations (UKMTO) confirmó que un barco fue atacado por dos misiles a unas 40 millas náuticas al sur de al-Makha en Yemen.[679]

Vista del buque británico MV Rubymar dejando una estela de combustible después de ser alcanzado por un ataque aéreo de los huties

El 19 de febrero, el portavoz militar hutí, Yahya Sarea, informó de que el carguero británico Rubymar había sufrido «daños catastróficos y se detuvo por completo» después de ser objetivo de un ataque de los hutíes. «Como resultado de los grandes daños que sufrió el barco, ahora corre el riesgo de hundirse en el Golfo de Adén. Durante la operación, nos aseguramos de que la tripulación del barco saliera sana y salva». El United Kingdom Maritime Trade Operations (UKMTO) confirmó el ataque y explicó que tuvo lugar a unas 35 millas náuticas (65 kilómetros) al sur de al-Makha en Yemen. El gobierno británico dijo que el Rubymar estaba haciendo agua, que había sido abandonado y que la tripulación había sido llevada a un lugar seguro.[680]​ Sarea añadió que las defensas aéreas en la gobernación de Al Hudayda habían derribado un dron estadounidense MQ-9 Reaper «mientras llevaba a cabo misiones hostiles contra nuestro país en nombre de Israel».[681]

El 22 de febrero, un ataque hutí con dos misiles contra un barco al sureste de Adén provocó un incendio a bordo. Ese mismo día, los hutíes también lanzaron un cohete contra la ciudad israelí de Eilat que fue interceptado en el camino.[576]​ Por su parte, el Rubymar, que había sido alcanzado a comienzos de la semana, se encontraba semihundido y había comenzado a verter gran cantidad de petróleo al mar.[682]

Marzo

El sábado 2 de marzo, el buque británico Rubymar se hundió después de días de hacer agua. Se trataba del primer barco completamente destruido por los rebeldes hutíes desde que comenzaron su campaña de ataques contra la navegación en el mar Rojo.[683]​ El 5 de marzo, los hutíes dañaron el buque contenedor M/V MSC SKY II con un misil antibuque; no se informó de heridos y el buque pudo seguir hacia su destino.[684]​ Ese mismo día, los hutíes atacaron dos buques de guerra estadounidenses en el mar Rojo «con varios misiles navales y aviones no tripulados».[685]​ El 7 de marzo, un ataque hutí contra el granelero MV True Confindence mató a tres miembros de su tripulación e hirió de gravedad a otros dos, convirtiéndose en el primer ataque mortal de los hutíes desde el inicio del conflicto.[279]

El 19 de marzo, los rebeldes hutíes atacaron con misiles varios objetivos en la ciudad de Eilat, situada en el sur de Israel, así como contra el buque estadounidense Mado que navegaba en el mar Rojo. Según el portavoz de los hutíes, Yahya Sarea, estos ataques responden a la «opresión del pueblo palestino y a la agresión británico-estadounidense» contra Yemen.[686]

Abril

El 24 de abril, los rebeldes hutíes reclamaron una serie de ataques contra varios objetivos: el barco estadounidense 'Maersk Yorktown, que según afirmaron resultó alcanzado, contra un destructor de la Armada de Estados Unidos y contra el buque israelí 'MSC VERACRUZ' que navegaba por el océano Índico.[687]​ El 27 de abril, un nuevo ataque de los hutíes impactó en el Andromeda Star, con bandera panameña y registrado en las Seychelles.[332]​ El 30 de abril los hutíes atacaron con vehículos aéreos no tripulados (VANT) el buque portacontenedores MSC Orion en el Océano Índico. El barco es propiedad de Zodiac Maritime del multimillonario israelí Eyal Ofer.[688]

Mayo

La madrugada del 30 de mayo, Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y del Reino Unido llevaron a cabo una serie de ataques aéreos contra trece objetivos situados en la capital yemení, Saná, y las provincias de Hodeida y Taiz, incluidos objetivos civiles como un edificio de una emisora de radio y un edificio de la guardia costera. En los ataques murieron dieciséis personas (incluidos civiles) y otras treinta y cinco resultaron heridas.[689]

Junio

Un ataque hutí con lanchas explosivas teledirigidas contra el Tutor, un barco de propiedad griega que llevaba un cargamento de carbón provocó un grave incendio a bordo y la evacuación de toda su tripulación, por lo que el carguero quedó abandonado y a la deriva en el mar Rojo, a unas 76 millas al suroeste del puerto yemení de al Hudayda.[370]​ El Tutor se hundió el 19 de junio, convirtiéndose en el segundo barco hundido por los ataques hutíes después del MV Rubymar. Uno de sus tripulantes, de origen filipino, fue dado por desaparecido.[378]​ Un nuevo ataque, en este caso el 23 de junio, produjo serias averías en un barco al sudeste de Nishtun, en Yemen, y le causó una vía de agua que no pudo ser contenida. La tripulación se vio obligada a abandonar el barco.[380]​ Los ataques de la coalición internacional contra los hutíes aumentaron notablemente en junio con respecto al mes anterior, pasando de 15 ataques registrados en mayo a 26 en junio, mes en el que causaron dos muertos y nueve heridos. Por su parte, los hutíes lanzaron 37 ataques en junio, de los que seis impactaron con éxito en sus objetivos.[394]

Julio

El 11 de julio, los hutíes lanzaron un misil antibuque de fabricación iraní contra un petrolero de bandera noruega llamado Strinda, que inmediatamente comenzó a arder.[398]​ El 19 de julio el ataque de un dron lanzado por los rebeldes hutíes de Yemen contra la ciudad israelí de Tel Aviv causó la muerte de una persona y heridas a otras siete. El drón no llegó a activar ninguna alerta aérea. El portavoz de los hutíes, Yahya Sarea, afirmó en su canal de Telegram que habían ejecutado una «operación de calidad» contra Tel Aviv.[405]​ Un día después aviones israelíes F-15 bombardearon el puerto yemení de Hodeida. Un portavoz de los hutíes informó que aviones israelíes habían bombardeado depósitos de petróleo, así como la central eléctrica, y que había muertos y heridos, aunque sin precisar cifras. «Una brutal agresión israelí contra Yemen tuvo como blanco instalaciones civiles, depósitos de petróleo y la central eléctrica en Hodeida».[690]

Otras zonas en conflicto

Octubre

El 8 de octubre, un policía egipcio atacó a turistas israelíes y a sus guías egipcios en Alejandría (Egipto), matando a dos israelíes y a un egipcio, e hiriendo a un tercer israelí. El atacante fue detenido por la policía egipcia.[691]

Egipto cerró su frontera con Gaza a los refugiados debido a los ataques aéreos israelíes, aunque aseguró que permitiría que la ayuda humanitaria se entregara a través del paso de Rafah.[692]​ El 13 de octubre, un diplomático israelí en Pekín (China) fue apuñalado por un atacante desconocido. El diplomático fue trasladado a un hospital para recibir tratamiento y se encontraba en condición estable.[693]​ Al día siguiente, un profesor murió, y otro profesor y un guardia de seguridad resultaron gravemente heridos en un ataque con un cuchillo en una escuela secundaria de Arrás (Francia). El atacante, un antiguo estudiante de origen checheno al que se escuchó gritar «Al·lahu-àkbar» durante el ataque, fue arrestado por la policía. El ministro del Interior, Gérald Darmanin, confirmó que el ataque estaba relacionado con la ofensiva militar israelí.[694]

En una entrevista con el Canal 12, el ministro israelí sin cartera Gideon Sa'ar dijo que Gaza «debe ser más pequeña al final de la guerra» y que «debe haber un área clasificada como zona de seguridad donde quien entre sea interceptado», tras lo que añadió: «Debemos dejar claro el final de nuestra campaña a todos los que nos rodean. Quien inicie una guerra contra Israel debe perder territorio».[695]​ También el 14 de octubre, Egipto rechazó permitir la entrada a su país de los extranjeros residentes en la Franja de Gaza por el paso fronterizo de Rafah si no se permitía el ingreso de ayuda humanitaria a territorio gazatí, que estaba al borde de una catástrofe humanitaria. Según la televisión egipcia Al Qahera News, Egipto habría rechazado la solicitud de varios países occidentales para permitir a sus nacionales la entrada en el país después de que no se llegara a un acuerdo para que pudiese entrar ayuda humanitaria a Gaza.[696]

Los grupos de ataque de los portaaviones USS Dwight D. Eisenhower y USS Gerald R. Ford que Estados Unidos ha enviado al Mediterráneo Oriental en apoyo de Israel

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, anunció el despliegue de un segundo grupo de ataque, encabezado por el portaaviones USS Dwight D. Eisenhower, el crucero lanzamisiles USS Philippine Sea y los destructores USS Laboon, USS Mason y USS Gravely en el Mediterráneo oriental. «Este grupo de ataque» se uniría al liderado por el USS Gerald R. Ford, que había llegado a la costa de Israel la semana anterior.[697]

Un hombre transporta el cadáver de un niño palestino muerto durante los bombardeos del 17 de octubre

El 16 de octubre, a las afueras de Chicago (Estados Unidos), un hombre asesinó de 26 puñaladas a un niño estadounidense de seis años de ascendencia palestina e hirió de gravedad a su madre al grito de «¡vosotros, los musulmanes, tenéis que morir!». La policía confirmó que el ataque estaba relacionado con la ofensiva militar israelí[698]

En las manifestaciones por repulsa al bombardeo sobre el hospital Al-Ahli, donde hubo numerosos muertos y heridos, se atacaron las embajadas israelíes y estadounidenses del Líbano, Yemen, Jordania e Irak. También se registraron disturbios o pequeños incidentes en embajadas de ambos países en Estados Unidos y en varios países de Oriente Próximo y europeos, destacando los 63 heridos en Turquía. En Jerusalén Este y Cisjordania se declaró una huelga general en repulsa por la masacre.[699]​ La sinagoga de El Hamma (Túnez) sufrió graves daños durante los disturbios en favor de Palestina.[700]

El 21 de octubre, en la Nueva Capital Administrativa, al este de El Cairo (Egipto), se celebró una «Cumbre de la Paz para Gaza» a la que asistieron representantes de 34 países y organismos internacionales. La cumbre, de un solo día, terminó sin una declaración final conjunta, aunque la mayoría de los asistentes apoyaron la solución de los dos Estados para el conflicto entre Israel y Palestina. Según fuentes árabes, no hubo declaración final por el rechazo de los países europeos a responsabilizar a Israel de la muerte de civiles y a exigir un alto el fuego.[701]

Al día siguiente, Israel atacó «por error» un puesto militar egipcio en la frontera con Gaza hiriendo a nueve soldados egipcios. Según el portavoz del Ejército de Egipto, Gharib Abdelhafez, «durante los enfrentamientos en curso en la Franja de Gaza, una de las torres de vigilancia fronteriza egipcia fue alcanzada accidentalmente por fragmentos de un proyectil de un tanque israelí, lo que provocó heridas leves a algunos guardias fronterizos».[702]Karim Khan, fiscal de la Corte Penal Internacional, visitó el domingo 29 de octubre el paso de Rafah y anunció que el tribunal tenía varias «investigaciones abiertas» relacionadas con crímenes de guerra presuntamente cometidos tanto por Hamás en Israel, durante los ataques del 7 de octubre, como por el ejército israelí durante los bombardeos llevados a cabo sobre la Franja.[703]

El 31 de octubre, numerosas ambulancias egipcias cruzaron el paso fronterizo de Rafah con heridos graves palestinos para que recibiesen tratamiento en Egipto. Se trataba de la primera vez que Israel permitía el paso de ambulancias desde el territorio gazatí desde que comenzase su campaña de bombardeos el 7 de octubre. También estaba previsto que saliesen algunos palestinos con doble nacionalidad, incluidos dos españoles que trabajaban en dos ONG españolas.[704]

Noviembre

El 11 de noviembre, en Arabia Saudita, tuvo lugar una cumbre de emergencia celebrada, según los asistentes, ante el «silencio» y el «doble rasero» de los países occidentales a la hora de condenar la campaña de «castigo colectivo» de Israel contra Gaza. En la cumbre, los jefes de Estado de 57 países árabes y musulmanes pidieron el fin de la ofensiva sobre Gaza y que Israel rindiese cuentas por sus «crímenes masivos», y le exigieron también que aumentase la entrada de ayuda humanitaria al enclave. Asimismo, pidieron al fiscal general de la Corte Penal Internacional que «cumpla con la investigación de los crímenes de guerra y de lesa humanidad que comete» Israel no solo en Gaza, sino «en todo el territorio ocupado». También pidieron a los países occidentales que «dejen de exportar armas» a Israel. Además solicitaron investigar el uso de munición de fósforo blanco contra Gaza y el sur del Líbano y el arsenal nuclear de Israel.[705]

El presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier y el presidente israelí, Isaac Herzog, en noviembre de 2023

El 30 de noviembre, un ataque de Hamás contra civiles que se encontraban en una parada de autobús en Jerusalén Oeste dejó un saldo de cuatro israelíes muertos y seis heridos, además de los dos atacantes, abatidos por dos soldados fuera de servicio y un civil armado. Uno de los israelíes fallecidos fue el propio civil armado, que fue abatido por los soldados recién llegados a la escena del tiroteo. Su familia denunció que los soldados lo habían «ejecutado» después de que se hubiese arrodillado, arrojado su arma a un lado, alzado las manos e implorado que no le disparasen.[706]​ Israel anunció inmediatamente que realizaría numerosas detenciones entre los familiares de los atacantes y que demolería sus viviendas.[707]

Diciembre

El viernes 8 de diciembre, el Departamento de Estado de los Estados Unidos utilizó una declaración de emergencia de la Ley de Control de Exportaciones de Armas para permitir el envío inmediato de municiones de tanque valoradas en 106,5 millones de dólares a Israel. Los proyectiles eran parte de una venta más amplia para la cual la administración Biden estaba solicitando la aprobación del Congreso. El paquete más grande, valorado en más de 500 millones de dólares, incluía 45 000 proyectiles para los tanques Merkava israelíes.[708]​ A principios de diciembre de 2023, un informe del The Wall Street Journal afirmó que desde el inicio de la guerra, Estados Unidos había proporcionado a Israel 15.000 bombas y 57.000 proyectiles de artillería de 155 mm, en su mayoría transportados en aviones de carga militares C-17. Estados Unidos también ha enviado más de 5000 bombas aéreas no guiadas Mk82, más de 5400 bombas aéreas Mk84, alrededor de 1000 bombas de pequeño diámetro GBU-39 y casi 3000 Munición de Ataque Directo Conjunto (DAM). El periódico estadounidense también dijo que algunos de los ataques israelíes más sangrientos en la Franja de Gaza implicaron el uso de grandes bombas de fabricación estadounidense, como la que destruyó un complejo de apartamentos en el campo de refugiados de Jabalia y mató a más de cien personas.[709]

El 20 de diciembre, el primer ministro de Malasia, Anwar Ibrahim, anunció que su gobierno prohibiría la entrada de cualquier carguero con bandera de Israel en sus aguas territoriales o puertos. También retiró la autorización para atracar en cualquiera de sus puertos a la naviera israelí Zim, la décima más grande del mundo. Justificó estas medidas por «la violación de los principios humanitarios fundamentales y de la legalidad internacional en Gaza» por parte de Israel, a cuyo ejército responsabilizaba «de masacres y atrocidades contra civiles palestinos». Asimismo, los barcos con destino a Israel tendrían prohibido cargar mercancía en los puertos del país.[710]

El 23 de diciembre, un misil o dron alcanzó el petrolero MV Chem Pluto, afiliado a Israel, en el Océano Índico, frente a la costa de Guyarat. El ataque no hirió a ninguno de sus veinte tripulantes pero provocó un incendio que fue sofocado. El barco transportaba petróleo de Arabía Saudí a Mangalore (India).[711]​ El 26 de diciembre, una bomba explotó cerca de la embajada israelí en Nueva Delhi sin causar víctimas.[712]

El 29 de diciembre, Sudáfrica presentó un caso ante la Corte Internacional de Justicia, acusando a Israel de incumplir sus obligaciones bajo la Convención sobre el Genocidio de 1948 en su ataque contra el grupo palestino Hamás en Gaza. Sudáfrica alegaba que Israel estaba violando sus obligaciones bajo el tratado, redactado a raíz del Holocausto, que tipifica como delito intentar destruir a un pueblo en su totalidad o en parte. Además, Sudáfrica pidió a la CIJ que tomara medidas provisionales ordenando a Israel que detuviera su campaña militar en Gaza, de las que dijo que eran «necesarias en este caso para proteger contra daños mayores, graves e irreparables a los derechos del pueblo palestino».[57]

Enero

El 2 de enero, Turquía detuvo a treinta y tres personas sospechosas de espiar para Israel. Las autoridades todavía estaban buscando a otras trece personas de las que creían que tenían vínculos con el Mosad. Según las autoridades turcas los sospechosos fueron detenidos en redadas en Estambul y otras siete provincias por planear actividades que incluían «reconocimiento» y «perseguir, agredir y secuestrar» a ciudadanos extranjeros residentes en Turquía, especialmente a palestinos que residen en Turquía, así como a activistas israelíes opuestos al gobierno de Netanyahu.[713]​ Ese mismo día, Estados Unidos anunció la marcha del portaaviones USS Gerald R Ford del Mediterráneo, al que había llegado poco después del inicio de la guerra.[552]

El semanario alemán Der Spiegel informó que el gobierno de Olaf Scholz estaba considerando suministrar a Israel alrededor de 10 000 cartuchos de munición de 120 milímetros. Según el periódico, el gobierno de Scholz había recibido la solicitud de Israel en noviembre y, después de discutir el tema, se llegó a un acuerdo para suministrar la munición requerida. El problema era que las empresas de defensa alemanas no estaban en condiciones de entregar la munición solicitada en un corto período de tiempo, por lo que el plan del gobierno era proporcionar a Israel esa munición de las propias reservas del ejército alemán.[714]

Febrero

El 1 de febrero, un hombre armado secuestró a siete personas en Gebze (Turquía), afirmando «actuar por Gaza». Nueve horas después, los rehenes fueron liberados por la policía.[715]​ Al día siguiente, siete turcos fueron detenidos por vender información al Mosad. Con estas detenciones, la cifra ascendía a 39 personas en dos meses y 109 desde diciembre de 2022.[716]

El 16 de febrero, Israel saboteó dos gaseoductos en Irán, lo que causó el cese del suministro de gas para millones de personas.[717]​ Ese mismo día, un ataque en la ciudad israelí de Kiryat Malachi dejó un saldo de tres muertos (incluidos un civil, un soldado reservista y el atacante) y cuatro heridos, dos de ellos de gravedad.[718]

Marzo

El 5 de marzo de 2024, el ministro del Interior turco, Ali Yerlikay, señaló en su cuenta de X que las fuerzas de seguridad de Turquía había detenido a siete personas sospechosas de vender información al Mosad: «siete sospechosos han sido capturados en la operación 'Topo-2', llevada a cabo de forma simultánea contra elementos de la inteligencia israelí en Estambul». Se trataba de la tercera operación contra el Mosad en lo que iba de año.[719]​ Un exsoldado israelí murió apuñalado en la localidad de Beit Kama, al norte de Beerseba (Israel); el atacante, de origen gazatí, fue abatido por el propio exsoldado.[499]

Abril

El 13 de abril, la agencia de noticias iraní Tasnim, informó que las fuerzas armadas iraníes se apoderaron de un buque portacontenedores cerca del Estrecho de Ormuz. El buque pertenecía al Grupo Zodiac del multimillonario israelí Eyal Ofer.[720]

Durante la noche del 13 de abril, Irán lanzó cientos de vehículos aéreos no tripulados y misiles balísticos desde su territorio hacia Israel. El ataque hizo sonar las sirenas de ataque aéreo en ciudades de todo el país, incluidas Tel Aviv y Jerusalén, y se escucharon explosiones cuando las defensas aéreas interceptaron los proyectiles. El portavoz del ejército israelí, Daniel Hagari, afirmó que el ataque consistió en más de 300 «drones asesinos, misiles balísticos y misiles de crucero», pero que la «vasta mayoría» fueron interceptados, con ayuda de fuerzas de Francia, el Reino Unido, Estados Unidos y Jordania. Según las autoridades israelíes, el ataque provocó heridas a una niña y daños materiales a algunas instalaciones militares.[721]​ Mientras, Irán aseguró que la mayoría de los objetivos fueron alcanzados y que la base aérea de Nevatim y la base de inteligencia en los Altos del Golán sufrieron daños importantes.[722]

El 19 de abril de 2024, a las 5:23 horas, Israel lanzó un ataque limitado con vehículos aéreos no tripulados contra Irán. Los ataques se dirigieron principalmente contra los alrededores de la ciudad de Isfahán, en el centro del país, donde hay una importante base militar y una instalación nuclear. Según las autoridades iraníes todos los «objetos sospechosos» fueron derribados y no causaron víctimas ni daños.[723]

Mayo

El 27 de mayo un soldado egipcio murió en un tiroteo con soldados israelíes cerca del paso de Rafah, que conecta Egipto con la Franja de Gaza.[724]

Julio

El 3 de julio, un hombre resultó muerto y otro herido grave en un ataque en un centro comercial de la ciudad israelí de Carmiel, en el que el atacante fue también abatido. La policía israelí arrestó inmediatamente a la madre, la hermana y el hermano del agresor, que se habían acercado a la zona después de reconocer su foto en la televisión.[390]​ El 15 de julio, un palestino de Jerusalén Este atropelló a cuatro soldados en una parada de autobús cerca de una base militar en el interior de Israel, y fue poco después abatido.[402]​ El 18 de agosto, el jefe de la autoridad portuaria egipcia explicó que los ataques hutíes a barcos en el Mar Rojo habían causado una caída de los ingresos del Canal de Suez de casi un 25% con respecto a los del año anterior.[404]

Consecuencias

Bajas

Israel

Jardín de infancia destruido en el kibutz Beeri

A fecha del 10 de noviembre el gobierno israelí comunicó que en los ataques llevados a cabo por Hamás el 7 de octubre habían muerto un total de 1200 israelíes y no los 1400 que inicialmente habían comunicado. Según el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, la diferencia en las cifras se debe «al hecho de que había muchos cadáveres que no fueron identificados y ahora creemos que pertenecen a terroristas... no a víctimas israelíes».[725]​ En diciembre de 2023, utilizando datos de la seguridad social, esta cifra se revisó nuevamente a la baja a 1139 víctimas mortales, incluidos: 695 civiles israelíes, 71 ciudadanos extranjeros y 373 miembros de las fuerzas de seguridad. Además, hay cinco personas clasificadas como desaparecidas, entre ellas cuatro israelíes. La cifra de muertos incluyen a 36 niños, de los cuales veinte tenían menos de 15 años y el más joven era un bebé de 10 meses.[9]

Según el Ejército israelí desde el inicio de la invasión de la Franja de Gaza habrían muerto al menos 311 militares israelíes[726]​ (662 desde el 7 de octubre de 2023)[10]​ y 7209 habrían resultado heridos, de ellos, 2111 desarrollaron problemas de salud mental de diversos tipos.[727]​ Sin embargo, facciones de la resistencia palestina afirman que el número de soldados israelíes muertos durante este período supera esa cifra.[728]​ Según el portavoz de las Brigadas Al-Qassam, Abu Ubaida, desde que comenzó la invasión de Israel en Gaza, han documentado la destrucción total o parcial de 410 unidades de equipo militar «sionista» y que «decenas de soldados y oficiales del ejército de ocupación y comandantes de brigada han sido abatidos».[729]

A lo largo de la invasión las Fuerzas de Defensa Israelíes liberaron a tres de los rehenes capturados el 7 de octubre y mataron a entre treinta (según fuentes israelíes) y cincuenta (según fuentes palestinas) con sus disparos y bombardeos. En paralelo, mediante acuerdos diplomáticos Hamás accedió a liberar a otros 111 rehenes.[730]

Palestina

Franja de Gaza
Palestinos junto a varios cadáveres en el hospital indonesio en Jabalia, al norte de la Franja de Gaza, el 9 de octubre de 2023
Una niña palestina herida siendo atendida en un hospital gazatí tras ser alcanzada en un bombardeo

Según las autoridades gazatíes, para el 18 de junio de 2024, el número de muertos verificados, sólo en la Franja de Gaza, había aumentado a más de 37 953 personas, la gran mayoría civiles, entre ellos 15 000 niños y 10 000 mujeres, además de un total de 87 266 heridos (incluidos 8663 niños y 19 000 mujeres). Se estima que hay más de 10 000 cuerpos que aún se encuentran entre los escombros.[15]​ Entre los muertos hay 493 sanitarios, según Naciones Unidas.[731]​ También la Organización Mundial de la Salud ha estimado que las cifras de fallecidos podrían ser muy superiores, puesto que unos mil cuerpos no identificados todavía que no están incluidos en el recuento oficial de muertos.[732][16]​ Sin embargo, además de las cifras oficiales, un estudio publicado en la revista médica británica The Lancet calculaba a mediados de julio que la cifra real de muertes en la Franja de Gaza podría ser mucho mayor, pues a las muertes directas causadas por los combates y los bombardeos israelíes habría que añadir las relacionadas con la destrucción del sistema sanitario, la concentración de población civil en zonas sin las más mínimas condiciones de higiene y la falta de agua potable y de alimentos, que ha ocasionado una hambruna en toda la región. Este estudio calcula que la cifra real de muertes causadas por la guerra estaría en torno a las 186 000 personas, o un 8 % de la población total de la Franja.[733]

Aunque el Ministerio de Salud de Gaza no distingue entre combatientes y civiles, fuentes externas han estimado las tasas de mortalidad de civiles. El Euro-Mediterranean Human Rights Monitor, cuyas estimaciones superan las del Ministerio de Sanidad de Gaza debido a que incluyen a personas desaparecidas tras ser arrestadas y desaparecidas forzosamente por el ejército israelí, así como aquellos que han quedado atrapados bajo los escombros y que presumen que están muertos, estimó que al menos 38 621 civiles han muerto desde el 7 de octubre, incluidos 15 780 niños, 10 091 mujeres, 356 personal sanitario, 42 personal de defensa civil y 137 periodistas, y que 79 240 personas han resultado heridas, miles de ellos de gravedad. Los cuerpos de varios miles de personas siguen atrapados bajo los escombros, mientras que miles siguen desaparecidos y se dan por muertos.[734]​ mientras que la Universidad Abierta de Israel había afirmado que al menos el 61 % de los palestinos fallecidos eran civiles, y señaló que la proporción de muertos entre civiles y combatientes en esta guerra es mayor que en todas las demás guerras del siglo XX.[735]

El 6 de noviembre, el secretario general de la ONU, António Guterres, durante un discurso en la ONU dijo que Gaza se está convirtiendo en un «cementerio de niños», añadió que «las operaciones terrestres de las Fuerzas de Defensa de Israel y los continuos bombardeos están afectando a civiles, hospitales, campos de refugiados, mezquitas, iglesias e instalaciones de la ONU, incluidos refugios. Nadie está a salvo».[736]​ En esa misma línea, el 6 de abril de 2024 Unicef denunció que en los primeros seis meses de la guerra habían muerto al menos 13 000 niños y muchos más han resultado heridos.[314]

La tasa de muertes supera la de los ataques liderados por Estados Unidos en Irak, Siria y Afganistán, que fueron ampliamente criticados por grupos de derechos humanos, mientras que, según la profesora Neta C. Crawford, el número de mujeres y niños muertas en los ataques israelíes es comparable al número de civiles muertos en Afganistán durante más de 20 años.[737]​ La guerra de Israel contra Gaza ha sido el conflicto más mortífero para los niños de este siglo.[738]

Cisjordania

En Cisjordania, para el 18 de junio de 2024, las redadas y ataques realizados por el ejército israelí y los colonos judíos extremistas desde el inicio del conflicto han provocado la muerte de al menos 561 palestinos (incluidos 138 niños) y heridas a más de 5300.[15]​ Varios miles de trabajadores gazatíes se encontraban en Israel cuando comenzó el conflicto. A partir del 16 de octubre, la mayoría han sido detenidos y algunos de ellos han sido trasladados a un «centro de detención» en Cisjordania, mientras que otros buscaron refugio en las comunidades palestinas de Cisjordania.[739]

El Ministro de Trabajo de la Autoridad Palestina estimó que 4500 trabajadores están desaparecidos, mientras que el medio de comunicación israelí N12 informó que 4000 habitantes de Gaza se encontraban en centros de detención israelíes.[740]​ El 29 de octubre, treinta organizaciones israelíes de derechos humanos abordaron la violencia de los colonos en Cisjordania y pidieron a la comunidad internacional que «actúe urgentemente» para ponerle fin.[741]​ El 30 de octubre, el gobierno alemán pidió a Israel que protegiera a los palestinos de Cisjordania.[742]​ El 14 de marzo la Sociedad de Prisioneros Palestinos dijo que las fuerzas israelíes habían arrestado a más de 7585 palestinos de Cisjordania desde el 7 de octubre, este balance incluye a los que fueron detenidos en sus casas, a través de controles militares, a los que fueron obligados a entregarse bajo presión y a los que fueron mantenidos como rehenes.[17]

Periodistas

La CBS informó el 14 de diciembre de 2023 que según una declaración de la Federación Internacional de Periodistas «el número de periodistas asesinados en los últimos dos meses en la guerra de Gaza ha superado la cantidad de muertos en la guerra de Vietnam, que duró dos décadas». Más de 50 periodistas palestinos habían perdido la vida hasta ese momento. Diversos hechos peligrosos, como los ataques aéreos, pero también el hambre por falta de alimentos, y los riesgos vinculados a la falta de agua potable y refugio han hecho que «Palestina sea uno de los lugares más peligrosos para que un periodista haga su trabajo».[743]

El 3 de febrero, Al Jazeera situó la cifra de periodistas muertos en 107, incluidos 100 palestinos, tres libaneses y cuatro israelíes.[15]Reporteros Sin Fronteras corroboró esta cifra el 3 de mayo, cuando declaró que más de cien reporteros palestinos habían sido asesinados en la guerra, incluidos veintidós que murieron mientras estaban cubriendo alguna noticia.[21]​ Según informó el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), para el 6 de julio de 2024, al menos 108 periodistas y otros trabajadores de medios de comunicación habían muerto desde que comenzó la guerra el 7 de octubre. Entre los muertos se encuentran 103 periodistas palestinos, dos israelíes y tres libaneses. A estas cifras hay que añadir treinta y dos periodistas heridos, dos desaparecidos y cincuenta y uno detenidos por el ejército israelí. Además se han detectado múltiples casos de agresiones, amenazas, ciberataques, censura y asesinatos de familiares. Según esta organización, los periodistas en Gaza se enfrentan a riesgos especialmente altos ya que tienen que cubrir el conflicto ante un ataque terrestre israelí a la ciudad de Gaza, devastadores ataques aéreos, comunicaciones interrumpidas y cortes de energía generalizados.[23]​ El 22 de julio de 2024, la Oficina de Medios de la Franja de Gaza fijaba la cifra en 163 periodistas palestinos muertos por ataques israelíes.[406]

Una investigación del diario británico The Guardian descubrió que el ejército israelí había considerado en ocasiones a los periodistas que trabajaban para medios de comunicación relacionados con Hamás como objetivos legítimos en su campaña de bombardeos sobre la Franja de Gaza.[381]

Trabajadores sanitarios y humanitarios

Ambulancia de la Media Luna Roja Palestina alcanzada por un misil israelí en Jan Yunis

El 8 de enero de 2024, el Ministerio de Salud de Gaza declaró que al menos 326 miembros del personal médico y 45 miembros de la defensa civil habían muerto y que 30 hospitales, 53 centros de salud y 150 instituciones sanitarias habían cesado sus actividades debido a los ataques israelíes y a la escasez de combustible necesario para operar los generadores de energía. Además 122 ambulancias habían resultado destruidas debido a los ataques israelíes.[744]​ El 22 de enero, Tlaleng Mofokeng, la relatora especial de las Naciones Unidas para el derecho a la salud, explicó que 350 profesionales de la sanidad gazatíes habían muerto en los bombardeos israelíes, que también habían dejado 520 heridos, aunque aclaró que estas cifras estaban «bastante por debajo de las reales».[21]​ La Oficina de Medios de Gaza hablaba el 23 de abril de 485 trabajadores sanitarios muertos desde el inicio de la guerra,[327]​ que ascendieron a 496 el 3 de mayo, a los que habría que añadir 1500 heridos y 309 detenidos.[21]​ El jueves 2 de mayo, el Ministerio de Salud de Gaza anunció la muerte del médico palestino Adnan al-Bursh en la prisión israelí de Ofer. El ministerio calificó de «asesinato» la muerte de Bursh y que su cuerpo aún permanecía bajo custodia israelí.[21]

El 22 de enero de 2024, la UNRWA declaró que 152 miembros de su personal habían muerto en los bombardeos sobre Gaza.[42]​ Se trata del mayor número de víctimas mortales de trabajadores de las Naciones Unidas jamás registrado en un solo conflicto en los 78 años de historia de la organización.[745]​ Algunos de los miembros de su personal fueron asesinados mientras hacían cola para comprar pan, mientras que otros murieron junto con sus familias en sus hogares debido a los bombardeos israelíes. Además denunció que cuarenta y siete de su instalaciones habían sufrido diversos daños, lo que incluía también escuelas que, durante el conflicto, no funcionaban como tal, sino como refugios improvisados de los miles de gazatíes que se han visto obligados a abandonar sus hogares por los bombardeos israelíes.[746]​ El 25 de marzo de 2024, la cifra de trabajadores de la ONU muertos por los ataques israelíes ascendía ya a un total de 171.[747]

En cuanto a los trabajadores humanitarios, hacia el 25 de abril, más de doscientos de ellos habían muerto como consecuencia de los ataques israelíes. Un análisis de The New York Times encontró que, hasta en seis ocasiones, el ejército israelí había atacado a trabajadores humanitarios después de que estos hubiesen notificado su ubicación y de que el propio ejército les hubiese confirmado que estaban en zona segura. El 8 de enero, un tanque israelí atacó un centro de Médicos sin Fronteras y mató a una niña de 5 años. En febrero, un segundo centro de esta organización francesa fue atacado por un tanque israelí, dejando en este caso dos civiles muertos y siete heridos, la mayoría de ellos mujeres y niños. El 18 de enero, la aviación israelí atacó la sede de la ONG británica Medical Aid for Palestinians (MAP) y causó numerosos heridos en ella. Una investigación del parlamento británico recibió hasta seis versiones distintas del ejército israelí. El 8 de mazo, la aviación israelí lanzó un ataque de precisión contra la vivienda del coordinador logístico de la ONG estadounidense Anera y mató a este, a su hijo de seis años y a varios vecinos. El 1 de abril, varios ataques consecutivos de drones israelíes mataron a siete trabajadores de la ONG estadounidense World Central Kitchen. The New York Times también registró sendos ataques contra la ONG belga Enabel y contra la estadounidense Comité Internacional de Rescate.[748]

En cuanto al Líbano, desde el 7 de octubre hasta el 7 de mayo, los bombardeos israelíes han matado a dieciséis trabajadores sanitarios, de los que diez murieron en un solo día a finales de marzo.[749]

Secuestros y encarcelamientos

Israelíes secuestrados en la Franja de Gaza

Se calcula que Hamás y el resto de grupos armados palestinos que llevaron a cabo el ataque del 7 de octubre de 2023 capturaron un total de 251 rehenes que fueron llevados a la Franja de Gaza, donde han sido retenidos en viviendas de partidarios de Hamás o en los túneles subterráneos que recorren este territorio.[27]​ Algunos de ellos han sido liberados mediante operaciones especiales del ejército israelí,[369]​ aunque la gran mayoría de los que han salido de la Franja lo hicieron en un intercambio de prisioneros realizado a finales de noviembre.[163]​ En Israel han tenido lugar numerosas manifestaciones multitudinarias que reclaman al gobierno una nueva negociación que libere a los rehenes. Por su parte, el líder de Hamás en la Franja de Gaza, Yahya Sinwar, propuso al inicio de la guerra la liberación de todos los rehenes israelíes a cambio de la puesta en libertad de todos los presos palestinos en cárceles israelíes, pero Israel rechazó categóricamente la propuesta.[136]

Unos cincuenta rehenes fueron liberados en Be'eri por el ejército israelí durante las batallas resultantes de la Operación Inundación de Al-Aqsa, mientras que otros dos fueron liberados en Ofakim.[103]​ Un alto el fuego que comenzó el 24 de noviembre y duró hasta el 30 del mismo mes supuso la liberación de 105 rehenes de Hamás (81 israelíes, 23 tailandeses y un filipino)[163]​ a cambio de 240 presos palestinos (107 niños y 133 mujeres), de los que tres cuartas partes estaban en la cárcel sin condena.[48]

El 15 de diciembre, tres rehenes israelíes que habían logrado escapar e iban semidesnudos y con una bandera blanca fueron abatidos por las propias tropas israelíes.[179]​ Las negociaciones para el intercambio de prisioneros continuaron y el 29 de diciembre, Israel propuso una tregua, la retirada parcial de sus tropas y la entrada masiva de ayuda humanitaria a cambio de un intercambio de rehenes, si bien Hamás y la Yihad Islámica se negaron a seguir liberando rehenes hasta que se diese el cese definitivo de las hostilidades.[193]

Ya en 2024, el 15 de enero, Hamás anunció la muerte de dos rehenes israelíes por ataques de la aviación israelí, algo que el ejército de este país negó.[213]Catar anunció ese mismo día un acuerdo que implicaba la entrada de más medicinas en la Franja de Gaza, tanto para la población civil como para los rehenes.[214]​ El 6 de febrero, Hamás propuso alto el fuego que implicaría tres fases de 45 días cada una, en las que se intercambiarían a los rehenes israelíes por presos palestinos, se retiraría el ejército israelí de la Franja, se iniciaría el proceso de reconstrucción y se intercambiarían los restos mortales de los combatientes de cada bando.[242]

Las Brigadas de Ezzeldin Al-Qassam informaron el 11 de febrero de que dos rehenes israelíes habían muerto y otros ocho habían resultado heridos de gravedad debido a los bombardeos israelíes contra Rafah.[250]​ Al día siguiente, una operación especial israelí en Rafah se saldó con el rescate de dos rehenes y la muerte de 74 palestinos por los bombardeos usados como cobertura. Hamás anunció que tres de los ocho rehenes heridos el día anterior en un bombardeo israelí habían muerto.[252]

Los anuncios de rehenes muertos por ataques israelíes continuaron durante los meses siguientes. El 1 de marzo, Hamás anunció que siete rehenes habían muerto por los distintos bombardeos israelíes de los días previos.[274]​ El 6 de abril, una operación especial de las tropas israelíes recuperó los restos mortales de uno de los rehenes que había estado cautivo de la Yihad Islámica Palestina. La hermana del fallecido culpó a las autoridades israelíes de su muerte por negarse a realizar intercambios de prisioneros.[315]​ Otros tres cadáveres fueron recuperados por el ejército israelí el 24 de mayo en el norte de la Franja de Gaza.[357]

El 8 de junio, el ejército israelí liberó a cuatro rehenes en una operación especial en el campamento de Nuseirat que también mató a 274 personas e hirió a unas 700. Un soldado israelí murió en el rescate, que también causó la muerte de otros tres rehenes, según declaró Abu Obaida, portavoz de Hamás.[369]​ El 14 de junio, un portavoz de Hamás declaró que, debido a los combates, se desconocía cuántos de los cerca de 120 rehenes que todavía mantenía en su poder estaban aún vivos.[370]​ Por su parte, el 18 de junio, uno de los principales negociadores israelíes manifestó su certeza de que docenas de rehenes estaban aún vivos en el interior de la Franja, pero pidió que se acelerasen las negociaciones para su liberación porque, en caso de dejarlos allí durante mucho más tiempo, morirían.[27]

Palestinos encarcelados en Israel
Cárcel de Ofer donde están detenidos numerosos presos palestinos en detención administrativa

Un total de 27 palestinos han muerto mientras se encontraban detenidos por el ejército israelí desde el inicio de la guerra. Dos de ellos reflejaron en las autopsias realizadas por médicos israelíes severas palizas y costillas rotas. El número de palestinos encarcelados en Israel ha aumentado significativamente desde que comenzó la guerra. A finales de marzo, más de 9000 palestinos se encontraban presos en cárceles israelíes, de los que más de 3500 estaban sujetos a una detención administrativa, según la cual pueden permanecer presos por tiempo indefinido sin que se presenten cargos contra ellos. Esta cifra es casi el triple de la existente antes de la guerra e incluye a unos doscientos menores de edad.[750]​ Hasta el 4 de abril, un total de 1506 palestinos habían sido detenidos en la Franja de Gaza, incluidas 84 mujeres y 43 menores de edad, así como personas mayores de setenta años, personas con discapacidad motora, ciegos, enfermos de alzheimer y heridos de metralla, todos los cuales denunciaron malos tratos por parte del ejército israelí, mientras que otros han sido liberados después de haberles amputado una pierna.[322][751]​ La principal abogada del ejército israelí, Yifat Tomer-Yerushalmi, envió un comunicado a los comandantes en la zona advirtiendo de «un uso injustificado de la fuerza, incluido contra los presos».[752]

Miles de palestinos que trabajaban en Israel en vísperas de la guerra desaparecieron. Los grupos de derechos humanos creían que habían sido objeto de arrestos masivos por parte de Israel, pero Israel se negó a revelar los nombres de aquellos a quienes mantiene detenidos. Según testimonios obtenidos por HaMoked y Al Jazeera, algunos de estos prisioneros han sido golpeados por soldados israelíes y se les ha negado el acceso para contactar con la Media Luna Roja.[753]

Ocho de estos trabajadores entrevistados por CNN denunciaron haber sido torturados, incluido haber sido desnudados y golpeados «brutalmente», incluido un relato de electrocución. Un prisionero informó que; «Nos quebraron y nos golpearon con porras y palos de metal... nos humillaron... nos hicieron morir de hambre, sin comida ni agua», mientras que otro afirmó que «algunas personas murieron en el camino hacia aquí porque fueron golpeadas y sometidas a descargas eléctricas». Los trabajadores entrevistados finalmente fueron devueltos a Gaza el 4 de noviembre. Al menos seis organizaciones de derechos humanos en Israel han presentado una petición ante el Tribunal Superior de Israel argumentando que estas detenciones carecían de autoridad legal y fundamento legal. Amani Sarahneh, de la Sociedad de Prisioneros Palestinos, y Dror Sadot, de B'Tselem, describieron el problema como sistémico, y Sadot respondió: «Hemos estado investigando esto durante muchos años: el sistema militar de aplicación de la ley funciona como un mecanismo de encubrimiento sin casi ninguna acusación», dijo. «Entonces dirán 'esas son la excepción, no la regla', pero si continúa la impunidad de los soldados –y no sólo de los soldados sino también de la política misma– cuando nadie rinde cuentas, por supuesto, las cosas simplemente continuarán»[754]​ Las imágenes de numerosos detenidos siendo trasladados desnudos, maniatados y con los ojos vendados crearon un escándalo internacional a comienzos de diciembre de 2023, tras lo que el ejército israelí decretó un control más estricto de las imágenes que salían de la Franja de Gaza.[172][750]

El 16 de junio de 2024, la Asociación de Apoyo a Prisioneros y de Derechos Humanos (Addameer) informó que en ese momento había unos 9300 presos palestinos detenidos por las autoridades israelíes, incluidos 250 menores de edad y 75 mujeres. Entre los detenidos hay al menos 3400 personas que se encuentran en detención administrativa, lo que permite el confinamiento indefinido y sin juicio de sospechosos de delitos de terrorismo. Estas cifras no incluyen a los prisioneros procedentes de la Franja de Gaza, que se estiman en «miles». Las autoridades israelíes han reconocido el fallecimiento de treinta y seis presos que se encontraban bajo su custodia, pero la Sociedad de Presos Palestinos denuncia que las autoridades israelíes «se niega a revelar sus identidades ni las circunstancias de su fallecimiento».[755]

En diciembre de 2023, las Fuerzas de Defensa de IsraeI convirtieron una base militar en Sde Teiman, en el desierto de Négev, en un campo de detención. Numerosos empleados israelíes y detenidos palestinos liberados han denunciado abusos sistémicos y violaciones de los derechos humanos, incluidas torturas físicas y psicológicas a los detenidos palestinos en el campo, así como de amputaciones de miembros debido a las heridas sufridas al estar esposados durante todo el día, así como que se utilizaba un palo de metal para infligir heridas penetrando en el ano de los detenidos durante los interrogatorios y varios prisioneros informaron del uso de descargas eléctricas, a veces eran obligados a «sentarse en una silla cableada con electricidad».[756]

Destrucción del patrimonio cultural de Gaza

La destrucción del patrimonio cultural palestino en la Franja de Gaza ha sido sistemático durante todo el conflicto. La doctora Georgia Andreou, del Instituto Arqueológico de la University College de Londres, declaró que la destrucción del patrimonio cultural gazatí era la peor que había visto en su vida.[757]​ La ONG Euro-Mediterranean Human Rights Monitor acusó a Israel de una «selección clara y deliberada de todas las estructuras históricas de la Franja de Gaza como objetivos».[758]​ La Unesco emitió un comunicado en el que se decía «profundamente preocupada por el impacto adverso de los actuales combates en el patrimonio cultural de Palestina e Israel». La Convención de la Haya, de la que tanto israelíes como palestinos son firmantes, prohíbe la destrucción del patrimonio cultural en zonas de conflicto.[759]​ Según el derecho internacional, atacar deliberadamente un edificio religioso durante un conflicto es un crimen de guerra.[757]​ Algunos expertos han comentado que podría tratarse de un genocidio cultural.[758]

A comienzos de diciembre, más de 100 monumentos palestinos han sido destruidos o dañados por los ataques israelíes en la Franja de Gaza.[759]​ Hacia el 8 de enero, más de 380 mezquitas habían sido total o parcialmente destruidas, así como tres iglesias.[744]​Un informe de la BBC a finales de enero aludía a 117 casos de lugares sagrados destruidos tan solo durante 2023, de los que 74 habían sido verificados por la propia cadena. Se trataba de 72 mezquitas y dos iglesias cristianas. Por su parte, el ministerio de cultura gazatí hablaba a comienzos de enero de 378 mezquitas y tres iglesias atacadas. En algunos casos, las mezquitas han sido vandalizadas incluso después de haber sido demolidas.[757]​ A mediados de abril, los ataques israelíes habían destruido ya unas 600 mezquitas a lo largo de toda la Franja.[324]​ Más de diez expertos en antigüedades, incluidos arqueólogos, murieron por los ataques israelíes.[758]

La Gran Mezquita de Gaza (foto de 2015) fue destruida casi por completo en un bombardeo israelí en 2023

Entre los monumentos destruidos por los israelíes se incluyen la Gran Mezquita de Gaza, con una historia que algunos cifran en más de 2500 años, de la que sólo quedó en pie el minarete; la Iglesia de San Porfirio, una de las iglesias más antiguas del mundo, que data del año 425 d. C.; el santuario de Al-Khader, en Deir el-Balah, el más antiguo monasterio cristiano en Palestina; el monasterio de San Hilarión, cerca de la misma ciudad, con más de 1600 años de antigüedad; el puerto de Gaza, que databa del siglo VIII a. C.; el Museo de Rafah; el palacio Qasr al-Basha, del siglo XIII, que fue bombardeado primero y arrasado después con buldócers; la iglesia bizantina de Jabalia, con más de 1600 años de antigüedad y que había sido restaurada en 2022; el khan de Amir Younis al-Nawruzi, una fortaleza construida en 1387 en el centro de Jan Yunis; el hamán Al-Sammara, unos baños árabes milenarios; la Casa de Ghussein, representativa del estilo otomano tardío; la mezquita Sayyed Hashim, en la que la tradición ubica la tumba del abuelo de Mahoma; el Museo Cultural Al Qarara, cerca de Jan Yunis, que tenía una colección de objetos de tiempos cananeos; Dar al-Saqqa, construida en 1661 y considerada el primer edificio para una institución económica en Palestina; el museo Khoudary, al norte de la Franja, que albergaba numerosos vestigios arqueológicos de tiempos cananeos y griegos, y la adyacente mezquita Khalid ibn al-Walid; y el Centro Cultural Rashad Shawa.[758][759]

Otros importantes lugares destruidos fueron el yacimiento helenístico de Anthedon; el Palacio Al-Basha o Palacio de Napoleón, del siglo XIII, que contenía cientos de artefactos bizantinos y sarcófagos, y que fue primero bombardeado y después demolido con buldóceres; y el único museo privado de la Franja, Al-Mathaf, que fue saqueado y quemado, y cuyo patio, con docenas de piezas valiosas y antiguas columnas de mármol, fue arrasado por buldóceres. Todos los yacimientos arqueológicos del norte de la Franja fueron bombardeados por Israel.[760]​ La destrucción de la biblioteca pública y los archivos centrales de la ciudad de Gaza se comparó con los ataques de 1992 a la Biblioteca Nacional y Universitaria de Bosnia y Herzegovina.[761]​ Todas las universidades de la Franja de Gaza han sido bombardeadas por las fuerzas israelíes, incluidos la Universidad Al-Israa y su museo, que contenía varios miles de artefactos históricos y que fue demolida por las tropas israelíes.[217]​ La organización Forensic Architecture informó el 19 de diciembre que Israel había destruido uno de los sitios arqueológicos más importantes de Gaza, ubicado cerca del campo de refugiados de al-Shati.[762]

Destrucción del sistema sanitario de Gaza

El 20 de marzo, la Organización Mundial de la Salud informó de que había podido constatar 410 ataques israelíes contra infraestructura sanitaria en la Franja de Gaza, que resultaron en 685 personas muertas y 902 heridas, 99 instalaciones destruidas y 104 ambulancias inutilizadas. Por gobernaciones, en la gobernación de Gaza del Norte, los cinco hospitales existentes habían sido dañados y tres de ellos habían quedado fuera de servicio, y de los doce centros de atención primaria solamente funcionaba uno. En la gobernación de Gaza, de los 19 hospitales existentes antes de la guerra, 16 habían sido atacados y 15 de ellos ya no estaban operativos, además de otros 18 centros de atención primaria inutilizados. En la gobernación de Deir al-Balah, el ejército israelí había atacado dos de los tres hospitales existentes y había inutilizado uno de ellos, mientras que tan solo dos de los 18 centros de atención primaria seguían en funcionamiento. En la gobernación de Jan Yunis, los ataques israelíes habían dañado cinco de los seis hospitales, y tan solo dos de ellos seguían parcialmente operativos, mientras que doce de las catorce clínicas de atención primaria habían dejado de funcionar. Por último, en la gobernación de Rafah, los bombardeos israelíes habían dañado a dos de los tres hospitales existentes, y tres de los diez centros de atención primaria habían quedado fuera de servicio.[293]

Destrucción del sistema educativo de Gaza

A comienzos de enero, habían sido destruidas 134 sedes gubernamentales, mientras que 95 escuelas y universidades habían quedado completamente fuera de servicio y 295 centros de enseñanza parcial o totalmente destruidos.[744]​ En un comunicado de abril de 2024, más de una veintena de relatores especiales de la ONU acusaron a Israel de llevar a cabo una campaña deliberada de destrucción del sistema educativo gazatí: «los ataques continuos y despiadados contra la infraestructura educativa de la Franja de Gaza tienen un devastador impacto a largo plazo en los derechos fundamentales de las personas a aprender y a expresarse libremente, privando a una generación más de palestinos de su futuro». En el comunicado denunciaron que «estos actos no son incidentes aislados. Presentan un patrón sistemático de violencia dirigida a destruir los mismos cimientos de la sociedad palestina».[763][764]

Los numerosos ataques israelíes han devastado todos los niveles educativos de la Franja de Gaza. Hacia el 18 de abril, más del 80% de las escuelas han sido destruidas o seriamente dañadas, incluidas todas y cada una de las doce universidades existentes en la Franja antes de la guerra. Las tropas israelíes demolieron deliberadamente la Universidad Al Israa de la ciudad de Gaza en enero de 2024 después de haberla usado durante varias semanas como base militar. A mediados de abril, el ejército israelí había matado a 5.479 alumnos, 261 maestros y 95 profesores universitarios, mientras que otros 7.819 alumnos y 756 profesores habían resultado heridos. Hacia el 6 de mayo, la cifra de escuelas destruidas o dañadas ascendía ya al 85%, según datos obtenidos por The New York Times. Más de dos tercios de las escuelas tendrían que ser reconstruidas antes de que volvieran a ser funcionales. Otro estudio citado por este periódico descubrió que más de un tercio de las escuelas gazatíes habían recibido un impacto directo, que 53 habían resultado «completamente destruidas» y que otras 38 habían perdido más de la mitad de su estructura. Más de la mitad de las 320 escuelas que la ONU ha usado como refugios durante la guerra han sido un objetivo directo de los bombardeos israelíes o han resultado gravemente dañadas por estos. Los ataques israelíes también han destruido o dañado gravemente trece bibliotecas públicas.[217][763][764]

Destrucción del sistema de abastecimiento de agua potable de Gaza

A comienzos de mayo, la BBC informaba de que más de la mitad de las plantas de suministro de agua habían sido destruidas o dañadas por los bombardeos israelíes. Además, los ataques contra los almacenes de repuestos habían hecho imposible la reparación de estas instalaciones. En concreto, de las 603 instalaciones de suministro de agua analizadas, un 53% habían sido dañadas o destruidas, y otras 43 de ellas habían perdido los paneles solares que las alimentaban. Los ataques israelíes habían dañado o destruido también cuatro de las seis plantas de tratamiento de aguas residuales de la Franja, mientras que las otras dos habían tenido que cerrar por la falta de suministro eléctrico. Geográficamente hablando, la mayor destrucción se había registrado en el norte de la Franja y en Jan Yunis. Por ejemplo, en esta localidad destruyeron dos grandes tanques de almacenamiento de agua potable. La planta desalinizadora de Deir al-Balah solo podía operar al 30% debido a la falta de combustible. Un bombardeo israelí destruyó el principal almacén de repuestos para el mantenimiento de estas instalaciones, ubicado en al-Mawasi, y mató a cuatro personas en su interior. En una planta de tratamiento de aguas residuales, el ejército israelí había bombardeado los paneles solares que la abastecían de electricidad. Según Natalie Roberts, directora ejecutiva de Médicos Sin Fronteras, la destrucción de la red de agua potable gazatí había llevado a «desastrosas consecuencias sanitarias para la población». Sara Elizabeth Dill, abogada especialista en derechos humanos y derecho internacional, declaró: «lo que estamos viendo es, esencialmente, un estilo de guerra típico de un asedio y la total destrucción de Gaza, sin ningún respeto por la vida o por la decencia humana, y sin ningún intento de regirse por el derecho internacional».[765]​ Tras la segunda incursión israelí en la ciudad de Jabalia, y en vísperas de la llegada del verano, todos los pozos de agua fueron demolidos por buldóceres israelíes.[373]

A mediados de julio, un informe de Oxfam denunció que Israel había reducido en un 94% la cantidad de agua potable disponible en la Franja de Gaza, y criticó que «los cortes israelíes del suministro externo de agua, la sistemática destrucción de las instalaciones de tratamiento de aguas y la deliberada obstrucción de la ayuda humanitaria han reducido la cantidad de agua disponible en Gaza en un 94%, a tan solo 4,74 litros por persona, menos de un tercio del mínimo recomendado en emergencias sanitarias y menos de lo que se usa para la descarga de una cisterna de váter». Además, el informe de Oxfam reveló que, desde el 7 de octubre, Israel ha destruido o dañado cinco instalaciones relacionadas con el saneamiento y tratamiento de aguas por cada tres días de conflicto; que la destrucción del sistema de abastecimiento de agua y de la red eléctrica, así como la restricción de entrada de repuestos y de combustible, han supuesto una caída del 84% en la producción de agua de la Franja; que el suministro externo de agua que provenía de la compañía nacional de aguas de Israel se ha reducido un 78%; que Israel ha destruido un 70% de las bombas de agua para el mantenimiento del alcantarillado y el 100% de las plantas de tratamiento de aguas residuales; y que también ha destruido o dañado el 88% de los pozos de agua y el 100% de las plantas de desalinización de agua.[404]

Destrucción de la red de carreteras de Gaza

Un estudio realizado por el servicio de imágenes por satélite de la ONU calculó el 14 de junio que en torno a dos tercios de las carreteras de la Franja de Gaza habían resultado dañadas por los bombardeos y ataques israelíes. En concreto, UNOSAT se basó en imágenes vía satélite obtenidas el 29 de mayo para determinar que unos 1.100 kilómetros de carreteras habían sido destruidos por los ataques, otros 350 kilómetros estaban gravemente afectados y unos 1.470 kilómetros tenían daños de carácter medio. En términos geográficos, la mayor parte de la devastación se encontraba en la gobernaciones de Gaza, Gaza del Norte y Jan Yunis, con más de doscientos o incluso trescientos kilómetros de carreteras destruidos en cada una de ellas, mientras que las menos afectadas fueron las gobernaciones de Rafah y Deir al-Balah. En algunas zonas, la carretera de Saladino, la principal arteria de la Franja de Gaza, había sido reducida a un camino de tierra.[766]

Destrucción de los cultivos y terrenos agrícolas de Gaza

Un informe de la ONU a mediados de junio desveló que más de la mitad de los terrenos agrícolas de la Franja de Gaza habían sido destruidos o dañados por acciones relacionadas con la guerra, como «la destrucción de los cultivos, el movimiento de vehículos pesados, los bombardeos y el fuego de artillería». El informe, que se basaba en imágenes vía satélite, reveló la destrucción de huertos frutales, cultivos de secano y plantaciones de verduras. En concreto, el 57% de las tierras cultivables y de los cultivos de la Franja de Gaza mostraban un serio declive tanto en su tamaño como en su calidad. Además, el informe había detectado una aceleración en la destrucción de los terrenos agrícolas gazatíes, pues el estudio de junio detectó un 30% más de tierras dañadas que el anterior, realizado en abril. Además, los invernaderos de la Franja también habían sufrido un daño significativo.[767]

Crisis humanitaria

En la Franja de Gaza

Residentes inspeccionan las ruinas de un apartamento destruido por los ataques aéreos israelíes

La situación humanitaria en Gaza ha sido calificada de «catástrofe».[47]​ Como resultado del asedio de Israel, Gaza se enfrenta a la escasez de combustible, alimentos, medicamentos, agua y suministros médicos.[768]​ El asedio provocó una caída del 90 % en la disponibilidad de electricidad, lo que afectó el suministro de energía de los hospitales, las plantas de aguas residuales y el cierre de las plantas desalinizadoras que proporcionan agua potable.[769]

Hambruna

En palabras de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, «los niveles catastróficos de hambre en Gaza son los más altos jamás registrados en la escala IPC, tanto en términos de número de personas como de porcentaje de la población. Nunca antes habíamos visto un deterioro tan rápido hasta llegar a una hambruna generalizada».[770]

Niño llenando un recipiente de agua con una manguera de jardín a finales de octubre de 2023.

El 21 de octubre, la ONU emitió una declaración en la que afirmaba que las reservas de alimentos estaban «casi agotadas».[771]Cindy McCain, directora ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, declaró que la gente estaba «literalmente muriendo de hambre mientras hablamos».[772]​ Para el 24 de octubre, se informó que muchas panaderías habían cerrado, mientras que las que seguían abiertas tenían filas de horas.[773]​ El 27 de octubre, un portavoz del Programa Mundial de Alimentos declaró que los alimentos y otros suministros básicos se estaban «agotando».[774]​ Para el 28 de octubre, los ataques aéreos israelíes habían destruido una quinta parte de las panaderías que operaban en la Franja.[775]​ El 7 de noviembre, el ministerio del Interior gazatí anunció que todas las panaderías del norte habían quedado fuera de servicio, aumentando el riesgo de hambruna entre la población.[147]​ El 21 de diciembre, la Unión Europea alertó de una hambruna «sin precedentes» en la Franja de Gaza.[187]​ El 16 de enero, el Programa Mundial de Alimentos, Unicef y la OMS anunciaron su creencia de que ya existían episodios de hambruna en la Franja de Gaza.[776]​ El 9 de febrero, OCHA informó que cerca de un 10 % de los niños menores de cinco años sufrían ya malnutrición severa.[246]​ Para mediados de abril, 1,1 millones de habitantes de la Franja de Gaza se encontraban en la fase más extrema de inseguridad alimentaria, denominada por la FAO como fase de hambruna o catástrofe humanitaria, y al menos 30 niños habían muerto de inanición.[777]

EuroMed Monitor describió la situación como una guerra de hambre contra los civiles de la Franja de Gaza. También señaló que las condiciones de vida habían alcanzado niveles catastróficos cuando Israel cortó todos los suministros de alimentos a la mitad norte y bombardeó y destruyó fábricas, panaderías, tiendas de alimentos, estaciones de agua y tanques de almacenamiento de agua en todo el enclave. Así mismo señaló que Israel centró deliberadamente sus ataques en generadores eléctricos y unidades de energía solar, de los que dependen instalaciones comerciales y restaurantes, para mantener el nivel mínimo posible de su actividad. Israel también atacó las zonas agrícolas al este de Gaza, los almacenes de harina y los barcos de pescadores, así como los centros de organizaciones de ayuda, incluidos los pertenecientes a la UNRWA. Como resultado, más del 90% de los niños de Gaza sufrieron diversos problemas de salud, como desnutrición, anemia e inmunidad debilitada.[778]

Crisis sanitaria

Los expertos en salud pública advirtieron sobre el brote y la propagación de la enfermedad en Gaza. Según Oxfam y las Naciones Unidas, la falta de agua potable y saneamiento en Gaza provocaría un aumento del cólera y otras enfermedades infecciosas mortales.[779]​ Oxfam señaló que las estaciones de bombeo de aguas residuales y las instalaciones de tratamiento de aguas residuales de Gaza habían dejado de funcionar, por lo que la acumulación de residuos sólidos y cuerpos sin enterrar eran probablemente vectores de enfermedades.[779]​ Debido a la falta de agua potable, los residentes de Gaza bebían agua contaminada con aguas residuales, agua de mar y agua agrícola, otra fuente importante de enfermedades.[779]Richard Brennan, director regional de emergencias de la Organización Mundial de la Salud, señaló: «Las condiciones son propicias para la propagación de una serie de enfermedades diarreicas y de la piel».[779]​ El 16 de octubre, los médicos advirtieron de brotes de enfermedades debido al hacinamiento en los hospitales y a los cadáveres sin enterrar.[47]

Los médicos también advirtieron sobre las condiciones de hacinamiento en escuelas y hospitales. El Dr. Nahed Abu Taaema declaró que los refugios superpoblados eran «un caldo de cultivo principal para la propagación de enfermedades».[773]​ Abu Taaema informó de un aumento de erupciones cutáneas, infecciones pulmonares y problemas estomacales.[773]​ En enero, la Organización Mundial de la Salud contabilizó veinticuatro casos de hepatitis A y miles de casos de ictericia que podrían estar vinculados con esta infección viral hepática en la Franja de Gaza.[218]​ El 24 de octubre, el Ministerio de Salud de Gaza registró 3150 casos de enfermedad por beber agua contaminada, en su mayoría entre niños.[780]​ La falta de suministros médicos fue otro problema reportado, ya que la Organización Mundial de la Salud informó de una crisis de saneamiento en los hospitales, y algunos tuvieron dificultades para desinfectar el equipo quirúrgico.[781]

Desplazados
The Gaza Strip with a line running in the middle. North of the line, which is almost half of the total land area of the Strip, is where Israel told people to evacuate from.
La línea negra en Wadi Gaza representa el límite impuesto por las FDI a los residentes de la Franja para la evacuación del norte de Gaza.

El 10 de octubre, las Naciones Unidas dijeron que los combates habían desplazado a más de 423 000 palestinos,[782]​ mientras que los ataques aéreos israelíes habían destruido 1000 viviendas y dejado inhabitables 560 unidades de vivienda.[783]​ Para el 15 de octubre, se estimaba que más un millón de personas en Gaza habían sido desplazadas, muchas de ellas huyeron del norte de Gaza tras la evacuación ordenada por Israel.[784][785]​ El 20 de octubre las Naciones Unidas anunciaron que más de 1,4 millones de gazatíes se habían visto obligados a abandonar sus hogares, de los cuales más de 544 000 se refugian en 147 refugios de emergencia designados por la UNRWA en unas condiciones cada vez más espantosas.[786]

Según la UNRWA, el 18 de octubre, Israel continuaba bombardeando áreas en el sur de Gaza a pesar de la directiva para que los gazatíes se desplazaran hacia el sur.[787]​ El 19 de octubre, la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios observó que 98 000 casas, o 1 de cada 4 casas en Gaza, habían sido destruidas por los bombardeos israelíes.[788]​ El 21 de octubre, la UNRWA declaró que 500 000 personas estaban refugiadas en instalaciones gestionadas por la ONU y que las condiciones se habían vuelto «insostenibles».[789]​ A finales de octubre, esta cifra había aumentado a más de 670 000 personas. Muchos otros se refugiaron en hospitales.[790]

El 22 de octubre, la Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU declaró que el 42 % de las viviendas en Gaza habían sido destruidas.[791]​ Al 23 de octubre, se estimaba que 1,4 millones de personas en Gaza habían quedado sin hogar.[792]​ El 30 de octubre, la Cruz Roja afirmó que llevaría años reconstruir las viviendas y las infraestructuras destruidas.[793]​ El 2 de noviembre, la UNRWA declaró que cincuenta de sus edificios y activos habían sido afectados por los ataques israelíes, incluidos cuatro refugios.[794]​ El 6 de noviembre, el periodista de Al Jazeera, Hani Mahmoud, describió el sur de Gaza como un gran campo de concentración.[795]​ A medida que se intensificaron los combates en la ciudad de Gaza, las FDI anunciaron un período diario de cuatro horas para que los residentes se trasladaran al sur, lo que provocó que miles de personas huyeran de la ciudad.[796]

Según la ONU, más de dos tercios de los 2,4 millones de habitantes de la Franja de Gaza se han tenido que desplazar por la guerra. La mayoría han huido al sur con lo mínimo y sobrevive al frío que se avecina. «Con el invierno acercándose rápidamente, refugios inseguros y superpoblados y la falta de agua potable, los civiles [de Gaza] se enfrentan a la posibilidad inmediata de morir de hambre».[797]

El 4 de diciembre, la ONG Save the Children denunció de que las órdenes de desplazamiento y reubicación israelíes dirigidas a la población de la Franja de Gaza son una «cortina de humo», ya que no hay ningún lugar seguro en el enclave. «Con hogares, escuelas, hospitales y refugios del norte al sur atacados repetidamente y todos los puntos de entrada y salida de Gaza cerrados, las órdenes de reubicación no pueden ofrecer seguridad, sólo una cortina de humo». En especial se han referido a las órdenes de evacuación de Israel a los habitantes de Jan Yunis, la segunda ciudad de la Franja de Gaza, «No hay ningún lugar seguro a donde ir. Verse obligados a desplazarse entre zonas que siguen recibiendo bombardeos es tener que elegir entre una pena de muerte u otra».[798]​ Para esta misma fecha, Israel había destruido o dañado entre el 8 % y el 12 % de las viviendas en la gobernación de Rafah, entre el 11 % y el 17 % de las de la gobernación de Jan Yunis, entre el 14 % y el 19 % de las de Deir al Balah, entre el 52 y el 63 % de las de la gobernación de Gaza y entre el 53 % y el 65 % de las viviendas de la gobernación de Gaza del Norte, creando más de 1,8 millones de desplazados, en torno a tres cuartas partes de la población total de la Franja.[435]

Para el 12 de diciembre ya se calculaba en 1,8 millones de personas los desplazados por la guerra, equivalente al 85 % de la población gazatí.[799]​ Esta cifra ascendía ya hasta el 90 % de la población el 10 de enero, la gran mayoría de los cuales se hacinaban en la parte sur de la Franja.[800]

Al-Mawasi

En Israel

El Centro Médico Barzilai después de ser alcanzado por cohetes

Según Israel, militantes palestinos llevaron a Gaza una ambulancia Magen David Adom durante su ataque del 7 de octubre.[801]​ El Centro Médico Barzilai en Ascalón fue alcanzado por cohetes desde Gaza el 8 de octubre y el 11 de octubre.[802]

El 17 de octubre, unos 120 000 civiles israelíes del sur y el norte de Israel estaban desplazados internamente,[803]​ incluidos casi todos los 30 000 residentes de Sederot y residentes de comunidades dentro de los cuatro kilómetros de la frontera con Gaza. Las evacuaciones de residentes en comunidades de cuatro a siete kilómetros de la frontera estaban en curso. Un número desconocido de residentes del norte de Israel se había desplazado hacia el centro del país, temiendo que se abriera un segundo frente con el Líbano.[804][805]​ A partir del 22 de octubre, esta cifra se elevó a 200 000.[806]

Impacto económico

La guerra ha ido aumentando paulatinamente su coste para Israel, que a comienzos de noviembre pagaba 600 millones de dólares por semana,[807]​ mientras que en febrero de 2024, eran ya unos 270 millones de dólares diarios.[808]​ El consumo de servicios cayó en picado, el gasto en ocio y entretenimiento se desplomó un 70 %, el turismo se detuvo con la cancelación de vuelos, y la construcción se paralizó por la falta de mano de obra de origen palestino. La paralización de la extracción del gas natural le costó a Israel 200 millones de dólares mensuales.[809]

En los mercados bursátiles el índice TA-35 de acciones israelíes de primera línea se vendió y el séquel cayó al nivel más bajo desde 2015. El banco central intervino vendiendo 30 000 millones de dólares de reservas de divisas para frenar la caída. El costo de asegurar la deuda israelí contra el incumplimiento con Credit Default Swaps también aumentó.[810]​ En febrero de 2024, Moody's disminuyó la calificación crediticia de Israel por primera vez en su historia, pasándola de A1 a A2, así como la de sus cinco principales bancos.[811]​ Además, asignó a la economía del país una «perspectiva negativa»,[812]​ como ya habían hecho Standard & Poor's y Fitch poco después del inicio de la guerra.[808]

Por su parte, la economía de la Franja de Gaza se hundió un 80 % en el cuarto trimestre de 2023, pasando de 670 millones de dólares en el tercer trimestre a solo 90 millones en el último trimestre.[576]​ Un informe de la ONU calculó que la Franja de Gaza no estará completamente reconstruida hasta 2040, aunque es bastante probable que este plazo se alargue varias décadas. El 70% de las escuelas necesitan una reconstrucción importante o completa, mientras que la gran mayoría de los 36 hospitales de la Franja han quedado seriamente dañados o destruidos. Abdallah al-Dardari, director de la oficina regional para los países árabes del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas, calculó que la reconstrucción de la Franja de Gaza costará unos 50.000 millones de dólares. Factores como el sistema educativo, los niveles de pobreza, la esperanza de vida y la salud han sufrido un enorme retroceso a causa del conflicto.[389]

Acusaciones de crímenes de guerra y genocidio

Israel

Algunas de las acciones militares de Israel en territorio palestino han sido blanco de críticas por parte de la comunidad internacional porque constituyen violaciones al derecho internacional humanitario[37][38]​ calificables como crímenes de guerra.[39][40][43]​ Las principales acusaciones formuladas en contra de Israel, como a Hamás, se refieren al ataque intencional e injustificado a civiles u objetivos civiles.[43][44]​ En dicho sentido, como resultado de la ofensiva israelí, la mayoría de las víctimas fatales han sido mujeres y niños,[33]​ y han quedado destruidas o parcialmente dañadas en torno al 70 % de las viviendas de la Franja de Gaza.[813]​ Además, el ejército israelí ha atacado 216 escuelas, de las que 165 se encontraban en las zonas de evacuación designadas por el ejército israelí,[814]​ y han aparecido también como objetivos de los ataques aéreos israelíes otros elementos civiles como mezquitas, hospitales y ambulancias, resultando en su destrucción y en la muerte de funcionarios en ellos.[293][324]​ Expertos independientes de la Organización de las Naciones Unidas han condenado igualmente el modo de actuar israelí. Médicos Sin Fronteras ha denunciado que los ataques indiscriminados de Israel, de los que la mayoría de las víctimas son civiles, han afectado a hospitales y ambulancias.[815]​ Del mismo modo, se ha imputado a Israel el asesinato de 196 miembros del personal civil de organismos internacionales que se encontraban en territorio palestino ejerciendo funciones humanitarias.[816]​ También se ha denunciado el empleo por parte de Israel de fósforo blanco en ataques sobre áreas civiles concurridas, sustancia que supone un alto riesgo de quemaduras insoportables y sufrimiento de por vida a quienes se vean afectados por ella, siendo un armamento que se encuentra prohibido por la Convención sobre Armas Convencionales (1980) y la Convención sobre Armas Químicas (1997) en zonas densamente pobladas.[41]​ Según The New York Times, el bombardeo de Gaza había matado a más civiles en los dos primeros meses que los bombardeos rusos en Ucrania en los dos primeros años de conflicto, y la velocidad a la que ha generado víctimas civiles ha sido mucho mayor que las de la guerra de Irak, la guerra de Afganistán o las campañas estadounidenses en la guerra civil siria.[817]​ Israel también empleo mayores bombas y con una cuádruple fuerza de destrucción que los EE UU utilizó en su bombardeo de Mosul. Estas municiones pesadas pueden causar un gran número de víctimas y pueden tener un radio de fragmentación letal de hasta 365 metros, o el equivalente a 58 canchas de fútbol en área.[818]​ De hecho, el 19 de junio, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas declaró que el uso israelí de bombas de gran tonelaje constituía un patrón de actuación que «violó repetidamente los principios fundamentales de las leyes de la guerra». Este informe se basaba en seis ataques llevados a cabo por la aviación israelí entre el 9 de octubre y el 2 de diciembre que causaron un mínimo de 218 víctimas mortales.[378]

Israel impuso en el marco de su ofensiva un «cerco completo» a Gaza, consistente en el bloqueo de cualquier ingreso de suministros esenciales y en el impedimento de evacuación de heridos,[37]​ además de cortes eléctricos que afectan a la conservación de alimentos y hacen imposible el acceso al agua en algunas zonas, pues se requiere de electricidad para que la misma sea bombeada.[819]​ La Organización de las Naciones Unidas no tardó en recordarle a Israel que el cerco impuesto se encuentra prohibido por el derecho internacional, a la par de denunciar en dicho respecto que: «El derecho internacional humanitario y las normas internacionales de derechos humanos deben respetarse».[37]​ En el mismo sentido, Human Rights Watch ha señalado que «El corte de electricidad en Gaza por parte de las autoridades israelíes y otras medidas punitivas contra la población civil de Gaza equivaldrían a un castigo colectivo ilegal, que es un crimen de guerra».[30]​ En abril de 2024, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU adoptó una resolución que exigía que Israel fuese llevado ante los tribunales por los posibles crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad cometidos en la Franja de Gaza. Esta resolución fue aprobada con el voto positivo de 28 países, el negativo de 6 y la abstención de otros 13.[59]

El mantenimiento de presos menores de edad en cárceles de adultos –sin jucio alguno, muchas veces sin formular cargos, sin derecho a defensa y, en varios casos documentados, sometidos a maltrato y vejámenes– ha sido también una práctica habitual. Desde el año 2000, suman 13 000 los menores palestinos que han sido detenidos, interrogados y encarcelados en Israel. Aunque la mayor parte de estas detenciones fueron por períodos breves, antes del 7 de octubre se encontraban encarcelados 250 menores de edad. La mayoría de los menores están presos sin juicio y cuando se les somete a procesamiento, se les juzga bajo jurisdicción militar, la que tiene una tasa de 99 % de condenas. Tras el intercambio de prisioneros que se llevó a efecto durante la tregua, del grupo de 250 se mantendrían en Israel 80 menores en esta condición. Sin embargo, según informan fuentes de la Unicef y de organizaciones de ayuda humanitaria como Save the Children y Defence for Children International, las detenciones ilegales se han duplicado en Gaza desde el 7 de octubre, por lo que la cifra correspondiente a menores de edad podría ser también mucho mayor. Israel subscribió en 1991 al Convenión Internacional sobre Derechos del Niño, la que entre otras obligaciones impone el principio básico de que los niños solo pueden ser privados de libertad de manera excepcional.[820]

El Euro-Mediterranean Human Rights Monitor ha acusado a Israel de matar deliberadamente a 38 621 civiles, alegando una tasa de mortalidad civil de más del 90 %. Esta organización ha documentado y denunciado presuntas violaciones del derecho internacional humanitario por parte de las fuerzas israelíes durante el conflicto israelí-palestino. Según el Euro-Med Monitor, estas muertes se produjeron como resultado de ataques indiscriminados y acciones militares que no distinguieron entre objetivos civiles y militares. Israel ha rechazado estas acusaciones, argumentando que sus operaciones militares están dirigidas contra grupos armados y que hacen todo lo posible para evitar víctimas civiles.[734]

Las acusaciones relativas a la comisión de crímenes de guerra y de lesa humanidad formuladas contra Israel no son nuevas. Desde 2021, la Corte Penal Internacional mantiene una investigación activa sobre las acusaciones de crímenes de guerra cometidos durante la ocupación israelí de Palestina.[821]​ El 16 de abril de 2024, la comisión encargada de esta investigación denunció que Israel estaba obstruyendo de manera activa su labor, prohibiéndoles entrevistarse con testigos y víctimas israelíes del ataque de Hamás y negándoles el acceso tanto a Israel como a Palestina.[822]

Denuncias contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia

Caso de genocidio de Sudáfrica contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya el viernes 12 de enero de 2024.

El 29 de diciembre, Sudáfrica presentó un caso ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), acusando a Israel de incumplir sus obligaciones bajo la Convención sobre el Genocidio de 1948 en su ataque contra Gaza. Sudáfrica alegó que Israel estaba violando sus obligaciones bajo el tratado, redactado a raíz del Holocausto, que tipifica como delito intentar destruir a un pueblo en su totalidad o en parte. Además, Sudáfrica pidió a la CIJ que tomara medidas provisionales ordenando a Israel que detuviera su campaña militar en Gaza, pues eran «necesarias en este caso para proteger contra daños mayores, graves e irreparables a los derechos del pueblo palestino».[57]​ Posteriormente, esta denuncia fue apoyada por la Organización para la Cooperación Islámica (OCI), que incluye a países como Arabia Saudita, Irán, Pakistán, Marruecos, Malasia, Turquía y Jordania.[823]

El 26 de enero de 2024, la Corte Internacional de Justicia dictaminó de manera provisional que había plausibilidad de que se estuviese cometiendo un genocidio y ordenó una serie de medidas cautelares mientras se produjese la investigación oficial, entre las que se encontraban la exigencia a Israel de que se asegurase de que sus tropas no cometiesen actos de carácter genocida, que se previniese y castigase la incitación al genocidio, que se evitase la destrucción de las posibles pruebas de genocidio, y que se permitiese «la entrega de la ayuda humanitaria esencial precisada con urgencia por los palestinos». Sin embargo, la Corte no impuso como exigencia la solicitud de Sudáfrica de imponer un alto el fuego inmediato. Todas las medidas fueron adoptadas por una mayoría de quince jueces a favor y dos en contra, salvo por las referentes a la mayor entrada de ayuda humanitaria y a la persecución y el castigo de la incitación al genocidio, que fueron aprobadas por 16 votos a favor (incluido el del juez israelí) y uno en contra.[58]

El 13 de febrero, Sudáfrica presentó una solicitud urgente a la Corte Internacional de Justicia para que considerase la decisión de Israel de extender sus operaciones militares en dirección al sur de la Franja de Gaza y, en concreto, a Rafah, que era el último refugio para los palestinos supervivientes, instando a considerar si era necesario que la corte usase su poder para evitar mayores violaciones de los derechos humanos de los palestinos.[824]

En marzo de 2024, Sudáfrica presentó un nuevo escrito ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para que ampliase las medidas cautelares que había dictado contra Israel en enero de 2024, debido a la alarmante hambruna entre la población civil, así como a las «flagrantes violaciones» de la Convención para el Genocidio por parte de Israel y sus «continuas violaciones» de las medidas cautelares dictadas previamente por la corte. Por todo ello solicita a la CIJ que ordene nuevas medidas cautelares, o modifique las ya anunciadas, para así «garantizar la seguridad de 2,3 millones de palestinos en Gaza, incluidos más de un millón de niños».[825]​ El 28 de marzo, la CIJ exigió a Israel «tomar todas las medidas necesarias y efectivas», para asegurar la provisión «sin impedimentos y a gran escala» por parte de todos los implicados de servicios básicos y asistencia humanitaria, incluidos alimentos, agua, electricidad, combustible, refugio, ropa, requisitos de higiene y saneamiento, suministros y atención médica, lo que supone aumentar «la capacidad y el número de puntos de cruce terrestres y mantenerlos abiertos el tiempo que sea necesario» para aliviar la situación de la población civil.[826]

Video externo
Vídeo utilizado por el abogado sudafricano Tembeka Ngcukaitobi durante una audiencia pública en la Corte Internacional de Justicia, en el caso de Sudáfrica contra Israel. El vídeo muestra a los soldados israelíes reunidos antes de un ataque a Rafah, con su comandante instándolos a "destruir Rafah". (vía Middle East Eye).
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El 16 de mayo, Sudáfrica pidió a la Corte Internacional de Justicia que ordenase la detención inmediata de la ofensiva israelí sobre Rafah y, en general, de todos los combates en la Franja, y citó unas recientes declaraciones del ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, en las que defendía que «no caben medias tintas. Rafah, Deir al-Balah, Nuseirat. Aniquilación total», así como un vídeo de soldados israelíes rezando y cantando «vamos a desmantelar Rafah» poco antes de atacar la ciudad, como pruebas de la «intención genocida» de Israel.[827]

El 24 de mayo de 2024, la Corte Internacional de Justicia exigió a Israel que detenga inmediatamente su ofensiva militar en la ciudad de Rafah, en la Franja de Gaza. Así mismo, le ordenó que tome «medidas efectivas» para garantizar «el acceso sin obstáculos a la Franja de Gaza a cualquier comisión de investigación, misión u organismo de investigación encargado por los órganos competentes de la ONU para investigar acusaciones de genocidio». También ordenó «mantener abierto el cruce de Rafah para el acceso de la ayuda humanitaria a la Franja».[828]

Denuncias contra Alemania ante la Corte Internacional de Justicia

El 1 de marzo de 2024, Nicaragua inició un procedimiento contra Alemania ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en virtud, entre otras cosas, de la Convención sobre Genocidio, en relación con el apoyo de Alemania a Israel en la guerra entre Israel y Gaza. Además solicitó la aplicación de medidas provisionales de protección, incluida la reanudación de la financiación alemana suspendida de la UNRWA y el cese de los suministros militares a Israel.[829]

Denuncias contra Israel por crímenes de guerra

El 16 de noviembre, el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, anunció que había presentado ante el Tribunal Penal Internacional (TPI) una petición para iniciar una investigación contra Israel por crímenes de guerra supuestamente cometidos en la Franja de Gaza.[830]​ Al día siguiente, el TPI informó que cinco países: Sudáfrica, Bangladés, Bolivia, Comoras y Yibuti habían presentado una solicitud ante el organismo para pedir una investigación sobre los bombardeos llevados a cabo por Israel en la Franja de Gaza. El fiscal jefe del tribunal, Karim Khan, señaló que, según el Estatuto de Roma, cualquier Estado miembro puede solicitar al organismo una investigación para determinar si una o más personas han cometido delitos.[831]

En abril de 2024, el gobierno de Israel expresó su preocupación de que la CPI pronto emitiera órdenes de arresto contra Netanyahu y otros altos funcionarios israelíes por presuntas violaciones del derecho internacional humanitario cometidas en el marco de la guerra en la Franja de Gaza.[832]​ A finales de ese mismo mes aparecieron en Gaza fosas comunes con cientos de cadáveres de ancianos, mujeres y niños desnudos y con las manos atadas suscitando de nuevo la preocupación de la comisión de Naciones Unidas.[833]

Video externo
vídeo que muestra la rueda de prensa del fiscal jefe de la Corte Penal Internacional donde anuncia que ha solicitado órdenes de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, el ministro de Defensa, Yoav Gallant, y tres líderes de Hamás. (vía Al Jazeera).
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El 3 de noviembre la Fiscalía del Tribunal Penal Internacional (TPI) condenó los intentos de «interferir, bloquear, intimidar o influir de forma inapropiada» en las labores de sus trabajadores y pidió frenar todas las amenazas que puedan socavar la «imparcialidad e independencia» de la corte.[834]

El 20 de mayo de 2024 el fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional comunicó que había solicitado órdenes de detención contra el primer ministro de Israel Benjamín Netanyahu y contra su ministro de Defensa, Yoav Galant, acusados de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. Los jueces de la corte deben aprobar la solicitud para que entre en vigor.[60]​ En concreto, Karim Khan solicitó una orden de detención contra Netanyahu y Galant por los siguientes crímenes:

  • Usar el hambre como arma de guerra, considerado un crimen de guerra según el artículo 8(2)(b)(xxv) del Estatuto de Roma.
  • Causar deliberadamente un enorme sufrimiento o graves lesiones para el cuerpo o la salud, contraviniendo el artículo 8(2)(a)(iii) del Estatuto, o trato cruel considerado crimen de guerra y contrario al artículo 8(2)(c)(i) del Estatuto.
  • Llevar a cabo asesinatos deliberados contrarios al artículo 8(2)(a)(i) del Estatuto, o asesinato como crimen de guerra contrario al artículo 8(2)(c)(i) del Estatuto.
  • Dirigir ataques de manera intencionada contra la población civil, considerado crimen de guerra según los artículos 8(2)(b)(i) o 8(2)(e)(i) del Estatuto.
  • Exterminio y/o asesinato contrario a los artículos 7(1)(b) y 7(1)(a) del Estatuto, incluido en el contexto de las muertes causadas por inanición, que constituyen un crimen contra la humanidad.
  • Persecución, considerada crimen contra la humanidad y contraria al artículo 7(1)(h) del Estatuto.
  • Otros actos inhumanos considerados crímenes contra la humanidad, contrarios al artículo 7(1)(k) del Estatuto.[835]

El 27 de mayo, Amnistía Internacional pidió al fiscal del Tribunal Penal Internacional que incluyese en su acusación por crímenes de guerra tres ataques israelíes que mataron a un total de 44 civiles, incluidos 32 niños. En concreto, Amnistía Internacional señaló como crímenes de guerra el ataque del 16 de abril contra el campamento de refugiados de Maghazi, que mató a cinco hombres y quince niños de entre 4 y 15 años, y en el que «el proyectil cayó en mitad de un mercado callejero donde los niños estaban jugando con un futbolín»; el ataque del 19 de abril contra la casa de la familia Abu Radwan de Rafah, que mató a nueve miembros de la misma familia, incluidos seis niños; y el bombardeo del 20 de octubre contra la vivienda de la familia Abdelal, también en Rafah, que mató mientras dormían a veinte de sus miembros, 16 de los cuales eran niños.[836]

El 12 de junio, una investigación llevada a cabo por una comisión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU concluyó que Israel era «responsable de los crímenes de guerra de usar el hambre como método de guerra, realizar asesinatos u homicidios voluntarios, llevar a cabo ataques intencionados contra civiles o contra objetivos civiles, ejecutar transferencias forzosas de población, violencia sexual, tortura y tratamientos crueles o inhumanos, detención arbitraria y atrocidades contra la dignidad personal».[373]

Ataques contra niños

A finales de enero de 2024, BBC informó de que, basándose en un informe reciente del Euro-Mediterranean Human Rights Monitor, más de 24 000 niños han perdido a uno o ambos padres debido a la guerra. La agencia de las Naciones Unidas para la Infancia, Unicef, calculó a finales de enero que había alrededor de 19 000 niños huérfanos o no acompañados en Gaza, algunos de los cuales habían sido rescatados de entre los escombros o encontrados por toda la Franja.[837]Save the Children denunció a mediados de abril que unos 26000 niños gazatíes habían muerto o resultado heridos por los ataques israelíes,[34]​ mientras que un estudio de The New York Times demostró que, con más de mil casos, el ejército israelí había causado el mayor número de amputaciones pediátricas de la historia.[36]

En febrero de 2024, Euro-Mediterranean Human Rights Monitor acusó a las Fuerzas de Defensa de Israel de asesinar premeditadamente a Hind Rajab, una niña de 6 años, a sus familiares (incluidos su prima de 15 años) y a dos paramédicos, a plena luz del día. Según los testimonios recogidos por el equipo de Euro-Med Monitor el coche en el que viajaban fue atacado tras encontrarse con tanques y vehículos militares israelíes. Después de que el ejército israelí se retirara de la zona, se encontró el coche con abundantes pruebas que demostraban que numerosas balas habían sido disparadas directamente contra él. Al examinar los cuerpos de las víctimas, se descubrió que habían sido sometidos a un intenso fuego de armas automáticas y disparos de artillería. Además, se encontró en su interior restos de munición de tanque fabricada por Estados Unidos.[838]

El 12 de marzo de 2024, el comisionado general de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos en Oriente Próximo (UNRWA), Philippe Lazzarini, aseguró que la cifra de niños muertos en la Franja de Gaza como consecuencia de los ataques israelíes es superior al número de menores fallecidos en todas las guerras de los últimos cuatro años. Además, afirmó que la ofensiva israelí es una guerra «contra los niños», «contra su infancia» y «contra su futuro» y pedía un alto el fuego inmediato.[839]

El 5 de junio, la ONU notificó a Israel su inclusión en la lista negra de países que violan los derechos de los niños en conflictos armados. En concreto, Israel fue incluido en la lista por los ataques que realizó contra escuelas y hospitales y que ocasionaron la muerte de niños. Esta lista, en la que se enumeran las partes en conflictos armados que han cometido violaciones graves contra los niños, se adjunta al informe anual que elabora el representante especial del secretario general, António Guterres, sobre Niños y Conflicto Armado, que versa sobre la situación de los niños en contextos bélicos y debe presentarse al Consejo de Seguridad el próximo 14 de junio. Hamás y la Yihad Islámica palestina también fueron incluidos en esta lista por matar, herir y secuestrar niños. En total, la ONU verificó más de 8000 violaciones graves de los derechos de los niños contra 4360 de ellos, incluidos más de 4000 palestinos y más de 100 israelíes.[374][840]

El 24 de junio la ONG Save the Children afirmó que al menos 21 000 niños estarían desaparecidos en la Franja de Gaza, incluidos menores perdidos o separados de sus familias, detenidos, atrapados entre los escombros de los edificios bombardeados por Israel o enterrados en fosas comunes no identificadas. Además la organización recalcó que es «casi imposible recopilar y verificar la información» debido a la situación bélica en la que se encuentra Gaza. El director de Save the Children para Oriente Próximo, Jeremy Stoner, manifestó que «debe haber una investigación independiente y los responsables deben rendir cuentas. Necesitamos desesperadamente un alto el fuego para encontrar y apoyar a los niños desaparecidos que han sobrevivido, y para evitar que más familias sean destruidas».[35]

Ataques contra instalaciones y personal sanitario

El 7 de noviembre, Human Rights Watch determinó que el ataque contra un convoy de ambulancias en Al-Shifa el 3 de noviembre fue «aparentemente ilegal y debería ser investigado como un posible crimen de guerra», señalando que se debe permitir que las ambulancias y otros medios de transporte sanitario funcionen y estén protegidas en todas las circunstancias. Añadió que el uso de ambulancias con fines militares también iría en contra de las reglas de la guerra, pero no encontró pruebas de ello. Al comentar sobre lo que un portavoz del ejército israelí había dicho a un medio israelí ese día: «nuestras fuerzas vieron a terroristas usando ambulancias como vehículo para moverse. Percibieron una amenaza y, en consecuencia, atacamos esa ambulancia». Human Rights Watch dijo que las ambulancias solo perderían sus protecciones bajo el derecho internacional si estuvieran cometiendo «actos perjudiciales» para Israel, y su director para Medio Oriente y África del Norte declaró: «para que las autoridades israelíes afirmen que su mortal ataque del 3 de noviembre contra una ambulancia en una zona muy concurrida fue legal, necesitan hacer más que simplemente Insistir en que los combatientes palestinos estaban utilizando una ambulancia como transporte».[841]

El 5 de diciembre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó que desde el inicio de los combates, el 7 de octubre, se han producido cerca de 600 ataques israelíes contra hospitales y otras infraestructuras médicas en los territorios palestinos. En concreto se han producido en la Franja de Gaza 304 ataques, que han afectado a 94 centros de atención sanitaria --incluidos 26 de 36 hospitales dañados-- y 79 ambulancias y en Cisjordania, se han notificado 286 ataques, que han afectado unos 24 centros de salud y 212 ambulancias. Como consecuencia de estos ataques, 613 personas --606 en Gaza y siete en Cisjordania-- han muerto en instalaciones sanitarias y más de 770 han resultado heridas.[204]

Ataques contra periodistas

Según el Consejo de Europa, atacar intencionalmente a periodistas constituye un crimen de guerra. El 7 de diciembre, Amnistía Internacional, presentó las conclusiones de un estudio en el que afirmaba que los ataques israelíes contra un grupo de siete periodistas en el sur del Líbano el 13 de octubre, en los que murió el periodista de Reuters Issam Abdallah y resultaron heridas otras seis personas, fueron probablemente un ataque directo contra civiles que debe ser investigado como un crimen de guerra. Según Aya Majzoub, directora regional adjunta de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte de África, «Nuestra investigación del incidente descubre pruebas escalofriantes que apuntan a un ataque a un grupo de periodistas internacionales que realizaban su trabajo informando sobre las hostilidades. Los ataques directos contra civiles y los ataques indiscriminados están absolutamente prohibidos por el derecho internacional humanitario y pueden constituir crímenes de guerra».[842]

Una investigación de Reporteros Sin Fronteras (RSF) dijo que Israel había atacado a periodistas con misiles el 13 de octubre que mataron al periodista de Reuters Issam Abdallah e hirieron a otras cuatro personas. Estos dos ataques con misiles israelíes, con 30 segundos de diferencia, alcanzaron a un grupo de siete periodistas en el sur del Líbano que informaban sobre los combates entre Israel y Hezbolá. En un video se ve a los periodistas con chalecos y cascos que los identifican claramente como «PRENSA». La palabra también estaba presente en el techo de su coche, que explotó tras ser alcanzado por el segundo misil.[843]​ La Organización Holandesa para la Investigación Científica Aplicada, que prueba y analiza municiones y armas, examinó el material recogido en el lugar de la explosión y descubrió que la pieza de metal era la aleta de un proyectil de tanque de 120 mm disparado a 1,34 km de distancia desde la frontera israelí con un cañón de tanque de ánima lisa.[844]

Reporteros Sin Fronteras presentó también una solicitud a la Corte Penal Internacional (CPI) para que investigue la muerte de un periodista israelí a manos de Hamás y el de ocho periodistas palestinos a manos de Israel como crímenes de guerra.[845]

A principios de abril RSF denunciaba la muerte de al menos 105 periodistas de los cuales 22 se encontraban ejerciendo su labor e hizo un nuevo llamamiento a la comunidad internacional en la que instaba a que se tomasen medidas para proteger al periodismo y a detener la escalada de violencia y finalizar la masacre.[846]

Destrucción intencionada de cementerios

La destrucción intencionada de lugares religiosos sin necesidad militar puede ser considerada un crimen de guerra.[847]​ La destrucción de cementerios palestinos por parte del ejército israelí fue una forma de necroviolencia (profanación o uso indebido de cadáveres) utilizada por las Fuerzas de Defensa de Israel durante la guerra Israel-Gaza. Entre el inicio de la invasión israelí de la Franja de Gaza y el 20 de enero, al menos dieciséis cementerios palestinos resultaron gravemente dañados o destruidos, algunos de ellos debido a que el ejército israelí estableció allí sus posiciones.[848]

En diciembre de 2023, The New York Times informó de que las fuerzas israelíes habían arrasado total o parcialmente al menos seis cementerios en la Franja de Gaza. En el cementerio de Shujeila, un barrio de la ciudad de Gaza, las fuerzas israelíes arrasaron parte del cementerio tunecino; en un cementerio más pequeño, también en Shujeila, vehículos militares israelíes destruyeron decenas de tumbas; en el cementerio de Al-Faluja las fuerzas israelíes dañaron numerosas tumbas; también destruyeron parte del cementerio de Beit Hanun, en el norte de la Franja de Gaza; además demolieron los cementerios de Sheikh Ijlin, en la capital gazatí, y de Beit Lahia, en el norte de la Franja de Gaza.[847]​ El 16 de enero, los habitantes del distrito de Tuffah tuvieron que volver a enterrar los cadáveres de su cementerio después de que el ejército israelí los exhumara y destrozara sus tumbas.[849]​ A finales de ese mismo mes, la aviación israelí destruyó un cementerio islámico en Bani Suheila.[231]

Posteriormente, la organización defensora de los derechos humanos Euro-Med Human Rights Monitor informó sobre la demolición y profanación de más cementerios en Gaza de los que previamente había informado The New York Times. También informó de que se habían creado grandes agujeros en los cementerios como resultado de los frecuentes ataques israelíes, destruyendo decenas de tumbas, y de que los restos de algunos cadáveres habían sido esparcidos o habían desaparecido.[850]

Traslado forzoso y limpieza étnica

El portal israelí Mekomit publicó el día 28 de octubre un documento del Ministerio de Inteligencia de Israel, fechado el 13 de octubre, en el que se establecía un plan en cuatro fases como la opción preferida entre tres alternativas con respecto al futuro de los palestinos que en aquel momento habitaban en Gaza una vez terminado el conflicto: en la primera fase, la población palestina debía ser «desalojada hacia el sur» mediante una serie de ataques aéreos que se centrarían en la parte norte de la Franja. En la segunda fase se iniciaría la entrada terrestre a Gaza, lo que conduciría a la ocupación secuencial de toda la Franja, de norte a sur. La tercera planteaba dejar abiertas las rutas a través de Rafah, el único paso fronterizo existente entre Egipto y Palestina, para que la población pudiese huir a Egipto, y la cuarta fase proponía el establecimiento de «ciudades de tiendas de campaña al norte de Sinaí», para dar cabida a la población deportada y luego crear una zona cerrada de seguridad que se extendería varios kilómetros dentro de Egipto. A los palestinos deportados no se les permitiría regresar a ninguna zona cercana a la frontera israelí. Posteriormente, el Gobierno de Israel debía liderar una iniciativa internacional para que distintos países de Europa, en particular Grecia, España y Canadá, se ocupasen de absorber y asentar a los refugiados que hubiesen sido expulsados de Gaza.[851][135]

El ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, apostó por expulsar a la población palestina de Gaza a fin de que los colonos judíos que dejaron la Franja en 2005 pudieran retornar.[852]​ En esa misma línea también se expresó el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, quien dijo que se debía alentar a la población palestina a emigrar: «Para tener seguridad debemos controlar el territorio. Para controlar militarmente el territorio durante mucho tiempo, necesitamos una presencia civil (...). Si actuamos de manera estratégicamente correcta y fomentamos la emigración, si hay 100.000 o 200.000 árabes en Gaza y no dos millones, todo el discurso del día después [de la guerra] será completamente diferente».[853]​ El 3 de enero de 2024, se supo que Israel estaba negociando con varios países, entre ellos la República del Congo, para el reasentamiento de palestinos de Gaza cuando acabase la guerra, una medida que el gobierno de Netanyahu denominó «migración voluntaria». Este tipo de medidas han sido frecuentemente caracterizadas como limpieza étnica y genocidio.[854]

La Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas afirmó que el asedio de Israel a Gaza y su orden de evacuación del norte del enclave podrían equivaler a un traslado forzoso de civiles e infringir el derecho internacional. Ravina Shamdasani, portavoz de la oficina de derechos humanos de la ONU, declaró: «Nos preocupa que esta orden, combinada con la imposición de un asedio total a Gaza, no pueda considerarse una evacuación temporal legal y, por tanto, equivalga a un traslado forzoso de civiles en contravención del derecho internacional». Según la ONU, el «traslado forzoso» consiste en la reubicación forzosa de poblaciones civiles y, por lo tanto, se considera un crimen contra la humanidad punible por la Corte Penal Internacional.[855]​ A lo anterior se suma que muchos palestinos que efectivamente cumplieron las órdenes de evacuación emanadas desde Israel murieron como consecuencia de ataques aéreos israelíes hacia objetivos civiles fuera de la zona evacuada.[815]

Del mismo modo, la orden israelí de evacuación de civiles gazatíes bajo amenaza de un ataque inminente, sin que existan lugares seguros donde ir ni una forma segura de llegar, ha sido denunciada por la Organización de las Naciones Unidas y el Comité Internacional de la Cruz Roja como una violación en sí misma al derecho internacional humanitario.[44]​ Israel habría llevado a cerca de la mitad de la población de la Franja de Gaza al mayor desplazamiento forzado de su historia reciente, en lo que ha sido catalogado como crimen contra la humanidad por la propia ONU.[46]​ El 14 de octubre, Francesca Albanese, Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre los territorios palestinos ocupados, lo caracterizó como una «repetición de la Nakba de 1948», destacando la abierta defensa de los funcionarios públicos israelíes de otra expulsión masiva de la población palestina.[856]

El 28 de enero de 2024, varios ministros israelíes de extrema derecha y del partido Likud de Netanyahu asistieron a una conferencia titulada «Conferencia para la Victoria de Israel – El acuerdo trae seguridad: el regreso a la Franja de Gaza y al norte de Samaria», que trataba sobre un futuro reasentamiento de la Franja de Gaza y el traslado de la población palestina que vive allí, y en la que el ministro de seguridad nacional israelí, Itamar Ben-Gvir, declaró: «Si no queremos otro 7 de octubre, tenemos que volver a casa y controlar [Gaza]. Necesitamos encontrar una manera legal de hacer emigrar voluntariamente [a los palestinos] e imponer sentencias de muerte a terroristas». Por su parte, el ministro de Comunicaciones, el ultraderechista Shlomo Karhi, dijo en la conferencia que «en la guerra, "voluntario" es a veces un estado que se impone [a alguien] hasta que dé su consentimiento». Por su parte la líder colona Daniella Weiss argumentó: «Gaza, la puerta sur de Israel, se abrirá, la gente de Gaza se trasladará al resto del mundo». A la conferencia asistieron miles de participantes e incluyó discursos de muchas figuras públicas, incluidos miembros de la Knéset y ministros del actual gobierno de coalición, así como rabinos, activistas de los asentamientos, familias de soldados que luchaban en Gaza y jefes de los consejos locales del sur.[857][858]

Un informe del Consejo de Derechos Humanos de la ONU concluyó el 12 de junio que Israel era culpable del crimen de guerra de traslado forzoso de la población.[373]

Asesinato de prisioneros de guerra

El miércoles 20 de diciembre, la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU (ACNUDH) acusó a Israel de cometer crímenes de guerra en Gaza. La denuncia se refería específicamente a un caso en que los soldados israelíes ejecutaron de forma sumaria, el 19 de diciembre, a once palestinos delante de sus familias en el barrio Al Remal, en la ciudad de Gaza. En una nota de prensa, la Oficina de Derechos Humanos de la ONU señaló que había podido confirmar el asesinato de estos palestinos gracias a los testimonios de testigos directos recopilados por la organización defensora de los derechos humanos Euro-Mediterranean Human Rights Monitor.[859]

Amnistía Internacional pidió una investigación urgente sobre las detenciones masivas por parte de Israel y la desaparición forzada de palestinos en Gaza, señalando que las desapariciones y el trato a los cautivos podrían constituir crímenes de guerra o crímenes contra la humanidad.[860]

Robo de órganos

El derecho internacional humanitario prohíbe la sustracción de órganos durante los conflictos armados. El 27 de noviembre, el Euro-Med Monitor afirmó que había recibido informes de profesionales médicos en Gaza que encontraron evidencia de robo de órganos, incluida la falta de cócleas y córneas y órganos como hígados, riñones y corazones.[861]

El 26 de diciembre, la Oficina de Medios del Gobierno en Gaza afirmó que Israel había «robado órganos vitales» de palestinos muertos tras la devolución de los cadáveres de ochenta palestinos fallecidos que habían sido llevados a Israel y luego devueltos.[862]​ El Euro-Mediterranean Human Rights Monitor y el Middle East Monitor, dirigido por Catar, también denunciaron que el robo de órganos era una continuación de los métodos israelíes, citando el libro The Chosen Body: The Politics of the Body in Israel Society, de la doctora Meira Weiss, así como el caso del doctor Yehuda Hiss, acusado de robar y vender órganos a finales de los años noventa.[863]

Violencia sexual

Las mujeres palestinas en Gaza también han denunciado amenazas de violación y violencia sexual por parte de soldados israelíes. En declaraciones al Euro-Mediterranean Human Rights Monitor, una mujer palestina, que estaba embarazada, describió cómo un soldado israelí la obligó a desnudarse y la amenazó con violarla.[864]

El 14 de diciembre de 2023, un grupo de expertos de las Naciones Unidas declaró que las mujeres y niñas en Cisjordania y la Jerusalén Este ocupada están en «riesgo constante de sufrir violencia por parte de los colonos». Los expertos señalaron que las mujeres palestinas en la Cisjordania ocupada «han enfrentado una mayor discriminación, acoso, agresión sexual y ataques por parte de las autoridades y los colonos israelíes» desde el 7 de octubre.[865]

El 19 de febrero de 2024, expertos de la ONU expresaron su alarma por las «acusaciones creíbles» de atroces violaciones de derechos humanos que las mujeres y niñas palestinas siguen sufriendo en la Franja de Gaza y Cisjordania. Los expertos se mostraron especialmente preocupados por informes creíbles y por fotografías supuestamente tomadas por tropas israelíes, por las que denunciaron que «mujeres y niñas palestinas detenidas también han sido sometidas a múltiples formas de agresión sexual, como ser desnudadas y registradas por oficiales masculinos del ejército israelí». Los expertos también dijeron que al menos dos detenidas palestinas fueron presuntamente violadas, mientras que otras fueron amenazadas con violación y otras formas de violencia sexual.[866]

El 12 de junio, un informe del Consejo de Derechos Humanos de la ONU concluyó que Israel era culpable del crimen de guerra de violencia sexual.[373]

Zona de amortiguamiento

Israel busca crear una zona de amortiguamiento ampliada en Gaza. En enero de 2024, Israel había destruido más de 1000 edificios de la zona planificada, y a mediados de abril se había llegado hasta los 3000.[322][867]​ El Centro Palestino para los Derechos Humanos afirmó que dichas propiedades civiles estaban protegidas por el derecho internacional humanitario.[868]Shaul Arieli, un ex coronel del ejército israelí y experto en las fronteras de su país, afirmó que la creación de una zona de amortiguación permanente era ilegal, ya que Israel tiene prohibido alterar las fronteras de Gaza como potencia ocupante.[869]Geoffrey Nice, un fiscal de crímenes de guerra afirmó: «es injustificado, desde cualquier punto de vista, según el derecho internacional».[870]​ El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, denunció como un crimen de guerra la creación de esta zona de amortiguamiento.[323]

Pillaje

El pillaje o saqueo está prohibido bajo cualquier circunstancia por la Convención de la Haya, y fue reconocido como un crimen de guerra tanto al final de la Primera Guerra Mundial como en los juicios de Núremberg, al final de la Segunda Guerra Mundial.[871]

Varios medios de comunicación israelíes han documentado el extensivo uso del pillaje por parte del ejército israelí en su campaña en la Franja de Gaza. De hecho, numerosos soldados se han grabado o fotografiado a sí mismos robando gran número de objetos de las viviendas demolidas por el ejército o desalojadas por los desplazados palestinos, desde joyas y dinero hasta motocicletas, aspiradoras o teléfonos móviles. En un comunicado emitido a mediados de febrero, el propio jefe del Estado mayor de Israel, Herzi Halevi, pidió a los soldados que «no cojan nada que no sea nuestro». Sin embargo, el saqueo se ha convertido en una costumbre muy extendida y tolerada e incluso practicada por los oficiales del ejército. Hay incluso una unidad del ejército israelí dedicada específicamente a incautar tanto dinero como otros bienes que dictamina que son de Hamás. La principal abogada del ejército israelí advirtió que diversos actos llevados a cabo por sus soldados, entre los que citó «el pillaje, que incluye el uso o el robo de propiedad privada para propósitos no operativos», van «más allá del aspecto disciplinario y cruzan la barrera de lo criminal».[872][873][752]

El pillaje de los soldados israelíes ha continuado a lo largo de toda la guerra. En mayo de 2024, el fiscal militar del ejército israelí anunció que había abierto investigaciones sobre setenta posibles crímenes de guerra llevados a cabo por soldados israelíes, en los cuales se incluía el pillaje. The Times of Israel informaba ya en julio de que los soldados que encontraban objetos propios del judaísmo en la Franja de Gaza los confiscaban y los llevaban a Israel consigo.[874]

Uso del hambre como arma de guerra

Provocar de manera intencionada una hambruna entre los civiles de un conflicto es un crimen de guerra según el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional y según los Convenios de Ginebra; también fue reconocido como crimen de guerra y como violación del derecho internacional por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en 2018. El 27 de febrero de 2024, Michael Fakhri, relator especial de las Naciones Unidas para el derecho a la comida, denunció que Israel estaba deliberadamente «bloqueando el paso de ayuda humanitaria y destruyendo pequeñas embarcaciones de pesca, invernaderos y huertos» en la Franja, algo que calificó como «claramente un crimen de guerra. (...) Desde mi punto de vista como experto en derechos humanos de la ONU, esta es ahora una situación de genocidio». Fakhri, que es profesor de derecho en la Universidad de Oregón, explicó que «la velocidad a la que se extiende la malnutrición de los niños es también sorprendente. Los bombardeos que matan a la gente directamente son brutales, pero esta hambruna -y la emaciación y el retraso del crecimiento de los niños- es una tortura vil. Tendrá un impacto físico, cognitivo y moral en la población a largo plazo (...) y todo indica que es un acto intencionado». Según Fakhri, hay un consenso entre los expertos mundiales en hambrunas sobre el hecho de que nunca antes se había visto a una población civil tan hambrienta en tan poco tiempo. En Rafah, donde aún llegaba algo de ayuda humanitaria, el 5 % de los niños menores de dos años padecían malnutrición severa, cifra que antes de la guerra estaba en un 0,8% de los menores de cinco años. En el norte de la Franja, esta cifra ascendía al 16 % de los menores de dos años a comienzos de 2024, pero Unicef denunciaba que el ejército israelí le había negado todas las peticiones de acceso a la zona desde el 1 de enero, por lo que la situación debía ser claramente peor. Las familias gazatíes tenían menos de un litro de agua potable por persona y día, lo que generó que más del 90 % de los menores de cinco años padeciesen una o más enfermedades infecciosas a finales de febrero.[875]

El 1 de marzo de 2024, Médicos Sin Fronteras, emitió un comunicado en que acusaba a Israel de ser el responsable directo de la «situación de privación y desesperación extremas que impera en Gaza». En dicho comunicado añadieron que.

La situación en Gaza, y particularmente en el norte, es catastrófica. Hace unos días, cuando hablamos con nuestro personal allí, nos dijeron que no tenían suficiente comida y que algunos estaban recurriendo a la comida para mascotas para sobrevivir. También denunciaron la falta de agua y su mala calidad en general, lo que provoca enfermedades. Esta situación es el resultado directo de la serie de decisiones desmedidas tomadas por las autoridades israelíes mientras libraban esta guerra: una campaña incesante de bombardeos y proyectiles, un asedio total impuesto al enclave, los obstáculos burocráticos y la falta de mecanismos de seguridad para garantizar una distribución segura de alimentos desde del sur al norte de Gaza, la destrucción sistemática de medios de vida como la agricultura, la ganadería y la pesca.[876]

El 3 de marzo, el director del Programa Mundial de Alimentos en Gaza declaró que «tener una situación hoy con medio millón de persona afrontando una hambruna en solo cinco meses es extraordinario a estos niveles. En ninguna parte del mundo hoy hay tanta gente en riesgo de hambruna. En ninguna parte. Y todo ha sido generado por el hombre.»[491]

El 18 de marzo, el Alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, acusó a Israel de estar usando el hambre como un arma de guerra: «En Gaza ya no estamos al borde de la hambruna, estamos en una hambruna que afecta a miles de personas. (...) Esto es inaceptable. El hambre se está usando como arma de guerra. Israel está provocando la hambruna». Ese mismo día, Oxfam criticó a Israel por estar «dirigiendo un sistema de inspecciones disfuncional y exiguo que mantiene la ayuda humanitaria atascada, sujeta a procedimientos burocráticos onerosos, repetitivos e impredecibles que están contribuyendo a que los camiones se queden varados en colas enormes de unos 20 días de media». Según Oxfam, en febrero hubo una reducción del 44% en el número de camiones de ayuda humanitaria a los que Israel permitió acceder a la Franja de Gaza. También denunció que las autoridades israelíes «rechazan ayuda humanitaria de manera rutinaria y arbitraria por tener un "doble uso"», entre los que citó filtros para el agua o paneles solares.[877]​ Al día siguiente fue el ministro de Asuntos Exteriores de Jordania, Ayman Al-Safadi, quien acusó a Israel de estar «matando de hambre a los niños y reteniendo como rehenes a más de dos millones de palestinos».[878]​ El 5 de abril, durante una entrevista con El País, el representante especial de la Unión Europea para el Proceso de Paz en Oriente Próximo, Sven Koopmans, respondió a una pregunta sobre la legalidad de las acciones israelíes: «cortar el acceso a la Franja de agua y alimentos es ilegal; como es ilegal usar el hambre como arma de guerra. Así como también la expansión de los asentamientos. Todo eso es obvio».[879]

El 12 de junio, un informe del Consejo de Derechos Humanos de la ONU concluyó que Israel era culpable del crimen de guerra de usar el hambre como arma de guerra.[373]

Ecocidio

La magnitud y el impacto duradero de la destrucción ambiental han llevado a llamados para que el gobierno israelí sea investigado por el crimen de guerra de ecocidio bajo el Estatuto de Roma por «daños generalizados, severos y a largo plazo al medio ambiente natural».[880]

Hamás

Al igual que en el caso de Israel, las acusaciones contra Hamás no son nuevas. Hamás ha sido también acusado por medios y expertos de cometer crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad hacia las poblaciones tanto israelíes como palestinas.[881]​ En varios países y organismos Hamás está declarada como una organización terrorista, tal y como ocurre en Israel, Japón, Estados Unidos, Canadá, Australia, Reino Unido, la Unión Europea, y la secretaría general de la Organización de Estados Americanos (OEA). En el actual conflicto, diversos expertos han afirmado que Hamás podría ser responsable de crímenes de guerra por su lanzamiento de cohetes hacia Israel.[882]​ La ONU también recordó tras el ataque del 7 de octubre que «tomar rehenes civiles y usar a civiles como escudos humanos son crímenes de guerra».[882]

Tanto Israel como Estados Unidos, su firme aliado, han acusado a Hamás de usar los hospitales para operaciones militares, ocultar rehenes israelíes y crear túneles debajo de los hospitales de la Franja de Gaza para almacenar armamento y usar el lugar como escudo; Hamás ha rechazado tales afirmaciones.[883]​ Estas acusaciones han sido «negadas» por el personal médico y por organismos internacionales.[884]​ El 13 de noviembre, el académico israelí Neve Gordon afirmó que Israel estaba «abusando de las leyes de la guerra» para justificar sus ataques a hospitales.[885]​ En un video difundido por Israel el 19 de diciembre, Ahmad Kahalot, el director del hospital Kamal Adwan en Beit Lahia, al norte de la Franja de Gaza, que había sido detenido por Israel el 12 de diciembre, aseguraba ser miembro de Hamás y que este grupo había convertido los hospitales en «instalaciones militares bajo su control».[886]​ El Ministerio de Salud de Gaza dijo que «las confesiones de Kahalot fueron obtenidas mediante el uso de la fuerza, coerción, tortura e intimidación». El Ministerio también dijo que Kahalot trabajaba para los Servicios Médicos Militares, una rama del Ministerio del Interior y que el rango de general de brigada formaba parte del sistema de clasificación utilizado por el Ministerio del Interior.[887]​ Para algunas fuentes, el historial de casos documentados de torturas y confesiones obtenidas a la fuerza en los centros de detención israelíes restaba credibilidad a esas confesiones y testimonios que resultarían legalmente inadmisibles según las normas de un juicio justo.[888]

El gobierno israelí ha denunciado casos de violencia sexual contra mujeres israelíes durante el ataque del 7 de octubre. La violencia sexual podría ser considerada un crimen de guerra si se comete en el curso de la guerra.[889]​ Un funcionario israelí dijo que las autoridades tenían pruebas de violación.[890]​ En diciembre de 2023, el New York Times publicó un artículo en el que afirmaba que Hamás había convertido la violencia sexual en un arma de guerra el 7 de octubre.[891]​ Sin embargo, el propio New York Times posteriormente retractó parte de sus afirmaciones.[892]​ Hamás siempre ha negado haber cometido agresión sexual alguna y ha pedido una investigación internacional imparcial sobre las acusaciones.[893]

El 20 de mayo, la fiscalía del Tribunal Penal Internacional pidió una orden de arresto contra Yahya Sinwar, líder de Hamás en la Franja de Gaza; Ismail Haniya, líder político de Hamás, y Mohammed Deif, jefe de las Brigadas de Ezzeldin Al-Qassam, el brazo armado de Hamás.[835]​ Los crímenes que se les imputaban eran:

  • Exterminio como crimen contra la humanidad, contrario al artículo 7(1)(b) del Estatuto de Roma.
  • Asesinato como crimen contra la humanidad, contrario al artículo 7(1)(a) del Estatuto, y como crimen de guerra, contrario al artículo 8(2)(c)(i) del Estatuto.
  • Toma de rehenes como crimen de guerra, contrario al artículo 8(2)(c)(iii) del Estatuto.
  • Violación y otros actos de violencia sexual como crímenes contra la humanidad, contrarios al artículo 7(1)(g), y también como crímenes de guerra perseguidos por el artículo 8(2)(e)(vi) en el contexto del cautiverio.
  • Tortura como crimen contra la humanidad, contrario al artículo 7(1)(f), y también como crimen de guerra, contrario al artículo 8(2)(c)(i), en el contexto del cautiverio.
  • Otros actos inhumanos como crimen contra la humanidad, contrarios al artículo 7(l)(k), en el contexto del cautiverio.
  • Tratamiento cruel como crimen de guerra contrario al artículo 8(2)(c)(i), en el contexto del cautiverio.
  • Crueldad contra la dignidad personal como crimen de guerra, contrario al artículo 8(2)(c)(ii), en el contexto del cautiverio.[835]

El 12 de junio, una comisión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU publicó un informe según el cual, tras una investigación, había concluido que Hamás era responsable de los siguientes crímenes de guerra: dirigir ataques contra civiles de una manera intencionada, cometer asesinatos u homicidios voluntarios, llevar a cabo tortura y tratamientos crueles o inhumanos, lanzar proyectiles contra zonas pobladas de Israel de una manera indiscriminada, así como atrocidades contra la dignidad personal, entre las que se incluyeron la quema, mutilación o decapitación, la profanación sexual de cadáveres tanto masculinos como femeninos y la violencia sexual.[373]

Acusaciones de genocidio

Manifestante en apoyo de Palestina en Londres el 21 de octubre de 2023 con un cartel que pone «Esto es un genocidio»

El genocidio es una forma especial de crimen de lesa humanidad que cataloga a la destrucción total o parcial de un grupo particular de personas. Israel ha sido acusado previamente de genocidio contra del pueblo palestino,[894]​ acusaciones que también se han presentado con ocasión del conflicto en curso en Gaza tanto por los propios líderes palestinos como por trece países más: Sudáfrica, Nicaragua, Bélgica, Colombia, Turquía, Libia, Egipto, Maldivas, Méjico, Irlanda, Chile, España y Cuba.[895]

Por un lado, autoridades del Estado de Palestina han denunciado que las acciones de Israel contra la población palestina durante el conflicto implican la comisión de genocidio. Así, el Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados de Palestina denunció mediante un comunicado que los «crímenes de asesinato, destrucción y desplazamiento significan que el Estado ocupante está cometiendo el crimen de genocidio contra ciudadanos palestinos en la Franja de Gaza».[896]​ Por otra parte, jefes de gobierno, autoridades y personalidades han hecho eco de las acusaciones contra Israel. Así, Luis Moreno Ocampo, exfiscal jefe de la Corte Penal Internacional, sostuvo en una entrevista que «Israel no puede bombardear civiles. Israel no puede bloquear el acceso de bienes a Gaza. Eso es un genocidio».[897]​ El 6 de noviembre, Sudáfrica retiró a su embajador y a toda su misión diplomática de Israel como protesta contra el bombardeo de la Franja de Gaza, al que calificó de «genocidio».[898]​ El 9 de noviembre tres organizaciones de derechos humanos palestinas al-Haq, Al Mezan, y PCHR se presentaron delante de la Corte Penal International y pidieron que emitiese órdenes de arresto contra varios líderes israelíes como el primer ministro Benjamín Netanyahu o el ministro de defensa Yoav Galant por genocidio e incitación al genocidio.[899]

La relatora de la ONU para los Territorios Palestinos, Francesca Albanese, presentó en la 55.ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU el informe Anatomía de un Genocidio de veinticinco páginas, donde expone que «hay motivos razonables para creer que se ha alcanzado el umbral que indica la comisión del crimen de genocidio contra los palestinos como grupo en Gaza. En concreto, Israel ha cometido tres actos de genocidio con la intención requerida: causar graves daños físicos o mentales a miembros del grupo; infligir deliberadamente al grupo condiciones de vida calculadas para provocar su destrucción física total o parcial; imponer medidas destinadas a impedir los nacimientos dentro del grupo».[900]​ El 5 de abril, la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas pidió un embargo de armas para Israel para disminuir el riesgo de genocidio en la Franja de Gaza.[901]​ El 9 de abril, la senadora estadounidense Elizabeth Warren declaró que había «numerosas pruebas» para condenar a Israel por el cargo de genocidio.[902]​ El 6 de mayo, ante lo que parecía el comienzo de la ofensiva israelí en Rafah, Arabia Saudí llamó a la comunidad internacional a «intervenir inmediatamente para detener el genocidio llevado a cabo por las fuerzas de ocupación».[340]​ La ganadora del Premio Nobel de la Paz en 2011, Tawakkul Karman, denunció en un discurso el 13 de mayo que «el mundo calla ante el genocidio y la limpieza étnica del pueblo palestino en Gaza».[347]

Reacciones

Resoluciones de la ONU

El 18 de octubre, Estados Unidos utilizó su poder de veto para bloquear una propuesta de resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas presentada por Brasil y apoyada por doce de los quince miembros del Consejo, que pedía «pausas humanitarias» para la entrega de ayuda humanitaria para los civiles sitiados en Gaza. El Reino Unido y Rusia se abstuvieron.[903]​ La embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Linda Thomas- Greenfield explicó que Estados Unidos quería más tiempo para dejar que la diplomacia estadounidense sobre el terreno «se desarrollara», también criticó el texto por no mencionar el derecho de Israel a defenderse, un punto del que se hizo eco la embajadora del Reino Unido en la ONU Barbara Woodward. Rusia se abstuvo diciendo que el proyecto «no tenía un llamamiento claro al alto el fuego» y «no ayudaría a detener el derramamiento de sangre».[903]

El 25 de octubre, Estados Unidos, principal aliado de Israel, presentó una proposición de resolución ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en la que reafirmaba el derecho de Israel a defenderse, instándole a respetar las leyes internacionales —especialmente la protección de los civiles— y pidiendo «pausas humanitarias» para hacer llegar a Gaza la ayuda humanitaria. La resolución fue rechazada con el voto en contra de Rusia, China (ambos miembros permanentes del Consejo y, por lo tanto con poder de veto) y Emiratos Árabes Unidos, mientras que Brasil y Mozambique se abstuvieron. Después se votó una nueva resolución presentada por Rusia que solicitaba un «alto el fuego humanitario» inmediato y condenaba los ataques de Hamás del 7 de octubre en Israel y los «ataques indiscriminados» contra civiles y otros objetivos no militares en Gaza. En este caso, cuatro países votaron a favor: Rusia, China, Emiratos Árabes Unidos y Gabón, mientras que Estados Unidos y Reino Unido votaron en contra, y nueve países se abstuvieron. La resolución no se adoptó porque no consiguió el mínimo de nueve votos afirmativos.[904]

El 27 de octubre, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó una resolución no vinculante presentada por los países árabes para pedir una «tregua humanitaria inmediata, sostenible y duradera que lleve a una cese de hostilidades» en la Franja de Gaza. La resolución fue aprobada después de obtener una amplia mayoría (121 votos a favor, 44 abstenciones y 14 votos en contra). Previamente, una enmienda presentada por Canadá que solicitaba una condena explícita de los ataques de Hamás no había alcanzado la mayoría requerida.[905]

El 15 de noviembre, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó una resolución propuesta por Malta con doce votos a favor, ninguno en contra y tres abstenciones: las de Estados Unidos, Reino Unido y Rusia, para establecer pausas humanitarias «urgentes y amplias» en los combates durante «un número suficiente de días» que permitiesen la entrada de ayuda en la Franja de Gaza por el bien de los civiles «y especialmente los niños», y que se pudiese evacuar a los menores heridos y sus cuidadores. La representante de Malta, Vanessa Frazier, denunció que Gaza «se está convirtiendo en un cementerio de niños» e instó a los otros miembros a «no cerrar los ojos ante su sufrimiento».[53]

El 7 de diciembre, los Emiratos Árabes Unidos llevaron a voto para el día siguiente una resolución del Consejo de Seguridad que exigía un «alto el fuego humanitario inmediato». Este movimiento tuvo lugar poco después de que el secretario general de la ONU, António Guterres, adoptase la poco frecuente medida de invocar el artículo 99 de la Carta de las Naciones Unidas, por el que pedía al Consejo de Seguridad que actuase por existir un «riesgo global» de guerra. El texto propuesto por los Emiratos Árabes Unidos también demandaba la protección de todos los civiles, ya fuesen palestinos o israelíes, y la liberación de todos los rehenes.[906]​ En la votación del 8 de diciembre, trece de los países del Consejo de Seguridad votaron a favor y uno (Reino Unido) se abstuvo. Estados Unidos fue el único que voto en contra. La resolución fue finalmente rechazada porque Estados Unidos hizo uso de su derecho a veto.[907]

La postura de Estados Unidos al rechazar la resolución del Consejo de Seguridad fue ampliamente criticada por numerosos países y grupos de derechos humanos que condenaron la doble moral de Estados Unidos, de la que dijeron que «corre el riesgo de ser cómplice de crímenes de guerra» y que tenía «un cruel desprecio por el sufrimiento de los civiles».[908]Human Rights Watch ha declarado a través de su director ante la ONU, Louis Charbonneau, que con su postura Estados Unidos está arriesgando hacerse cómplice de los crímenes de guerra perpetrados por Israel. Avril Benoit, directora ejecutiva de Médicos Sin Fronteras, dijo que: «Al vetar esta resolución, Estados Unidos es el único que emite su voto contra la humanidad. El veto estadounidense contrasta marcadamente con los valores que profesa defender. Al seguir brindando cobertura diplomática a las atrocidades que se cometen en Gaza, Estados Unidos está indicando que el derecho internacional humanitario puede aplicarse selectivamente y que las vidas de algunas personas importan menos que las de otras. (...) El veto de Estados Unidos lo convierte en cómplice de la carnicería en Gaza». Agnes Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional, dijo en X que el veto «muestra un cruel desprecio por el sufrimiento de los civiles ante un asombroso número de muertos» y que Washington «ha ejercido descaradamente y ha utilizado su veto como arma para forzar al Consejo de Seguridad de la ONU, socavando aún más su credibilidad y capacidad para cumplir su mandato de mantener la paz y la seguridad internacionales». El representante permanente de China ante la ONU, Zhang Jun, dijo al consejo: «Tolerar la continuación de los combates mientras se afirma que nos preocupamos por la vida y la seguridad de la gente en Gaza es contradictorio en sí mismo. Condonar la continuación de los combates y al mismo tiempo abogar por la prevención de los efectos colaterales del conflicto es autoengañarse. Condonar la continuación de los combates y al mismo tiempo hacer referencias a la protección de las mujeres y los niños y a los derechos humanos es hipócrita. Todo esto nos muestra una vez más lo que es el doble rasero».[908]

En respuesta al veto de Estados Unidos, Egipto y Mauritania invocaron la Resolución 377A, que permitía a la Asamblea General de la ONU abordar una cuestión que amenaza la seguridad global descuidada por el Consejo de Seguridad de la ONU. La votación, celebrada el martes 12 de diciembre, obtuvo 153 votos a favor, 23 abstenciones y diez votos en contra (Israel, Guatemala, República Checa, Austria, Liberia, Micronesia, Nauru, Papúa Nueva Guinea, Paraguay y Estados Unidos). Aunque esta resolución no era vinculante, indicó el nivel de apoyo internacional para una tregua en los combates. El texto aprobado «reitera su exigencia de que todas las partes cumplan sus obligaciones en virtud del Derecho Internacional» y exigía la «liberación inmediata e incondicional de todos los rehenes».[909]​ El respaldo a esta resolución, que pedía un cese de hostilidades, fue mayor que el obtenido el 27 de octubre, en la que se pedía una «tregua humanitaria». El resultado de la votación reflejaba el creciente aislamiento de Estados Unidos, el aliado más cercano de Israel, su principal proveedor de armas y munición y el único que podía obligar a Israel a que aceptase un cese del fuego.[55]

El lunes 18 de diciembre, el Consejo de Seguridad volvió a considerar una nueva propuesta de resolución centrada en aumentar la entrada de ayuda humanitaria en la Franja. Durante cuatro días consecutivos, el voto final de la resolución se vio retrasado por las objeciones de Estados Unidos, que el 22 de diciembre se mostró a favor de aceptarla después de que se retirarse una cláusula que exigía «el aplazamiento urgente de las hostilidades».[910]

El 20 de febrero, Argelia presentó una nueva propuesta de resolución que demandaba un alto el fuego inmediato y la implementación de las medidas ordenadas en enero por la Corte Internacional de Justicia, que ordenaba a Israel rebajar su ofensiva para proteger a los civiles, eliminar los impedimentos a la entrada de ayuda humanitaria en la Franja y adoptar medidas contra los políticos que usaban lenguaje genocida. La propuesta de resolución recabó trece votos a favor, pero no salió adelante porque Estados Unidos ejerció su derecho de veto. El representante argelino declaró que «un voto a favor de esta propuesta de resolución es un apoyo por el derecho del pueblo palestino a la vida. (...) Votar en contra implica un apoyo a la violencia brutal y al castigo colectivo infligido sobre ellos». El representante chino denunció que «la continua y pasiva denegación de un alto el fuego inmediato no es distinta a dar luz verde a las masacres continuas». Por su parte, la representante estadounidense explicó que su país ejercía el veto para no perjudicar las negociaciones para la liberación de los rehenes.[52]

El 1 de marzo, Argelia presentó un comunicado de condena debido a la muerte de más de cien palestinos en un ataque israelí mientras esperaban para conseguir ayuda humanitaria en la ciudad de Gaza. El representante permanente palestino ante la ONU, Riad Mansur, denunció que catorce de los quince miembros del Consejo de Seguridad habían respaldado el comunicado, con la única excepción de Estados Unidos, que utilizó su derecho de veto. El representante adjunto estadounidense, Robert A. Wood, justificó su rechazo a la condena en que Washington «no cuenta con todos los hechos sobre el terreno».[911]

El 22 de marzo, Rusia y China vetaron la propuesta de resolución presentada por Estados Unidos ante el Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas en la que pedían un «alto el fuego sostenido, imperativo e inmediato» dada la «urgente necesidad de expandir el flujo de la ayuda humanitaria a Gaza», aunque vinculaba el cese de las hostilidades a la liberación de los rehenes israelíes en manos de Hamás. Además de los votos en contra de Rusia y China como miembros permanentes, Argelia también se opuso a la medida mientras que Guyana se abstuvo, los otros once miembros del Consejo votaron a favor. El representante ruso ante el Consejo, Vasili Nebenzia, justificó su voto en contra, ya que «Estados Unidos ha intentado vendernos un producto empleando la palabra 'imperativo' en su resolución. No nos parece suficiente. Hay que exigir un alto el fuego». El embajador argelino justificó su voto en la falta de contundencia en el lenguaje de la propuesta final y en la ausencia de mención alguna sobre la responsabilidad de Israel en la muerte de civiles palestinos. Se trató de la cuarta propuesta de resolución presentada al Consejo de Seguridad desde que empezó la guerra el 7 de octubre, siendo las tres primeras vetadas por Estados Unidos.[912]​ El 25 de marzo, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó la resolución 2728, que exigía un alto el fuego en la Franja de Gaza. La resolución, que había sido redactada por los diez miembros no permanentes del Consejo, salió adelante con el voto a favor de catorce países y la abstención de los Estados Unidos, que no hizo uso de su poder de veto. Entre otras cosas, el texto de la resolución incluía las siguientes líneas: «Reiterando su exigencia de que todas las partes cumplan con sus obligaciones bajo el derecho internacional, incluido el derecho internacional humanitario y las leyes internacionales de derechos humanos, y a este respecto deplorando todos los ataques contra civiles y contra objetivos civiles, así como toda violencia y hostilidad contra civiles, y todos los actos de terrorismo, y recordando que la toma de rehenes está prohibida por el derecho internacional, expresando una gran preocupación por la catastrófica situación humanitaria de la Franja de Gaza (...) Exige un inmediato alto el fuego para el mes de Ramadán respetado por todas las partes y que lleve a un alto el fuego duradero y sostenible, y también exige la inmediata e incondicional liberación de todos los rehenes, así como la garantía del acceso de ayuda humanitaria para cubrir las necesidades médicas y de cualquier otro tipo». También «enfatiza la necesidad urgente de expandir el flujo de ayuda humanitaria y de reforzar la protección de los civiles en toda la Franja de Gaza y reitera su exigencia de que se eliminen todas las barreras para la provisión de ayuda humanitaria a gran escala, en línea con el derecho internacional y con las resoluciones 2712 y 2720».[301]

El Consejo de Seguridad adoptó el 10 de junio la resolución 2735 (2024) con 14 votos a favor y la abstención de la Federación de Rusia. Se trataba de una nueva propuesta para poner fin a la guerra en Gaza, consistente en un acuerdo global de alto el fuego en tres fases. La primera fase incluía un alto el fuego inmediato, total y completo con la liberación de los rehenes, la devolución de los restos de algunos rehenes que habían muerto, el intercambio de estos por prisioneros palestinos, la retirada de las fuerzas israelíes de las zonas pobladas de Gaza, el regreso de los civiles palestinos a sus hogares, y la distribución eficaz de ayuda humanitaria a gran escala en toda la Franja de Gaza. La segunda fase contemplaba el fin definitivo de las hostilidades a cambio de la liberación de todos los demás rehenes que aún permaneciesen en Gaza y la retirada total de las fuerzas israelíes de la región. La tercera fase consistía en la puesta en marcha de la reconstrucción de Gaza. En esta fase, deberían devolverse a sus familias los restos mortales de los rehenes que aún permaneciesen en la Franja. Si las negociaciones de la primera fase duraran más de seis semanas, el alto el fuego debería continuar mientras estas prosiguiesen. La resolución del Consejo rechazaba además «cualquier intento de cambio demográfico o territorial en la Franja de Gaza, incluida cualquier acción que reduzca el territorio de la Franja». El Consejo instó tanto a Israel como a Hamás a aplicar la propuesta de esta resolución plenamente, de inmediato y sin condiciones.[913]

Reacciones en Israel y Palestina

Carteles de apoyo a los «ciudadanos del sur» y a los soldados de las FDI en la rotonda de la policía en Ra'anana, octubre de 2023.

Tras los ataques del 7 de octubre, los líderes de los partidos de la oposición de Israel emitieron una declaración conjunta expresando pleno respaldo al ejército israelí y unidad con el gobierno.[914]

El presidente palestino Mahmud Abás dijo que los palestinos tenían derecho a defenderse contra el «terror de los colonos y las tropas de ocupación».[915]​ En Cisjordania, tuvieron lugar celebraciones en Ramala. Se establecieron guardias vecinales en 50 localidades ante el temor a represalias por parte de los colonos israelíes, mientras que se convocó una huelga general para el 8 de octubre. Siete palestinos murieron en enfrentamientos con las fuerzas israelíes ese mismo 7 de octubre, mientras que otros 126 resultaron heridos.[407]​ 

Reacciones internacionales

Las respuestas de los gobiernos, organizaciones internacionales, empresas y otras personalidades internacionales a los eventos de la guerra Israel-Gaza de 2023, han consistido en su gran mayoría en condenar cualquier forma de violencia, ya sea por parte de uno de los contendientes o del otro.

Aislamiento internacional de Israel

Los diversos ataques llevados a cabo por Israel contra objetivos civiles le han causado un creciente aislamiento internacional. Bolivia rompió todos los lazos diplomáticos con Israel el 31 de octubre y, horas más tarde, Chile y Colombia llamaron a consultas a sus embajadores. Jordania hizo lo propio el 1 de noviembre, Baréin el 2 de noviembre, Honduras el 3 de noviembre, Turquía el 4 de noviembre, Chad el 5 de noviembre, Sudáfrica el 6 de noviembre y Belice el 14 de noviembre.[916]​ El 6 de febrero de 2024, la Unión Africana (UA) decidió suspender la decisión de conceder a Israel el estatus de observador.[917]​ El 1 de mayo el presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció que su país rompería relaciones diplomáticas con Israel «por tener un Gobierno, por tener un presidente genocida».[918]

La guerra también causó una tensión en aumento con el gobierno estadounidense, principal aliado estratégico de Israel, y con numerosas figuras influyentes del Partido Demócrata. Aunque al principio de la guerra las críticas provinieron principalmente de su ala progresista, con congresistas como Rashida Tlaib o Alexandria Ocasio-Cortez criticando duramente la actuación israelí, según iba creciendo la devastación por los bombardeos y la hambruna por el bloqueo de ayuda humanitaria se fueron haciendo más generalizadas en amplios sectores del partido. Entre otros, Nancy Pelosi lideró a un grupo de cuarenta congresistas demócratas que urgieron a Joe Biden a suspender el envío de armas a Israel,[919]​ mientras que Elizabeth Warren declaró que había «amplias evidencias» de que Israel estaba cometiendo un genocidio en la Franja de Gaza.[902]​ A comienzos de mayo, Estados Unidos decidió pausar el envío de bombas de 900 y 225 kilos a Israel ante la posibilidad de que este las usase en su ofensiva contra Rafah, y anunció que detendría el envío de armas en general si dicha ofensiva continuaba. Sin embargo, otros envíos de armas por valor de miles de millones de dólares siguieron adelante según lo previsto.[920]

El 10 de mayo, la Asamblea General de las Naciones Unidas respaldó el intento de Palestina de llegar a ser Estado miembro de pleno derecho de las Naciones Unidas al recordar que tiene derecho a la autodeterminación, decidir que cumple los requisitos para su admisión y solicitar que el Consejo de Seguridad «reconsidere el asunto favorablemente». La votación salió adelante con 143 votos a favor, 25 abstenciones y sólo 9 votos en contra, entre los que se encontraban los de Israel y Estados Unidos.[921]

Protestas contra la guerra

Desde el comienzo de la guerra, en octubre de 2023, se han sucedido multitud de manifestaciones en varios países del mundo. Estos eventos se centraron en una variedad de temas relacionados con la actual guerra entre Israel y la Franja de Gaza, incluidas las demandas de un alto el fuego, el fin del bloqueo, la liberación de rehenes israelíes, la protesta por crímenes de guerra y la prestación de ayuda humanitaria a Gaza. Las protestas contra la acción israelí en Gaza fueron notablemente numerosas en todo Oriente Medio y el norte de África, especialmente tras la masacre del Hospital Bautista Al-Ahli.[51]

Análisis

El ataque del 7 de octubre significó una escalada notable en el conflicto en curso entre Israel y Hamás. Se destacó por su escala y alcance sustanciales, ya que abarcó tanto el lanzamiento de cohetes como los ataques fronterizos en Gaza. Este acontecimiento marcó un cambio significativo con respecto a conflictos anteriores, que normalmente seguían una progresión gradual con una escalada creciente de las tensiones.[922]

Desinformación

Durante el conflicto se ha llegado a publicar y difundir información no verificada a través de las redes sociales, los políticos y los principales medios de comunicación. Si bien en algunos casos se ha aclarado o agregado contexto a la historia original publicada, las características del conflicto, en el que la audiencia no siempre regresa para leer o escuchar la información adicional, han llevado a que se tarde en corregir el problema.[923]

Supuesta decapitación de bebés

Varias organizaciones de noticias informaron sobre la decapitación de bebés por parte de Hamás el 10 de octubre, después de que una reportera del canal de televisión israelí i24 News entrevistara a miembros de las Fuerzas de Defensa de Israel en el lugar de la masacre de Kfar Aza, quienes informaron haber visto bebés a quienes les habían cortado la cabeza.[924]CBS News entrevistó más tarde a Yossi Landau, jefe regional de la organización judía de primeros auxilios ZAKA, quien dijo que tanto bebés como niños habían sido decapitados, y que se habían encontrado cadáveres de adultos desmembrados.[925]​ Un portavoz de las FDI declaró a Insider que no investigarían más a fondo la acusación, citando que hacerlo sería «una falta de respeto hacia los muertos».[926]​ Posteriormente, el gobierno de Israel publicó fotografías de bebés muertos que, según dijo, murieron en el ataque al kibutz. El Jerusalem Post afirmó que estas imágenes confirmaban que los bebés fueron decapitados,[927]​ mientras que NBC News afirmó que no se había proporcionado evidencia fotográfica alguna de que se hubieran decapitado bebés.[928]

El presidente estadounidense, Joe Biden, dijo que había visto pruebas fotográficas de terroristas decapitando a niños, aunque posteriormente un funcionario de la administración estadounidense aclaró que ni Biden ni sus asistentes habían visto fotografías ni habían recibido informes confirmados de niños o bebés que hubieran sido decapitados por Hamás.[928][929]​ Según un comunicado de la administración demócrata, el presidente hizo esas afirmaciones basándose en informaciones que el Gobierno israelí había dado «públicamente».[930]​ A partir de ese momento, los posteriores comentarios de funcionarios y medios israelíes sobre las supuestas decapitaciones han corregido o suavizado sus afirmaciones.[928]​ Posteriormente, el propio gobierno de Israel y su ejército declararon que «no podemos confirmar» las informaciones de que combatientes de Hamás «asesinaron» a cuarenta bebés en un kibutz del sur del país.[931]​ La cadena estadounidense CNN informó que no podía confirmar las afirmaciones de que se había decapitado a niños.[932]​ El periódico israelí Haaretz también dijo que la historia era falsa. Sólo dos menores, Yiftach Kutz, de 14 años, y su hermano, Yonatan, de 16, fueron identificados como asesinados en Kfar Azza, y ninguno de ellos fue decapitado. Ishay Coen, periodista del sitio web ultraortodoxo Kikar Hashabbat, admitió que cometió un error al aceptar sin cuestionar las afirmaciones de las FDI. «¿Por qué un oficial del ejército inventaría una historia tan horrible?», se preguntó y añadió: «Me equivoqué». Haaretz también informó que algunos testimonios procedían de oficiales reservistas.[933]

En un comunicado, el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) negó las afirmaciones de varios medios pro israelíes de que habían «matado niños, decapitado y atacado a civiles» durante su ataque. Según argumentaron en dicho comunicado, «afirmamos firmemente la falsedad de las acusaciones inventadas y propagadas por algunos medios de comunicación occidentales que adoptan la narrativa sionista, incluida la afirmación de matar niños, decapitar y atacar a civiles» y que los milicianos de Hamás solo «atacaron al aparato militar y de seguridad (israelí), que es un objetivo legítimo».[934]

Israel posteriormente difundió imágenes de dos bebés que según dijeron habían sido asesinados por Hamás, pero ninguno por decapitación.[935]​ El ministro de Asuntos Exteriores, Yisrael Katz, continuó difundiendo el bulo de los bebés decapitados mucho después de que se demostrase falso. El 3 de junio, cuando el gobierno de Eslovenia decidió reconocer al Estado de Palestina, declaró: «La decisión del gobierno esloveno de recomendar que el Parlamento esloveno reconozca un Estado Palestino recompensa a Hamás por asesinatos, violaciones, mutilaciones de cuerpos y decapitaciones de bebés».[365]

Supuesta quema de bebés

Otra noticia falsa que se difundió fue la de un bebé quemado en un horno, que el diario británico Daily Mail transformó en varios bebés.[936]​ El primer ministro israelí Benjamín Netanyahu le contó al presidente estadounidense Joe Biden en una de sus entrevistas que milicianos de Hamás «tomaron a docenas de niños, los ataron, los quemaron y los ejecutaron». Israel nunca aportó una sola prueba a este respecto.[936]​ Igualmente, un miembro de ZAKA, la ONG israelí encargada de recuperar los cadáveres de las víctimas del ataque, habló de veinte cuerpos de niños atados y quemados en el kibutz Be'eri y de otros tantos en Kfar Aza. Sin embargo, la lista oficial de víctimas solo incluye a dos adolescentes en Kfar Azza. En el kibutz Beeri murieron nueve menores, la mayoría fallecidos en sus casas junto a sus familias. De hecho, entre las más de 1200 víctimas del ataque de Hamás se contaron solamente dos bebés: Mila Cohen, de 10 meses, que fue asesinada junto a su padre en el kibutz Beeri, y la hija de apenas unas horas de edad de una embarazada de nueve meses que se dirigía al hospital para dar a luz cuando le dispararon en el estómago. Otros cinco niños de entre dos y seis años fueron asesinados en el ataque.[936]​ Ese mismo miembro de Zaka también habló del cuerpo de una mujer embarazada cuyo abdomen habría sido abierto en canal, pero los habitantes de la casa del kibutz Be'eri donde dice que encontró su cadáver y las propias autoridades del kibutz afirmaron desconocer dicha mujer, y tanto la policía como los expertos forenses no han identificado ningún caso que concuerde con la descripción.[936]

Una serie de funcionarios israelíes entre los que destaca el ministro de Asuntos Exteriores, Yisrael Katz, siguieron difundiendo el bulo de los bebés quemados muchos meses después de que se demostrase falso, como en sus respuestas al presidente turco Recep Tayyip Erdoğan el 22 de marzo de 2024: «Vosotros, que apoyáis a los que queman bebés, a los asesinos, violadores y mutiladores criminales de Hamás, sois los menos indicados para hablar sobre Dios»,[937]​ a Gustavo Petro cuando Colombia rompió lazos diplomáticos con Israel el 1 de mayo: «La historia recordará que Gustavo Petro decidió ponerse del lado de los monstruos más viles que la historia ha tenido nunca, que quemaron bebés, mataron a niños, violaron a mujeres y secuestraron a civiles inocentes»,[938]​ o a tres países europeos que anunciaron el reconocimiento de Palestina a finales de mayo de 2024: «la historia recordará que España, Noruega e Irlanda decidieron conceder una medalla de oro a los asesinos de Hamás que violaron a mujeres y quemaron a bebés».[939]

Supuesta rendición de militantes de Hamás

El 7 de diciembre, Las FDI anunciaron a través de un vídeo que Israel detuvo a 150 hombres en la Franja de Gaza, y el 10 de diciembre detuvo a decenas más. Según Israel, las detenciones se produjeron tras una rendición masiva de militantes de Hamás.[940]​ El The New York Times informó que la afirmación de que los combatientes de Hamás se habían rendido se hizo después de que se vieran en las redes sociales vídeos y fotografías de «hombres desnudos hasta quedar en ropa interior, sentados o arrodillados en el suelo, algunos de ellos atados y con los ojos vendados».[941]​ Las personas que se ven en las imágenes fueron identificados como civiles, entre ellos un periodista. El CICR se mostró preocupado por las imágenes y subrayó fuertemente «la importancia de tratar a todos los detenidos con humanidad y dignidad, de conformidad con el derecho internacional humanitario».[942]

La BBC informó que en un vídeo de la aparente entrega de armas no está claro si un hombre está «entregando» las armas o simplemente moviéndolas según las instrucciones que recibe de sus guardianes israelíes, además el periódico británico sugirió que el evento se realizó frente a la cámara, en lugar de como un acto de rendición auténtica, y que no se sabe si las personas mostradas tienen alguna relación con Hamás o con el ataque del 7 de octubre.[943]Haaretz informó que los funcionarios de seguridad israelíes creían que aproximadamente entre el 10 % y el 15 % de las personas que aparecen en el vídeo estaban en realidad relacionadas con Hamás, y que a pesar de las afirmaciones públicas de Israel, no se trataba de una «rendición masiva» de miembros de Hamás.[944]Amnistía Internacional calificó el trato dado a los detenidos el 7 de diciembre como una violación del derecho internacional y añadió que «Todos los detenidos deben recibir un trato humano y se les debe garantizar el derecho a un juicio justo y al debido proceso. Todos los detenidos arbitrariamente deben ser puestos en libertad. Israel tiene un terrible historial de impunidad por violaciones cometidas por sus fuerzas, lo que subraya la urgente necesidad de una investigación independiente y efectiva de todas las muertes bajo custodia, informes de desapariciones forzadas, torturas y otros malos tratos a palestinos de Gaza».[945]

Violación y tortura de mujeres

Si bien una misión de investigación de la ONU encontró una «base razonable» para creer que se cometieron actos de violencia sexual durante el ataque del 7 de octubre y el fiscal del Tribunal Penal Internacional solicitó órdenes de arresto contra tres líderes de Hamás por, entre otras acusaciones, «violaciones y otros actos de violencia sexual considerados crímenes contra la humanidad», dos de las noticias que más recorrido tuvieron en los medios internacionales han resultado ser falsas.[946]

Por un lado, un voluntario de ZAKA, el servicio voluntario de recogida de cadáveres que actuó tras los ataques, declaró que había visto el cadáver de una chica adolescente separada de dos de sus familiares y con los pantalones bajados. Numerosos medios de comunicación se hicieron eco de la noticia y la citaron como uno de los ejemplos de las violaciones de Hamás. Sin embargo, una investigación posterior demostró que la chica había sido arrastrada de un lado a otro de la casa por los propios zapadores israelíes, que temían que tuviese adosada una bomba trampa, y que los pantalones se le habían bajado accidentalmente durante esta maniobra.[946]

Otro de los voluntarios de ZAKA, Yossi Landau, declaró a los medios que había visto los restos calcinados de una mujer embarazada con el vientre abierto y el feto arrancado de su interior, pero con el cordón umbilical todavía uniéndolos. Sin embargo, cuando llamó a otros voluntarios, estos mismos le advirtieron de que no era así, pues se trataba de una mujer obesa con un cable eléctrico rodeándole la cintura y un aparato indefinido colgando del cable. Pese a que sus propios compañeros le avisaron de su error, Landau siguió contando su versión de los hechos a los medios de comunicación, que difundieron la noticia sin comprobar su veracidad. La propia ZAKA ha pedido en vano a Landau que deje de contar su historia, y la ONU ha declarado que se trata de un bulo sin fundamento alguno.[946]

Otra desinformación israelí

En el caos consiguiente al ataque de Hamás del 7 de octubre, numerosas historias falsas circularon por las redes sociales e incluso se hicieron virales, hasta el punto de ser repetidas por funcionarios o personalidades israelíes y extranjeras. Por ejemplo, el teniente coronel Yaron Buskila difundió la historia de que se habían encontrado bebés colgando de cuerdas de la ropa, y estos comentarios fueron repetidos en Twitter por personalidades de todo el mundo. Sin embargo, poco después se demostró que la historia era falsa.[936]

La primera dama de Israel, Sara Netanyahu, también contribuyó a la difusión de bulos en su entrevista con su homónima estadounidense, Jill Biden, en la que afirmó que una mujer embarazada de nueve meses había sido secuestrada y llevada a la Franja de Gaza, donde había dado a luz. Las redes sociales identificaron a esta supuesta mujer con una trabajadora tailandesa, pero su familia y amigos desmintieron que estuviera embarazada y, cuando fue liberada en el intercambio de rehenes, ella misma afirmó que ni estaba embarazada ni había dado a luz. El ejército israelí ha declarado que no tiene noticias de que existan rehenes embarazadas.[936]

El 9 de noviembre de 2023, Ofir Gendelman, portavoz de Benjamin Netanyahu, fue sorprendido pasando noticias falsas en X. Días antes, Gendelman había publicado un vídeo que fue desacreditado por un corresponsal militar israelí. En 2021, Gendelman compartió un vídeo que, según la BBC, era material de Siria y no de Gaza.[947]​ El ministro de Defensa israelí Yoav Gallant publicó imágenes el 16 de febrero de 2024 en las que decía que se veía a ambulancias de la Media Luna Roja Palestina asistiendo a milicianos heridos durante el ataque del 7 de octubre. Sin embargo, poco después se desveló que las ambulancias no eran de la Media Luna Roja sino del propio servicio médico militar de Hamás.[948]

A principios de diciembre, el periódico israelí The Jerusalem Post publicó un artículo en el que afirmaban falsamente que un bebé palestino de cinco meses muerto en Gaza era en realidad «una muñeca». Posteriormente, el periódico eliminó el artículo y cualquier mención del mismo en sus redes sociales. Aunque no mencionaron el artículo directamente, publicaron una declaración que decía: «El artículo en cuestión no cumplía con nuestros estándares editoriales y, por lo tanto, fue eliminado».[949]

Censura

Censura en los medios de comunicación

Más de 750 periodistas estadounidenses firmaron una carta abierta condenando «el asesinato de periodistas en Gaza por parte de Israel y criticando la cobertura de la guerra por parte de los medios occidentales». La carta decía que las redacciones de los medios de comunicación son «responsables de la retórica deshumanizante que ha servido para justificar la limpieza étnica de los palestinos», además de argumentar que, aunque no en su propia voz, «los periodistas deberían usar palabras como "apartheid", "limpieza étnica" y "genocidio" para describir el trato que Israel da a los palestinos».[950]

El 23 de noviembre de 2023, ocho periodistas residentes en el Reino Unido empleados por la BBC remitieron una carta a Al Jazeera donde expresaban su preocupación por el doble rasero de la cobertura de la BBC en la guerra entre Israel y Gaza de 2023, contrastándola con los informes «inquebrantables» sobre los crímenes de guerra cometidos por los rusos en Ucrania. Los periodistas acusaron a la corporación de omitir el contexto histórico y tratar por todos los medios de humanizar a las víctimas israelíes sin hacer lo mismo con las víctimas palestinas.[951]

En una carta abierta dirigida a los medios de comunicación australianos, los periodistas de ese país criticaron un doble rasero en la confianza otorgada a las declaraciones realizadas por las FDI, afirmando: «El gobierno israelí también es un actor en este conflicto, con pruebas cada vez mayores de que está cometiendo crímenes de guerra y una historia documentada de compartir información errónea. La versión de los acontecimientos del gobierno israelí nunca debe informarse palabra por palabra sin contexto o verificación de hechos».[952]

Algunos medios de comunicación como CNN, ABC, NBC, The New York Times y Fox News tienen acceso limitado a la zona de conflicto en Gaza y únicamente en presencia de soldados israelíes. Vox informó que las organizaciones de noticias «tienen que enviar todos los materiales y secuencias al ejército israelí para su revisión antes de su publicación».[953]

A comienzos de enero de 2024, The Intercept reveló que todas las noticias sobre la Franja de Gaza de la cadena estadounidense CNN, independientemente de si son escritas en Oriente Medio, en Estados Unidos o en cualquier otra parte del mundo, son enviadas al censor militar israelí antes de su publicación. Esto supone, en palabras de un periodista de la propia CNN, que «cada una de las líneas de los reportajes relacionados con Israel-Palestina deben obtener la aprobación de la oficina de Jerusalén (...), de la cual salen líneas que, en la mayoría de los casos, son editadas con un matiz muy específico» que favorece la narrativa israelí. Según este periodista, la palabras «crimen de guerra» o «genocidio» son tabú en la cadena, y los bombardeos israelíes son simplemente «explosiones» de las que no se responsabiliza a nadie, salvo que el propio ejército israelí asuma explícitamente la responsabilidad. Otros medios de comunicación como Associated Press también han remitido en el pasado sus informaciones al censor israelí previa publicación, mientras que The New York Times aclaró al respecto que «no enviamos nuestra cobertura al censor militar israelí».[954]

El 1 de abril de 2024 el parlamento israelí aprobó una ley que otorga al primer ministro y al ministro de comunicaciones la autoridad para ordenar el cierre de redes extranjeras de noticias que operan en Israel y confiscar sus equipos si consideran que representan un «riesgo para la seguridad del Estado». Inmediatamente después de la aprobación de la ley, Netanyahu prometió «actuar de inmediato para detener» las operaciones de Al Jazeera en el país.[955]​ El 5 de abril Netanyahu, anunció el cierre de las operaciones de la cadena Al Jazeera en todo el país «para detener finalmente la bien aceitada máquina de incitación de Al Jazeera, que perjudica la seguridad del Estado». Netanyahu afirmó que la decisión fue adoptada de manera unánime por el gabinete de guerra israelí.[956]​ La orden de suspensión otorga al ministro de Comunicaciones, el ultraderechista Shlomo Karhi, la facultad de ordenar a los proveedores de contenidos el fin de las retransmisiones de la cadena catarí desde el país, además del cierre de sus oficinas, la confiscación de sus equipos y el bloqueo del servidor de su página web.[957]​ Poco después de anunciarse la orden de suspensión la policía israelí allanó las oficinas del canal en Jerusalén Este, donde se incautaron del equipo técnico. Está orden de suspensión ha sido criticada por Naciones Unidas que solicitó a las autoridades israelíes que revoquen su decisión y por Reporteros Sin Fronteras que la describió como un «intento para silenciar la realidad» de la guerra de Gaza.[958]

Censura en las redes sociales

Las autoridades israelíes practicaron detenciones de palestinos residentes en Israel por «comportamiento perturbador» debido a diversas publicaciones en las redes sociales según Adalah, asociación que defiende a los árabe-israelíes de violaciones de los derechos humanos.[959]​ Otros usuarios y organizaciones denunciaron restricciones en las redes sociales en mensajes en favor de Palestina.[960]​ En el periodo transcurrido entre el 1 de diciembre y el 18 de enero, Israel fue el sexto país que más periodistas encarceló en el mundo, empatado con Irán y solo precedido por China, Myanmar, Bielorrusia, Rusia y Vietnam.[961]

El 20 de diciembre, Human Rights Watch publicó un informe de 51 páginas donde acusa a la compañía estadounidense Meta Platforms, dueña de Facebook e Instagram, de «censura sistémica del contenido palestino». En el citado documento la organización humanitaria documenta el patrón de la compañía Meta de eliminar todo discurso a favor del pueblo palestino en Facebook e Instagram, incluida la expresión pacífica de apoyo a Palestina y el debate público sobre los derechos humanos palestinos. Según dijo Deborah Brown, directora adjunta interina de tecnología y derechos humanos de Human Rights Watch. «La censura de Meta del contenido en apoyo a Palestina añade insulto a la herida en un momento de atrocidades y represión indescriptibles que ya sofocan la expresión de los palestinos».[962]

Campaña de bombardeos israelí

La campaña de bombardeos llevada a cabo por el ejército israelí ha sido definida por el historiador bélico estadounidense Robert Pape como «una de las campañas de castigo civil más intensas de la historia». De hecho, supera incluso a la campaña de bombardeos aliada contra Alemania en la Segunda Guerra Mundial, que destruyó en torno al 40% o 50% de la superficie urbana de las 51 ciudades alemanas bombardeadas. Esto supuso la destrucción de un 10% de los edificios de Alemania, en comparación con más del 33% de los edificios gazatíes tan solo hasta enero.[963]

Un estudio para el diario Haaretz llevado a cabo por Yagil Levy, profesor de sociología de la Universidad Abierta de Israel, destacó que la campaña de bombardeos israelíes sobre la Franja de Gaza era la más indiscriminada en términos de víctimas civiles en tiempos modernos. En este estudio, Levy señala que en los tres conflictos previos, la ratio de civiles muertos se encontraba en torno al 40 %. Esta ratio se redujo en el conflicto de mayo de 2023 al 33%, pero durante las primeras semanas del actual conflicto las víctimas civiles ascendieron al 61 % en lo que Levy describió como una «matanza sin precedentes» por parte de las fuerzas israelíes en Gaza, señalando que la media de víctimas civiles en los conflictos de todo el siglo XX se encuentra en torno al 50 %. En su opinión, «la conclusión es que la enorme matanza de civiles no solo no contribuye en nada a la seguridad de Israel, sino que asienta las bases para un futuro declive de esta. (...) Los gazatíes que surjan de las ruinas de sus hogares y de la pérdida de vidas de sus familiares buscarán una venganza que ningún dispositivo de seguridad podrá detener».[964]

De una manera análoga, un estudio de The New York Times del 25 de noviembre demostraba que, incluso tomando las cifras de víctimas más conservadoras, el número de muertes civiles en el actual conflicto entre Israel y la Franja de Gaza tiene pocos o ningún precedente en este siglo. Este estudio, que colocaba la cifra de muertes civiles en torno al 70% del total de víctimas, afirmaba que el ejército israelí está matando civiles a una velocidad mayor de la que Estados Unidos empleó en los momentos más sangrientos de la guerra de Irak de 2003, la guerra de Afganistán de 2001 a 2021 y de las campañas estadounidenses en la guerra civil de Siria, que ya de por sí fueron ampliamente criticadas por los grupos en defensa de los derechos humanos. De hecho, en los dos primeros meses del actual conflicto murieron más mujeres y niños a manos del ejército israelí que en todo el primer año de la guerra de Irak de 2003 y aproximadamente las mismas que en los veinte años de la guerra de Afganistán a manos de las tropas aliadas. En comparación con la invasión rusa de Ucrania, en tan solo dos meses han muerto más del doble de mujeres y niños en la Franja de Gaza que en dos años de guerra en Ucrania. Estas cifras se entienden al comprobar el uso despreocupado que Israel hace de bombas de 900 kilos en zonas densamente pobladas, cuando las bombas más frecuentemente usadas por los estadounidenses en los citados conflictos eran de apenas 230 kilos, y ya eran consideradas excesivas. Para encontrar una situación análoga, según un experto holandés consultado por este diario, habría que retrotraerse a la guerra de Vietnam o incluso a la Segunda Guerra Mundial, cuando todavía no existían los Convenios de Ginebra.[817]

Muertos palestinos en los últimos conflictos[817]
Hombres Mujeres y niños
Guerra de 2023 31 % 69 %
Guerra de 2021 59 % 41 %
Guerra de 2014 62 % 38 %
Guerra de 2008-2009 61 % 39 %

Un tercer artículo, en este caso de la revista israelí +972 en colaboración con la también israelí Local Call, titulado «Una fábrica de asesinatos masivos», explicaba que el abultado número de víctimas civiles palestinas se debía a una combinación de tres factores: un mayor permiso al ejército israelí para bombardear objetivos no militares, una mayor ligereza en cuanto al número de víctimas civiles consideradas tolerables y el uso de inteligencia artificial para la selección de objetivos potenciales de los bombardeos. Basada en conversaciones con siete miembros y exmiembros del servicio de inteligencia israelí, así como en documentación y datos sobre el terreno, la investigación explicaba que el aumento en el número de objetivos no militares bombardeados (residencias privadas, edificios públicos, torres de viviendas e infraestructura, denominados «objetivos de poder») iba encaminada a dañar a la población civil gazatí para que esta, a su vez, ejerciese cierta presión sobre Hamás. Según esta investigación, el ejército israelí sabe antes de cada bombardeo el número aproximado de víctimas mortales que va a causar. Según las fuentes consultadas por la revista, los objetivos de los bombardeos pueden clasificarse en cuatro categorías: «objetivos tácticos», los de cierto valor militar; «objetivos subterráneos», los túneles o búnkeres usados por Hamás; «objetivos de poder» (matarot otzem), como universidades, edificios públicos o bancos; y «hogares familiares», las viviendas de los distintos operativos de Hamás. Más de la mitad de los objetivos bombardeados en los cinco primeros días de combates fueron del tercer y cuarto grupo. Como resultado, más de 300 familias gazatíes han perdido a diez o más miembros en los bombardeos israelíes.[965]

Un análisis de las 25 000 primeras víctimas mortales de los bombardeos israelíes llevado a cabo por el diario El País reveló que el 80 % de los fallecidos eran mujeres o niños. En concreto, el recuento de víctimas sumó 12 345 niños (un 50 %), 7100 mujeres (un 29 %) y 5217 hombres (un 21 %). Más de un 1 % de la población gazatí había muerto por los ataques israelíes.Comparado con otros conflictos recientes, en la invasión rusa de Ucrania habían muerto 10 000 personas en un año y medio de conflicto, mientras que esa cifra se alcanzó en la Franja de Gaza en el primer mes de guerra. Tan solo en los meses de octubre y noviembre se registraron 1614 ataques israelíes con víctimas civiles.Según las imágenes vía satélite, más de la mitad de las viviendas de la Franja habían sido dañadas o completamente destruidas, cifra que ascendía en la zona norte hasta un porcentaje comprendido entre el 72 % y el 84 %. Desde un punto de vista geográfico, el 25 % de los fallecidos por los ataques israelíes murieron en el sur de la Franja de Gaza, entre las gobernaciones de Jan Younis y Rafah, zona a la que las autoridades israelíes instaron a la población civil a refugiarse. En concreto, un 22 % de los fallecidos murieron en la gobernación de Gaza del Norte, un 37 % en la de Gaza, un 17 % en la de Deir al-Balah, un 15 % en la de Jan Yunis y un 9 % en la de Rafah.[33]

Destrucción de viviendas

Edificios civiles destruidos en la franja de Gaza

El 8 de noviembre, el relator especial de las Naciones Unidas para el derecho a una vivienda adecuada, Balakrishnan Rajagopal, recordó que «llevar a cabo hostilidades sabiendo que destruirán o dañarán sistemáticamente viviendas o infraestructuras civiles, haciendo que una ciudad entera —como la ciudad de Gaza— resulte inhabitable para los civiles es un crimen de guerra», a lo cual añadió que «dichos actos equivalen a crímenes de guerra y, cuando están dirigidos contra la población civil, pueden también equivaler a crímenes contra la humanidad». Para aquel entonces, los bombardeos israelíes habían destruido o dañado parcialmente el 45 % de todas las viviendas de la Franja de Gaza.[966]

El ejército israelí ha causado una enorme destrucción en la infraestructura civil y las ciudades gazatíes. Un informe del Wall Street Journal calculaba el 27 de octubre, apenas veinte días después del inicio de la guerra, que el número de viviendas destruidas o dañadas parcialmente en la Franja ascendía hasta un 45% de un total aproximado de 439.000 viviendas.[967]​ Ese mismo diario recalculó la cifra el 30 de diciembre y la fijó en un 70% de las viviendas y cerca de la mitad de los edificios.[813]​ El 17 de enero, un estudio de profesores de la Universidad Municipal de Nueva York y de la Universidad Estatal de Oregón fijaba la cifra de edificios dañados o totalmente destruidos entre el 50% y el 62%.[968]​ Una investigación de The Guardian desveló que, tan solo en las localidades de Beit Hanun, al-Zahra y Jan Yunis, Israel había destruido más de 250 edificios residenciales, diecisiete escuelas y universidades, dieciséis mezquitas, tres hospitales, tres cementerios y 150 invernaderos.[968]

Aunque la mayor parte de esta destrucción proviene de bombardeos de la aviación israelí, varios estudios han descubierto que el ejército israelí ha estado dinamitando o quemando viviendas deliberadamente desde noviembre de 2023. Un estudio de The New York Times informó el 31 de enero de 2024 de que las demoliciones controladas estaban suponiendo la destrucción de barrios enteros en las ciudades gazatíes. Este diario documentó al menos 33 demoliciones que destruyeron cientos de edificios, incluidas mezquitas, escuelas y secciones completas de barrios residenciales. En la ciudad de Gaza se documentaron las voladuras de dos barrios residenciales, un complejo vacacional, al menos cinco bloques de apartamentos, y más de una docena de edificios en torno a la Plaza Palestina. En la localidad de Al-Qarara, el ejército israelí voló dos conjuntos de viviendas rurales y una mezquita. En la localidad fronteriza de Khuza'a, las demoliciones destruyeron al menos tres grupos de edificios residenciales que sumaban cerca de 200 viviendas. En Beit Lahia, el ejército israelí demolió una escuela, y en Jabalia fue demolida la mezquita al-Noor. En Beit Hanun, los edificios demolidos fueron dos escuelas de la ONU y una serie de viviendas. En Bani Suheila fueron tres conjuntos de edificios residenciales y dos mezquitas los demolidos por el ejército israelí. En Juhor ad-Dik, las tropas israelíes demolieron una escuela de la ONU, mientras que en al-Zahra demolieron la Universidad Israa y el Palacio de Justicia de Gaza. Múltiples edificios fueron volados en al-Musaddar. En al-Mughraqa, el ejército israelí colocó cargas y demolió el campus de la universidad Al-Azhar. Dos días después de la muerte de 21 soldados durante una de estas demoliciones, soldados israelíes se grabaron demoliendo 21 viviendas en Bani Suheila en su honor. Preguntado por el diario, un portavoz del ejército argumentó que Israel pretendía demoler los edificios cercanos a la frontera para establecer una zona de exclusión que dificultase los ataques de Hamás, si bien la mayoría de estas demoliciones tuvieron lugar lejos de la frontera. Algunos expertos declararon al diario que estas demoliciones podrían constituir un crimen de guerra.[969]

El diario israelí Haaretz desveló el 1 de febrero de 2024 que los soldados israelíes, siguiendo órdenes de sus comandantes, estaban quemando hasta los cimientos cientos de viviendas para evitar que los palestinos desplazados pudieran volver a ellas al finalizar el conflicto. El ejército israelí respondió a este diario que estaban quemando los edificios siguiendo medios «aprobados», en una práctica cada vez más habitual conforme avanza la guerra. Según Haaretz, desde enero los soldados han estado prendiendo fuego a casas de civiles no involucrados en el conflicto, algo que según señala está prohibido por el derecho internacional.[970]

Un informe del Servicio de Acción contra las Minas de la ONU (Unmas) calculó que la guerra había dejado para finales de abril más de 37 millones de toneladas de escombros en zonas densamente pobladas, y que su eliminación, dado que entre ellas habían numerosas bombas israelíes sin explotar, podría tardar catorce años.[31][331]​ Otro informe de la ONU calculó que para sacar todos los escombros de la Franja de Gaza haría falta una flota de cien camiones sacando escombros ininterrumpidamente durante quince años, en una operación que costaría entre 500 y 600 millones de dólares. Para depositarla harían falta enormes vertederos de un tamaño aproximado de entre 250 y 500 hectáreas, dependiendo de cuantos de estos escombros pudieran ser reciclados.[971]​ El Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas calcula que, en el escenario más optimista, la Franja de Gaza no podría llegar a reconstruirse hasta el año 2040, con un coste de unos 40.000 millones de dólares.[971]

Véase también

Notas

  1. Estados Unidos ha enviado al Mediterráneo oriental en apoyo de Israel:
    • Dos grupos de batalla navales liderados por los portaaviones USS Gerald R. Ford y el USS Dwight D. Eisenhower
    • El buque de mando y control USS Mount Whitney
    • La 26.ª Unidad Expedicionaria de Marines, compuesta por unos 2000 infantes de marina y marineros
    • Varios escuadrones de aviones de combate F-15, F-16 y A-10
    • Además el secretario de Defensa, Lloyd Austin, puso a unos 2000 efectivos en estado de alerta por si fuera necesario enviarlos a la zona
  2. Portavoces de Hamás señalaron que «tenían respaldo directo de Teherán» de cara a los atentados contra Israel,[2]​ lo que se condice con lo señalado por fuentes periodísticas respecto a supuestos «signos de estrecha colaboración» de las autoridades iraníes y los yihadistas en las semanas previas al ataque.[3]​ Por su parte, desde Irán negaron haber tenido participación en los ataques, señalando que «Las acusaciones vinculadas a un papel iraní… se basan en razones políticas» y que su país no interviene «en la toma de decisiones de otros países, incluida Palestina».[4]
  3. incluidos 169 500 en activo[5]​ y 360 000 reservistas.[6]
  4. Incluidos:
    • 766 civiles muertos [9]
    • 662 soldados y policías muertos [10]
  5. Las Fuerzas de Defensa de Israel dispusieron la evacuación de 200 000 habitantes de ciudades fronterizas a lo largo de la Franja de Gaza y el norte de Israel hacia diversos hoteles y alojamientos alrededor del país. Los israelíes evacuados fueron caracterizados como «desplazados internos» por parte de los responsables de la operación.[13]​ Por otro lado, las autoridades israelíes han subrayado que se trata de una evacuación voluntaria y no obligatoria, aunque recomendable por los riesgos existentes.[14]​ Ningún Organismo Internacional ha caracterizado a la evacuación de civiles en Israel como un caso de «desplazamiento».
  6. Incluidos: 15 000 niños y 10 000 mujeres[15][16]
  7. Incluidos: 8663 niños y 19 000 mujeres[15][16]
  8. Incluidos: 115 combatientes muertos. Además hay 19 muertos de la milicia libanesa Hezbolá, 13 de la Guardia Revolucionaria iraní, 12 iraquíes, 23 de milicias proiraníes y nacionalidad siria, 10 de milicias proiraníes y nacionalidad no siria y 38 miembros de las fuerzas de seguridad sirias.[20]

Referencias

  1. a b c «Hamas ‘waiting for response’ on Gaza deal as Israeli protesters accuse Netanyahu cabinet of ‘total failure’ over hostages – as it happened». The Guardian. 7 de julio de 2024. 
  2. «Hamás desvela detalles de su ataque masivo a Israel: contó con el apoyo de Irán». 
  3. «Irán habría coordinado estrechamente con Hamás antes de atacar a Israel, según observadores». 
  4. G.B. (9 de octubre de 2023). «Irán niega haber tenido participación en el ataque de Hamás a Israel». AJN Agencia de Noticias. Consultado el 16 de octubre de 2023. 
  5. International Institute for Strategic Studies (25 de febrero de 2021). The Military Balance 2021. Londres: Routledge. p. 344. ISBN 978-1-032-01227-8. Archivado desde el original el 21 de enero de 2022. Consultado el 13 de octubre de 2023. 
  6. «Israel’s massive mobilization of 360,000 reservists upends lives». The Washington Post. Consultado el 13 de octubre de 2023. 
  7. Nakhoul, Samia (16 de octubre de 2023). «How Hamas secretly built a 'mini-army' to fight Israel». Reuters (en inglés). Consultado el 16 de octubre de 2023. 
  8. «Todo lo que hay que saber sobre Hezbolá». dw.com. 14 de octubre de 2023. Consultado el 17 de octubre de 2023. 
  9. a b «Israel social security data reveals true picture of Oct 7 deaths». France 24 (en inglés). 15 de diciembre de 2023. Archivado desde el original el 17 de diciembre de 2023. Consultado el 18 de diciembre de 2023. 
  10. a b c «Authorities name 683 soldiers, 63 police officers killed in Gaza war». The Times of Israel (en inglés). 18 de julio de 2024. Consultado el 21 de julio de 2024.